Cómo comportarse: consejos de las personas desplazadas

Stine Finne Jakobsen

Los actores humanitarios harían bien en escuchar los consejos de las personas desplazadas internamente cuando planifican la asistencia para las personas afectadas por la presencia de grupos armados no estatales.

Este artículo presenta los consejos ofrecidos por las personas desplazadas internamente (PDI) sobre cómo necesitan comportarse ellas mismas para sobrevivir bajo el control de los grupos armados no estatales y, por extensión, cómo deberían comportarse los actores externos. Se han extraído de las más de 100 entrevistas realizadas a lo largo de 2007 y 2008 a PDI  asentadas en un barrio de chabolas a las afueras de la ciudad colombiana de Cartagena. Las contradicciones en las "normas" muestran que no existe un modo uniforme o correcto de sobrevivir y, por lo tanto, un enfoque que funciona en una situación puede resultar poco acertado en otra. Las diez normas listadas a continuación se clasifican en cuatro modelos de comportamiento: pasividad, invisibilidad, obediencia y movilidad.

Pasividad

En una situación en la que un actor armado de forma ilícita ejerce su control sobre la población local e impone el orden a base de terror, puede ser esencial como estrategia de afrontamiento no hablar, no ver y no saber.

Regla 1: Mantén la boca cerrada, tu vecino podría ser un delator

"Cuando vuelves al pueblo sólo debes preocuparte de tus propios asuntos y de nada más", explica una mujer. En los pueblos que se encuentran bajo el control de los grupos armados no estatales la gente debe tener cuidado de no compartir información o manifestar sus críticas —incluso con los vecinos— porque esto podría llegar a oídos de los grupos armados y tener repercusiones.1 No saber en quién confiar conduce al deterioro de las relaciones sociales. Cuando no es posible saber quién se ha aliado con las milicias o es un delator, la desconfianza se va instaurando sigilosamente hasta acabar con la vida social. Un líder local recuerda cómo las relaciones sociales se deterioraron cuando los grupos paramilitares tomaron el control de la región donde vive: "Entonces dejamos de hablar con otras personas, con los amigos..." "Se convirtió en un pueblo con miedo", recuerda otro entrevistado.

Regla 2: Cierra tu puerta, quédate dentro y mira la televisión

Sigue las teleseries, ve las noticias y mantén la puerta cerrada para tratar de alejarte de las atrocidades que se están produciendo fuera. Para las jóvenes, otra razón para quedarse en casa es evitar las violaciones. La violencia sexual ha constituido una práctica sistemática y generalizada de los grupos armados no estatales en Colombia para instigar el terror en la población.2 Muchos consideran que su casa es el único lugar seguro; aventurarse a salir implica el riesgo de toparse con los grupos armados, quedar atrapado en medio de un fuego cruzado o ser testigo accidental de algo. Quedarse en casa con la puerta cerrada es, por tanto, un modo de evitar ser testigo de cualquier violación o atrocidad. Si no has visto nada, no sabes lo que ha pasado.

Invisibilidad

La invisibilidad implica agacharse y esconderse, mezclarse entre el resto de la población y evitar acciones que puedan llamar la atención. Para ello es necesario restringir o abandonar determinadas actividades cotidianas, aunque la invisibilidad total nunca es posible puesto que el día a día debe continuar.

Regla 3: Mantente alejado de los problemas

"En mi comunidad, la guerrilla [milicia izquierdista] mantenía el orden", explica un líder local; castigaba a los alborotadores y actuaba como policía rural, siempre preparados para intervenir como la autoridad armada de facto. "Cuando el comité local mantenía reuniones, ellos [la guerrilla] permanecían de pie al final de la sala y cuando terminábamos nos daban su propio discurso", recuerda. La población debe ceñirse a las reglas y normas establecidas por los actores armados y, si las infringen, enfrentarse a los castigos.

Regla 4: Evita la implicación social y política

En las comunidades locales, la gente implicada en las actividades sociales y políticas con funciones clave para la comunidad (como maestros o sacerdotes) se expone especialmente al riesgo de convertirse en objetivo de los grupos armados no estatales. Cuando una zona cae bajo el control de un nuevo grupo armado, todos los que ostentaban el poder político son considerados leales al enemigo y el grupo intenta exterminarlos. Los grupos armados también toman como objetivo a personas que pudieran desempeñar cualquier tipo de función organizativa con el fin de deshacerse de toda oposición. Un anciano que había ocupado un puesto administrativo en su pueblo se marchó inmediatamente cuando los paramilitares llegaron porque sabía que "no querían saber nada de política". De esta forma el miedo mina el activismo social en las comunidades afectadas.

