Energías renovables en los campos de Tamil Nadu

Florina Benoit-Xavier

La Organización para la Rehabilitación de los Refugiados Eelam está promoviendo el uso de energía solar en todos los campos de refugiados de Tamil Nadu con el objetivo de animar a quienes retornen a Sri Lanka a que se lleven consigo el compromiso y la tecnología.

Este es un momento importante en la historia de Sri Lanka. Con la mayoría de las personas refugiadas del país en los campos de Tamil Nadu (India) deseando regresar a sus hogares, la Organización para la Rehabilitación de los Refugiados de Eelam (OfERR 1 ) prepara el retorno de modo que beneficie a la comunidad en general.

Tamil Nadu solía conocerse como un estado excedente de energía, pero los últimos cinco años de crecimiento industrial ha provocado un aumento en la demanda energética. Como consecuencia, las zonas rurales, donde se encuentra la mayoría de los campos, sufren cortes de energía regulares. La mayoría de los refugiados dependen de la electricidad gratuita que ofrecen los campos y no pueden invertir en otros medios alternativos caros, como los generadores. La vida en la comunidad y las actividades educativas se interrumpen constantemente —sobre todo por las tardes— por los cortes de electricidad y los períodos de bajo voltaje.

La energía solar es una de las principales fuentes de energía disponibles en abundancia tanto en Tamil Nadu, como en Sri Lanka. El proyecto de energía solar de la OfERR pretende crear el hábito y animar en el empleo de energías renovables entre la población refugiada, lo que puede resultar muy útil cuando regrese a Sri Lanka. El proyecto trabaja en:

  • instalar lámparas solares en zonas comunes
  • proporcionar linternas portátiles a mujeres y niños
  • concienciar sobre cuestiones medioambientales, en especial sobre la energía solar
  • concienciar a los refugiados sobre las técnicas agrícolas respetuosas con el medio ambiente disponibles y las oportunidades de generar ingresos, tanto para el presente, como su futuro en Sri Lanka

El proyecto estuvo dirigido a 20.358 hogares, de los cuales aproximadamente 72.789 eran refugiados tamiles de Sri Lanka de 112 campos de refugiados distribuidos por los veinticinco distritos administrativos del sur del estado indio de Tamil Nadu.2 Casi toda la población es de etnia tamil y hay un reducido grupo de unos 400 musulmanes; el 79,75% son hindúes y el 19,5% son cristianos. Los refugiados proceden de diversas zonas del norte y este de Sri Lanka y se trata de una comunidad cuya supervivencia sigue dependiendo del apoyo del Gobierno indio para cuestiones tan básicas como los cuidados médicos, el alojamiento, la comida y el apoyo económico. Por lo general, aquellos refugiados que eran capaces de mantenerse a sí mismos se marchaban de los campos tras una breve estancia y seguían viviendo de forma independiente.

Aproximadamente el 75% de la población refugiada se está beneficiando del actual trabajo de la OfERR. El 95% de los trabajadores de la OfERR son refugiados que viven en los campos, mientras que el 5% restante son refugiados que residen fuera.

La iluminación solar

De acuerdo con una evaluación realizada sobre las necesidades en los campos, se han instalado sistemas de iluminación solar en 80 centros comunales tutelados a fin de ofrecer un entorno seguro y sostenible donde los estudiantes puedan continuar su formación. Además, se instaló iluminación solar en las zonas comunes de algunos campos en las que no había electricidad o existía un problema permanente de bajo voltaje.

Asimismo, OfERR repartió unas 100 linternas solares a mujeres y niños de los campos. A menudo, las mujeres y las niñas temen aventurarse en la oscuridad para ir a un baño oscuro, lo que puede provocar diversas enfermedades, como infecciones del tracto urinario. Las linternas pueden llevarse en la mano o colgarse de un gancho y, así, también pueden utilizarse en casa de noche y durante los cortes de energía.

La OfERR compró 40 linternas solares adicionales y entregó diez a cada uno de los cuatro grupos de mujeres. Las mujeres las venden a plazos a la población de los campos, luego se compran más linternas con los ingresos generados y continúa el proceso. De esta manera, los grupos de mujeres se convierten en promotores de los aparatos solares en los campos y consiguen además un medio de generar ingresos. En la actualidad los residentes de los campos usan lámparas de queroseno pero emiten humos insalubres y también suponen un mayor riesgo de incendio, puesto que las cabañas de los campos —hechas de paja y planchas de alquitrán— son altamente inflamables.

La OfERR desarrolla actividades de formación en protección medioambiental y fuentes de energía alternativas a nivel de campos y de distritos para estudiantes y jóvenes 3 . Estos programas se llevan a cabo a través de foros de estudiantes y grupos de jóvenes que ya están activos en los campos.

Una formación para el futuro

La OfERR tiene un historial probado en el establecimiento de procesos y prácticas con buena relación coste-eficacia que ha desarrollado durante un largo período y con limitados recursos financieros. Asimismo, emplea muy bien uno de los recursos que más abunda: las personas refugiadas. Tiene en consideración la sensibilidad de la población refugiada y de las comunidades de acogida locales, a la vez que mantiene una buena relación con el Gobierno y sus trabajadores. Los trabajadores refugiados y las comunidades han trabajado con la OfERR durante varios años para crear comités representativos en los campos. Dichos comités coordinan las actividades de rehabilitación en el campo e incluyen foros de estudiantes, grupos de defensa, grupos de autoayuda para mujeres, equipos deportivos, equipos sanitarios y un organismo con representantes de todos estos colectivos llamado “comité de coordinación del campo”. A través de este comité los refugiados pueden tomar parte en las decisiones sobre qué actividades se realizarán en sus campos y cómo debería llevarse a cabo su implementación.

Para aquellos que desean regresar a Sri Lanka, la OfERR aprovecha la cultura de autosuficiencia de los refugiados y les ayuda a aprender sobre tecnologías sostenibles de bajo consumo energético. Las tecnologías renovables son más limpias y constituyen el único modo de avanzar tanto en los países desarrollados, como en los países en desarrollo.Durante el programa de energía renovable, la OfERR puede ofrecer sugerencias ecológicas a los refugiados, quienes las pondrán en práctica en los campos y luego se llevarán consigo estos conceptos y conocimientos a la isla a la que la mayoría quiere regresar. No sólo hay una luz al final del túnel para ellos, sino que también la hay para el túnel mismo.

Florina Benoit-Xavier es Directora de Operaciones de OfERR. Este proyecto fue posible gracias a la generosa ayuda de la Fundación Chelvanayagam.

1 http://www.oferr.org/

2 El número de refugiados y de campos varía en función del número de retornos. Estas cifras corresponden a diciembre de 2010.

3 Estudiantes de escuela y de universidad, más quienes han completado sus estudios y son menores de 35 años.

 

RMF 37
Abril 2011

Renuncia de responsabilidad
Las opiniones vertidas en los artículos de RMF no reflejan necesariamente la opinión de los editores, del RSC o del IUDESP.
Derecho de copia
Cualquier material de RMF impreso o disponible en línea puede ser reproducido libremente, siempre y cuando se cite la fuente y la página web. Véase www.fmreview.org/es/derechos-de-autor para más detalles.