El reasentamiento como instrumento de protección para niños refugiados

Susanna Davies y Carol Batchelor

Es necesario garantizar que las iniciativas nuevas y las ya existentes para reasentar a niños refugiados en situación de riesgo, incluidos los niños no acompañados, tengan más capacidad para cubrir sus necesidades de protección únicas en el contexto mundial actual.

En la actualidad, más de la mitad de los refugiados y de los solicitantes de asilo en todo el mundo son niños menores de 18 años. Las niñas y los niños desplazados no solo dejan detrás sus hogares y miembros de la familia, sino también la seguridad y estabilidad necesarias para su desarrollo a largo plazo. Ante el fenómeno del desplazamiento forzado en una escala sin precedentes durante los últimos años, el reasentamiento es relevante no solo para la protección de aquellas personas necesitadas, sino también como un mecanismo de responsabilidad compartida mundial. Miles de organismos internacionales y el público en general han mostrado un gran interés en el reasentamiento, en particular, en el reasentamiento de niños.

La priorización de niños en situación de riesgo como categoría para el reasentamiento se remonta a la década de 1980, cuando Estados Unidos estableció su Programa para Menores Refugiados no Acompañados para dar apoyo a los niños entre las personas que huían en botes de Vietnam. Desde entonces, otros desplazamientos notorios, entre los que se incluyen los Niños Perdidos de Sudán, han generado un enfoque mayor sobre niños no acompañados que deben ser reubicados. Otros países tradicionales de reasentamiento, como Noruega y Suecia, han establecido programas para reasentar y apoyar a niños refugiados no acompañados. Reino Unido estableció una nueva iniciativa en 2016 para reasentar a niños vulnerables refugiados provenientes de Oriente Medio y África de Norte, sin tener en cuenta el estado de separación de la familia.

En la actualidad, la cantidad de plazas de reasentamiento es radicalmente inferior a las necesidades de los niños para quienes la reubicación sería la solución más adecuada. A nivel mundial, ACNUR, la Agencia de la ONU para los refugiados, solicitó la reubicación de alrededor de 4500 niños y adolescentes en 2015, cifra que representa el 3,6 % de las solicitudes mundiales de reasentamiento. De manera significativa, la mayoría de estos niños solicitó el reasentamiento como parte de unidades familiares y con categorías de reubicación diferentes a la categoría de "niños y adolescentes en riesgo" de ACNUR.

Las necesidades de reasentamiento actuales de los niños en riesgo

A nivel mundial, casi 100 000, o poco menos del 1 %, de todos los niños refugiados y solicitantes de asilo se separan de sus familias. Si bien estos niños son muy vulnerables sin su padre o cuidador habituales para apoyarlos, los niños refugiados dentro de unidades familiares también pueden enfrentarse a una serie de riesgos graves que a veces representan una amenaza para su vida. Al igual que los niños no acompañados y separados, entre los niños en riesgo se incluyen supervivientes de violencia sexual y de género, niños reclutados por grupos armados, niños explotados y obligados a trabajar en condiciones peligrosas y nocivas, y otros niños que se enfrentan a violencia, abuso, negligencia y explotación. Las estimaciones basadas en las tasas de prevalencia de los riesgos principales podrían elevar la cifra a 1,9 millones de niños refugiados en riesgo.

El enfoque en contextos de desplazamiento específicos revela diferentes patrones y prevalencia de los riesgos que afrontan los niños refugiados. Entre los refugiados sirios en Oriente Medio, por ejemplo, unos 10 000 niños, o menos del 0,5 % de los niños en esta población de refugiados, están separados de sus familias. Muchos más niños afrontan otros riesgos igualmente perjudiciales como el trabajo infantil peligroso y el matrimonio infantil, en especial porque las familias se enfrentan a recursos cada vez más limitados. Entre los refugiados de Sudán del Sur, por el contrario, alrededor de 44 000 niños, o el 5 % de los niños refugiados, están separados o no tienen compañía. Los niños refugiados de Sudán del Sur también afrontan riesgos significativos de violencia sexual y de género, entre los que se incluyen el matrimonio infantil y la explotación sexual, así como el trabajo infantil. También se han informado casos de reclutamiento de niños refugiados en grupos armados, y se estima que se reclutaron 12 000 niños en Sudán del Sur.

