{"id":40133,"date":"2012-01-26T00:00:00","date_gmt":"2012-01-26T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fmreview.org\/bangerter-htm\/"},"modified":"2012-01-26T00:00:00","modified_gmt":"2012-01-26T05:00:00","slug":"bangerter-htm","status":"publish","type":"fmr_content","link":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/bangerter-htm\/","title":{"rendered":"Hablar con los grupos armados"},"content":{"rendered":"<table align=\"center\" border=\"0\" width=\"760\">\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" rowspan=\"2\" valign=\"top\">\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Los desplazamientos forzados pueden ser legales seg\u00fan el Derecho Internacional Humanitario (DIH) si \u00e9stos hacen que una comunidad est\u00e9 m\u00e1s segura o si son requeridos por razones militares imperativas. Sin embargo, en la mayor\u00eda de los casos las personas abandonan su hogar porque una de las partes del conflicto est\u00e1 infringiendo las normas establecidas por el DIH. Cuando una comunidad se ve amenazada por asesinatos, violaciones, secuestros, la destrucci\u00f3n de sus hogares o saqueos, huir es la reacci\u00f3n natural.<\/p>\n<p>Todas las partes de un conflicto armado \u2014incluidos los grupos combatientes\u2014 pueden prevenir o facilitar las violaciones del DIH que afectan a los civiles en general y a las comunidades de desplazados en particular. Esto no quiere decir que las mayores infracciones sean siempre perpetradas por los grupos armados pero, cuando es el grupo el que facilita la violaci\u00f3n, normalmente responde m\u00e1s a una decisi\u00f3n de grupo que a iniciativas personales. Los grupos armados tienen gran potencial para convertirse en infractores, pero tambi\u00e9n para proteger a los residentes y, del mismo modo, a las personas desplazadas.<\/p>\n<p>Ayudar a las v\u00edctimas de las violaciones del DIH resulta esencial, pero es igual de importante tratar de prevenir las infracciones que desencadenar\u00e1n desplazamientos o causar\u00e1n grandes sufrimientos a pueblos ya de por s\u00ed vulnerables. Numerosas organizaciones humanitarias tratan de prevenir tales infracciones hablando con miembros de los grupos armados sobre la necesidad de proteger a las personas desplazadas y a los civiles en general. Pero, \u00bfc\u00f3mo podemos asegurarnos de que este tipo de di\u00e1logos consiguen el resultado deseado?<\/p>\n<p><strong>La din\u00e1mica de las infracciones<\/strong><\/p>\n<p>Quien quiera influir en los patrones de infracciones que afectan a los desplazados debe entender c\u00f3mo y por qu\u00e9 surgen dichos patrones en vez de limitarse a prevenir incidentes aislados. Las violaciones del DIH implican procesos sociales e individuales y exigen un cierto grado de desarraigo moral. Estos fen\u00f3menos son posibles cuando los grupos e individuos encuentran una manera de justificar un comportamiento que antes hubieran considerado inaceptable, al mismo tiempo que sus l\u00edderes renuncian a asumir sus responsabilidades. Concretamente, puede que el dirigente de un grupo armado <strong>condone <\/strong>u <strong>ordene <\/strong>violaciones de las reglas de la guerra o simplemente <strong>permita <\/strong>que sucedan.<\/p>\n<p>Por lo general, un grupo <strong>permite que se produzcan infracciones <\/strong>cuando su sistema de mando y control es d\u00e9bil. Entre las razones por las que esto puede ocurrir se incluye el que existan peque\u00f1as unidades que operan de modo aislado, combatientes bajo la influencia de las drogas y \u00f3rdenes confusas. Por otro lado \u2014o adem\u00e1s\u2014 puede que los perpetradores de las infracciones simplemente desconozcan las leyes. A pesar de que en t\u00e9rminos legales la ignorancia no es una circunstancia eximente, debemos reconocer que a veces constituye una raz\u00f3n genuina.<\/p>\n<p>Un grupo <strong>condona las infracciones <\/strong>cuando sus l\u00edderes saben que sus combatientes est\u00e1n infringiendo los c\u00f3digos militares pero no hacen nada para evitarlo o para castigar a los perpetradores. Esto puede ocurrir porque el l\u00edder teme que, si trata de evitar o castigar las infracciones, sus combatientes deserten y se marchen con otra facci\u00f3n menos escrupulosa. Los l\u00edderes tambi\u00e9n suelen condonar las infracciones como un modo expl\u00edcito de premiar o pagar a sus hombres o cuando tales acciones se consideran aceptables en una cultura determinada, como podr\u00eda ser el caso de los saqueos.<\/p>\n<p>Un grupo puede <strong>cometer infracciones <\/strong>como m\u00e9todo de guerra. Esto puede ocurrir cuando los combatientes creen que su supervivencia est\u00e1 en juego; cuando su objetivo actual es en s\u00ed un crimen de guerra, como en el caso del genocidio; cuando optan por proteger a sus hombres a cualquier precio o cuando emplean la violencia o el terror para controlar pueblos y territorios. Asimismo, un grupo puede cometer infracciones como una demostraci\u00f3n de fuerza, para tomar represalias o como forma de enviar un mensaje claro al enemigo.