Regla 5: No salgas después de que anochezca

En Colombia anochece alrededor de las seis de la tarde y el sol sale aproximadamente a las seis de la mañana. A veces los grupos armados no estatales imponen un toque de queda durante la noche y otras veces evitar salir cuando oscurece es una medida de seguridad que adopta la gente. Está motivado por la percepción de que la mayoría de las "cosas malas" (robos, asesinatos, agresiones) se producen al anochecer; podrías quedar en medio de un fuego cruzado o ser apresado. Quedarse en casa también es una estrategia para no ser testigo accidental de ninguna atrocidad. Un toque de queda nocturno afecta profundamente a la vida social y al desarrollo de actividades cotidianas de subsistencia como pescar o cazar al atardecer, caminar hacia o desde los campos y pueblos cuando anochece o una reunión social con los vecinos tras el trabajo.

Obediencia

La obediencia implica seguir las reglas y órdenes de los grupos armados no estatales, un primer paso para garantizar la seguridad. Si bien es inevitable que los adversarios consideren que se está apoyando a un grupo al acatar sus órdenes y, al obedecer, se infringe el principio de pasividad.

Regla 6: Asiste a las reuniones, pero que no parezca que tienes miedo

Los grupos armados no estatales obligan a la población local a asistir a reuniones. Una persona de cada hogar ha de estar presente y esta tarea suele recaer en las mujeres. En la reunión la gente recibe advertencias y se les informa sobre política, normas y leyes. Una frase muy repetida es "el que nada debe, nada teme" (si tienes la conciencia tranquila no tienes nada que temer), de ahí el mandato de no parecer nunca asustado en las reuniones.

Regla 7: Haz o dales siempre lo que pidan

Cuando los grupos armados no estatales controlan un pueblo exigen que la población cumpla determinadas órdenes como mantener los bordes de las carreteras limpios, mantener a los animales de granja encerrados y servir café, agua o carne a los soldados. El grupo también puede confiscar recursos como ganado, barcas y vehículos o exigir que la gente les pague por la protección. Ser incapaz de cumplirlo o no estar dispuesto a hacerlo puede originar represalias y la única opción para sobrevivir sería huir: "Nos marchamos por miedo y la fuerte presión de los paramilitares, porque no teníamos el dinero que nos pedían para pagar la protección", dice un hombre.

Los civiles que viven en zonas en conflicto se encuentran en una situación especialmente vulnerable. Si, por ejemplo, una familia cumple con una petición de comida de los grupos armados no estatales corre el riesgo de que más adelante otro grupo les acuse de colaboración. Esto hace que las familias sufran mucha presión. No hay modo de escapar a una solicitud de comida o alojamiento. Una mujer recuerda: "Tienes que hacerlo; no quieres que maten a tus hijos". Hay situaciones en las que la gente decide desacatar órdenes pero eso supone prácticamente firmar su propia sentencia de muerte y la única opción para sobrevivir es escapar de inmediato.

Regla 8: Si los actores armados te acusan de algo, no creas que podrás discutirlo o probar tu inocencia

Si una persona es acusada —correcta o incorrectamente— por un grupo armado de haber hecho algo, la única opción es huir rápidamente. A veces se reciben advertencias personales directamente, ya sea mediante un mensaje de texto o de palabra y, por tanto, se dispone de algún plazo de tiempo para marcharse. Las advertencias colectivas de una próxima "limpieza social" pueden provocar el éxodo de una comunidad entera. A veces se cuelgan listas en lugares públicos con los nombres, apodos y profesiones de los objetivos.

Movilidad

En tiempos de guerra la movilidad está restringida y los grupos y actores armados la consideran sospechosa. Debería evitarse los traslados innecesarios, aunque marcharse puede ser la solución última para asegurar la propia supervivencia mediante el anonimato en un entorno urbano.

Regla 9: Evita cualquier traslado innecesario

Muchos de los entrevistados hablan de cómo la movilidad se encontraba muy restringida en las comunidades. Los bloqueos de carretera eran frecuentes, se solía parar el transporte local y —para enviar una fuerte señal de poder— se arrastraba a los pasajeros fuera del vehículo de manera rutinaria y se mataba arbitrariamente. Para las fuerzas gubernamentales nacionales y los grupos armados no estatales dominar un área implica controlar y registrar todos los movimientos de personas y provisiones en la red de carreteras o en las cuencas de los ríos.