Sin embargo, el reasentamiento puede que no sea la mejor solución que defienda los intereses de todos estos niños. En la mayoría de los casos, los niños refugiados reciben apoyo para hacerles frente a sus problemas de protección de manera local, se reencuentran con su familia en países de acogida dentro de la región y, en algunos casos, finalmente regresan a su país de origen. La conveniencia del reasentamiento para resolver la situación de protección de un niño siempre se determinará de manera individual mediante una evaluación de la reubicación y los Procedimientos de Mejores Intereses de ACNUR.[1] Sin embargo, al comparar la cantidad de niños y niñas que se enfrentan a graves riesgos de protección con la cantidad sumamente limitada de lugares para reasentarse, se pone de manifiesto la existencia de una amplia brecha entre las necesidades y la disponibilidad de soluciones.

La respuesta recomendada

Cualquier programa de reasentamiento podría enriquecerse mediante la adopción de un enfoque específico en la categoría de niños y adolescentes en riesgo, incluidos los niños en grupos familiares y niños separados de sus padres o familias. La nueva iniciativa de Reino Unido para los niños en el Oriente Medio y África del Norte es un importante primer paso en esta dirección. Lo importante es que la categoría de niños y adolescentes en riesgo evita promover mecanismos negativos de resolución de conflictos, dado que se sabe que algunas familias se separan a propósito para obtener acceso a programas que solo reubican a niños no acompañados y separados.

Al reconocer que las necesidades, las capacidades y los riesgos de protección de cada niño son diferentes, una evaluación individual o determinación de sus mejores intereses debe seguir siendo central en cualquier decisión de reasentamiento y guiar el proceso de reubicación. La unidad de la familia, en particular, debe continuar como prioridad en los Procedimientos de Mejores Intereses y también debe ser reconocida por los estados de acogida como una consideración primaria para el bienestar de los niños, teniendo en cuenta el papel fundamental que cumplen las familias en la protección y el desarrollo a largo plazo de los niños.

Las perspectivas de reunificación familiar deben ser un factor clave en la decisión de reasentar a un niño, y se deben adoptar medidas para garantizar que esa reubicación no afecte ni obstaculice gravemente el futuro reencuentro con su familia. Tras su llegada a un país de reasentamiento, es importante que los niños no acompañados y separados puedan beneficiarse de la reunificación familiar tanto con familiares cercanos como lejanos. Las restricciones de visados que impiden que los niños se reencuentren, después de su llegada al país de reasentamiento, con miembros de la familia que pueden localizarse con facilidad presentan un obstáculo significativo para la reubicación de los niños no acompañados y separados.

Además, las políticas de reunificación familiar podrían realizar más acciones para darles cabida a las estructuras familiares culturales que son diferentes dentro de la legislación y la política. La mayoría los países de reasentamiento actualmente solo permiten la reunificación familiar con la familia nuclear. Dichas restricciones han planteado desafíos en la búsqueda de soluciones para los niños que intentan reunirse con miembros de la familia en el contexto de la emergencia reciente en Europa. Por otra parte, los tiempos de espera acortados y la priorización del procesamiento rápido de niños en riesgo pueden ayudar a mitigar los impactos negativos a largo plazo que tiene la separación prolongada de la familia en su desarrollo.

Por último, el apoyo continuo a su llegada a los países de reasentamiento es crucial para los niños y sus familias. Los niños y adolescentes en riesgo requerirán servicios de protección continua y asistencia para integrarse con seguridad en su nueva comunidad. Los servicios psicosociales, ya sea que se brinden a través de redes de asesoramiento o de pares locales, serán esenciales para ayudar a los niños en riesgo y sus familias a superar experiencias pasadas y embarcarse con éxito en su nueva vida. También se le debe poner especial atención a las iniciativas que fomentan la integración, especialmente aquellas que unen a niños refugiados y a sus familias con miembros de comunidades locales y que proporcionan oportunidades para formar nuevas redes de apoyo. El programa actual "Settlement Workers in Schools" (Trabajadores de Establecimiento en Escuelas) de Canadá es un excelente ejemplo de ayuda para niños y familias.[2] Los trabajadores de reasentamiento trabajan en escuelas, se les asigna trabajar con los niños y sus familias, y brindan asesoramiento permanente, visitas domiciliarias, y asesoramiento y apoyo educacional.