<\/p>\n<p>Los grupos armados abarcan un amplio espectro. Aunque algunos no son m\u00e1s que una turba de gente unida por las circunstancias, otros controlan a decenas de miles de combatientes. Muchos grupos armados administran importantes recursos financieros (a menudo superan los de las ONG) y algunos de sus l\u00edderes poseen educaci\u00f3n superior. Debido a que los grupos armados son organizaciones estructuradas, son capaces de decidir el comportamiento de sus miembros, quienes han de acatar las \u00f3rdenes y seguirlas. A pesar de lo imperfectas o d\u00e9biles que puedan ser estas organizaciones, poseen mayor poder sobre los combatientes que cualquier trabajador humanitario.<\/p>\n<p><strong>Limitar las infracciones<\/strong><\/p>\n<p>Los grupos armados adoptan medidas pol\u00edticas y normativas. Algunas de estas decisiones pueden contribuir a prevenir los desplazamientos, reducir la duraci\u00f3n de los mismos en caso de que se produzcan o reducir la incidencia de otras violaciones de los derechos de las comunidades.<\/p>\n<p>Las medidas pol\u00edticas en el m\u00e1s alto nivel del grupo, junto con las decisiones normativas sobre la doctrina, la educaci\u00f3n, la formaci\u00f3n y las sanciones, suelen tener un impacto significativo, ya que de ellas depende que se produzcan m\u00e1s o menos infracciones. Pero aunque el l\u00edder m\u00e1s importante tomara las decisiones &#8220;correctas&#8221;, esto no implicar\u00eda necesariamente que las infracciones vayan a detenerse por completo, ya que los combatientes a t\u00edtulo particular y sus superiores siguen disponiendo de cierto grado de independencia. Ninguna decisi\u00f3n va a evitar de la noche a la ma\u00f1ana que la gente se enrole en un grupo armado para llenar sus bolsillos, ni tampoco evitar\u00e1 que los que sufren problemas psicol\u00f3gicos cometan infracciones. No obstante, las decisiones y \u00f3rdenes de los m\u00e1s altos mandos de un grupo armado influir\u00e1n en el comportamiento de la inmensa mayor\u00eda de los comandantes y sus subalternos.<\/p>\n<p>El enfoque m\u00e1s com\u00fan para prevenir las infracciones es solicitar que todos los combatientes respeten un c\u00f3digo de conducta donde se recojan las normas que los l\u00edderes consideren esenciales. El ejemplo m\u00e1s famoso de c\u00f3digo es el chino mao\u00edsta de las <em>Tres reglas y ocho advertencias, <\/em>a menudo empleado por otros movimientos afines. Este documento proh\u00edbe expresamente el saqueo y el robo a la poblaci\u00f3n, la extorsi\u00f3n, el maltrato a los civiles, la violencia sexual contra las mujeres y el maltrato a los prisioneros.<\/p>\n<p>Otro ejemplo es el del Mouvement des Nig\u00e9riens pour la Justice (MNJ) o Movimiento Nigeriano por la Justicia. Durante el conflicto que tuvo lugar en N\u00edger de 2007 a 2009, a todos los reclutados por el MNJ se les exig\u00eda un juramento ante el Cor\u00e1n que inclu\u00eda no da\u00f1ar a los civiles o sus posesiones.<\/p>\n<p>Existen oportunidades reales para que los organismos humanitarios tengan un impacto positivo en tales medidas, consistentes en persuadir a los grupos armados para que adopten pol\u00edticas compatibles con las normas reconocidas a nivel internacional.<\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo persuadir<\/strong><\/p>\n<p>Hace algunos a\u00f1os, en la Rep\u00fablica del Congo un delegado del CICR dio una conferencia sobre DIH a un grupo de milicianos tratando, en uno de los puntos, la importancia de no saquear. El grupo respondi\u00f3 de manera positiva a la presentaci\u00f3n pero, a la semana siguiente, aquella misma gente saque\u00f3 la ayuda que el CICR hab\u00eda distribuido.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 fue lo que sali\u00f3 mal? Muchos actores humanitarios han descubierto, para su disgusto, que el simple hecho de hablar sobre el DIH o de adoptar una posici\u00f3n moral superior no necesariamente hace que las partes de un conflicto &#8220;vean la luz&#8221; y cambien sus maneras. Hablar a quienes toman las decisiones, as\u00ed como a los comandantes, sobre las normas legales resulta esencial pero debe reforzarse con argumentos persuasivos que demuestren que tales normas son relevantes para las personas con capacidad de tomar decisiones y dar \u00f3rdenes. Esto resulta especialmente cierto dada la percepci\u00f3n entre muchos de los comandantes de que el DIH es &#8220;una ley establecida por los Estados e infringida por ellos mismos&#8221; (comentario de un oficial al autor en 2009).