La gente cuyo medio de vida requiere movilidad se convierte en un objetivo natural, ya que se encuentran bajo sospecha de llevar información o provisiones al enemigo. Así, un conductor o un vendedor ambulante puede estar "implicado" y, por tanto, convertirse en objetivo. Actividades ordinarias como ir al pueblo a aprovisionarse significa arriesgar la vida para las personas que viven en parajes remotos. Algunas comunidades han estado en total confinamiento, dando lugar a la escasez de comida y medicinas, o han sufrido una rígida restricción sobre todos sus desplazamientos y sobre la cantidad de comida que podían comprar y llevar a la zona.3

Regla 10: Si te marchas, no vuelvas nunca

La mayoría de las PDI declaran que nunca volverán a sus hogares y reconocen que, para los actores armados, la "implicación" y la culpa es el motivo de marcharse y dejar a tus iguales. Cuando la gente abandona un área debe trasladarse a otro lugar donde el grupo armado no pueda encontrarla. La mayoría de las veces se dirigen a zonas urbanas donde refugiarse en el anonimato de la ciudad y allí se quedan. El retorno no se considera viable mientras que los grupos armados sigan presentes allí; aún cuando una zona ha sido liberada de estos grupos armados no estatales, mucha gente evita regresar por temor a que también ellos regresen un día, a que puedan mantener la vigilancia en la zona o a que se hayan desmovilizado y ahora vivan como civiles.

Consejos para las agencias externas

La mayoría de las veces los actores humanitarios entran en contacto con la población civil afectada después de que haya dejado su lugar de origen. Sin embargo, si buscan el apoyo de la gente que vive bajo el control de los grupos armados no estatales, estas agencias harían bien en escuchar los consejos de los desplazados internos y tener en cuenta las siguientes recomendaciones, de nuevo, intrínsecamente contradictorias:

  • Espera encontrar silencio: debido al miedo a las represalias de los grupos armados la gente no puede quejarse ni expresar su angustia.
  • Espera encontrar aislamiento y fragmentación social.
  • Las reuniones pueden haber adquirido una connotación especial (negativa) para la gente.
  • Las personas viven bajo la constante amenaza de coacción de los grupos armados no estatales y es muy probable que ellos se apropien de la ayuda distribuida a los civiles. 
  • Los grupos armados no estatales pueden considerar una amenaza el contacto entre la población y los actores externos y esto, por tanto, puede poner en grave peligro a los civiles. 
  • La población local contratada como personal de las agencias externas tienen mayor visibilidad y pueden correr riesgos de seguridad particulares.
  • Los intentos de organizar a la población son muy arriesgados y los líderes locales son con frecuencia los primeros objetivos de los grupos armados no estatales.
  • Predecir qué acciones o intervenciones son consideradas problemáticas por los grupos armados no estatales puede resultar una tarea imposible.
  • Los toques de queda y el miedo generalizado interrumpen las actividades normales de subsistencia, de forma que distribuir comida será muy necesario.
  • Las graves restricciones sobre la movilidad pueden impedir que lleguen los víveres a las zonas controladas por los grupos armados no estatales.
  • Cuando alguien abandona una zona en calidad de persona desplazada internamente, regresar es muy arriesgado.

Stine Finne Jakobsen es Investigadora del Centro de Rehabilitación e Investigación para las Víctimas de la Tortura, Copenhague, Dinamarca. Actualmente finaliza su proyecto de investigación de doctorado sobre los procesos sociales de supervivencia entre los desplazados internos de Colombia.

1 Muchas de estas "reglas" se aplican tanto a grupos armados estatales, como a grupos armados no estatales, en especial en las zonas que se encuentran bajo disputa.

2 Véase como ejemplo el informe de 2009 sobre violencia sexual en Colombia realizado por Oxfam.  Disponible en: http://www.oxfam.org/es/policy/violencia-sexual-colombia

3 Véase la publicación de 2004 de la Consejería en Proyectos en Bogotá sobre comunidades confinadas. Disponible en: http://www.pcslatin.org/public/confinamiento_esp.pdf

 

RMF 37
Abril 2011

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