El futuro

Podríamos mejorar nuestro enfoque colectivo para abordar las necesidades de los niños en situación de riesgo, y sería valioso contar con nuevas iniciativas para responder a esas necesidades. Los nuevos programas deben considerar a todos los niños en riesgo, y así se evitarían los peligros que genera centrarse únicamente en los niños no acompañados y separados. Al mismo tiempo, ACNUR podría hacer más para garantizar que los niños y adolescentes en riesgo, para quienes el reasentamiento podría formar parte de sus intereses, se identifiquen de manera proactiva. En las operaciones de refugiados donde ya existen sistemas para identificar a niños refugiados en riesgo y derivarlos para que reciban servicios locales de protección y apoyo, estos sistemas podrían estar mejor vinculados con los servicios de reasentamiento.

ACNUR, sus socios y estados deben continuar identificando enfoques innovadores para proteger a los niños en movimiento, ya sea mediante el reasentamiento u otras vías para alcanzar soluciones duraderas.[3] Lo importante es que cualquier progreso que se haga para mantener seguros a los niños en movimiento debe incluir apoyo para fortalecer los sistemas de protección nacional en beneficio de todos los niños, así como también colaboración continua con los estados para garantizar que se respeten los principios y los marcos existentes que regulan la protección y asistencia a los niños.

No sorprende que los países de asilo tengan dificultades para satisfacer la demanda de servicios de protección infantil de buena calidad en la mayoría de las operaciones de refugiados. Sin embargo, el reasentamiento no será la solución en los mejores intereses de la mayoría de los casi 12,5 millones de niños refugiados y solicitantes de asilo a nivel mundial. La mayoría de estos niños y sus familias se quedará en sus países de primer asilo. Para cumplir con sus necesidades de protección, se necesita una mayor inversión en la protección de los niños a largo plazo y programas de educación dentro de las operaciones de refugiados.

El reasentamiento se ha convertido en una parte sumamente vital de los esfuerzos de ACNUR para encontrar soluciones y promover una responsabilidad compartida más equitativa para los refugiados. Dentro de este enfoque, el proceso de reasentamiento podría fortalecerse para satisfacer mejor las diferentes necesidades de protección de los niños y adolescentes en riesgo. El aumento de la inversión en protección y servicios sociales para los niños en países de primer asilo y en países de reasentamiento ayudará a los niños refugiados en la búsqueda de soluciones a largo plazo.

 

Susanna Davies DAVIES@unhcr.org

Experta itinerante en la protección del niño, División de Protección Internacional, ACNUR

 

Carol Batchelor batchelo@unhcr.org

Directora, División de Protección Internacional, ACNUR

www.unhcr.org



[1] (2008) "UNHCR Guidelines on Determining the Best Interests of the Child" [Directrices de ACNUR para la determinación del interés superior del niño] http://www.refworld.org/cgi-bin/texis/vtx/rwmain/opendocpdf.pdf?reldoc=y&docid=4d9410042 y (2011) "Field Handbook for the Implementation of UNHCR BID Guidelines" [Manual de terreno para la implementación de las directrices de ACNUR para la determinación del mejor interés del niño y de la niña] http://www.refworld.org/cgi-bin/texis/vtx/rwmain/opendocpdf.pdf?reldoc=y&docid=4e4a59eb2

[3] Véase "Background Paper for the 2016 High Commissioner’s Dialogue on Children on the Move:" [Documento informativo para el diálogo del Alto Comisionado sobre niños en movimiento de 2016] www.unhcr.org/583d8e597

 

RMF 54
Febrero 2017

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