<\/p>\n<p>Como en la mayor\u00eda de las organizaciones, los grupos armados limitan la independencia de los individuos. Sin embargo, nunca la pierden por completo y la mayor\u00eda se encuentran inmersos en situaciones en las que pueden tomar sus propias decisiones. As\u00ed ocurre en el caso de los combatientes particulares en cuya mano est\u00e1 elegir entre permitir que los desplazados puedan cruzar de manera segura por un puesto de control o robarles sus escasas pertenencias. Esto resulta a\u00fan m\u00e1s cierto en la esfera de los oficiales y l\u00edderes pol\u00edticos, donde los individuos dan \u00f3rdenes que afectan al comportamiento de sus subordinados. Reconocer un margen concreto de acciones independientes para los individuos es importante, as\u00ed como tambi\u00e9n lo es entender c\u00f3mo se pueden adaptar los argumentos para persuadir a la persona que tenemos delante de que aquello que le estamos diciendo es especialmente relevante para ella.<\/p>\n<p>La persuasi\u00f3n puede mejorarse en gran medida si los actores humanitarios siguen tres principios:<\/p>\n<ul>\n<li>Tomarse tiempo para discutir.<\/li>\n<li>En primer lugar, sembrar la duda m\u00e1s que intentar convencer.<\/li>\n<li>Apelar a la imagen de s\u00ed mismo que tiene la otra persona.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Tomarse tiempo para discutir es un prerrequisito para persuadir con \u00e9xito. Esto significa que ambas partes intercambian ideas y hacen preguntas e implica que el trabajador humanitario escuche. La persuasi\u00f3n no constituye un proceso r\u00e1pido y sencillo, sino que funciona a base de construir un caso a lo largo del tiempo, en ocasiones durante meses.<\/p>\n<p>Es una locura pensar que un oficial que lleva meses o a\u00f1os combatiendo de una determinada manera cambiar\u00e1 su modo de actuar tras un \u00fanico encuentro. Tampoco es realista suponer que un oficial experimentado no tendr\u00e1 su propia opini\u00f3n y aceptar\u00e1 nuestra postura sin discusi\u00f3n. A menudo resulta m\u00e1s efectivo hacer preguntas que afirmar una postura.<\/p>\n<p>M\u00e1s que intentar convencer a la otra persona abiertamente, el objetivo primero del actor humanitario debe ser sembrar la duda. Una vez que nuestro contacto empieza a dudar de si sus pr\u00e1cticas actuales son correctas ser\u00e1 posible que lleguemos a encontrar soluciones pragm\u00e1ticas. Al principio dichas soluciones podr\u00edan pecar de no cumplir completamente con la ley, a\u00fan cuando constituyan una mejora de la situaci\u00f3n. Por ejemplo, si podemos recordar a un oficial que los ni\u00f1os soldado representan un problema de mando y control en t\u00e9rminos militares (de hecho es as\u00ed) puede que est\u00e9 m\u00e1s predispuesto a discutir sobre la desmovilizaci\u00f3n de algunos de ellos o el fin del reclutamiento de ni\u00f1os en los campos de desplazados.<\/p>\n<p>La flexibilidad resulta esencial. Un enfoque basado en el \u201ctodo o nada\u201d suele terminar en nada. Est\u00e1 claro que los trabajadores humanitarios no deben comprometer las normas internacionales, pero el acuerdo en materias menos conflictivas puede abrir las puertas para discutir otras cuestiones m\u00e1s complicadas.<\/p>\n<p>Apelar a<strong> <\/strong>la imagen que el grupo tiene de s\u00ed mismo<strong> <\/strong>puede constituir un arma poderosa cuando se intenta provocar un cambio en su comportamiento. Pocos miembros de grupos armados se ven a s\u00ed mismos como criminales de guerra que sirven a una causa indigna; la mayor\u00eda se consideran parte de un grupo leg\u00edtimo que lucha por una causa noble. Enfatizar este aspecto y emplear argumentos que apelen a sus convicciones puede proporcionar buenos resultados. Aunque un grupo tenga la intenci\u00f3n de cometer atrocidades, apelar a su honor como guerreros puede ayudar a garantizar el paso seguro de heridos, ancianos o mujeres. No obstante, los trabajadores humanitarios deben ser conscientes de los dilemas inherentes al tratar dicha elecci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Algunos argumentos \u00fatiles<\/strong><\/p>\n<p>Los argumentos dependen de cada contexto y situaci\u00f3n y deben emplearse de manera creativa. No hay ning\u00fan argumento efectivo en todos los casos. Emplear diferentes argumentos suele ser m\u00e1s eficaz aunque s\u00f3lo sea porque contribuye a establecer la credibilidad de la persona que defiende determinadas normas humanitarias. Los argumentos m\u00e1s comunes que sirvieron al CICR en los debates con los grupos armados hacen referencia a:<\/p>\n<p><strong>Creencias: <\/strong>Los miembros de los grupos armados tienen creencias morales, religiosas y\/o pol\u00edticas, y normalmente constituyen un incentivo para que se respeten al menos algunos aspectos del DIH. Por ejemplo, el Movimiento de Liberaci\u00f3n del Pueblo Sudan\u00e9s, en Sud\u00e1n del Sur, decidi\u00f3 tomar medidas dr\u00e1sticas contra las infracciones al tomar conciencia de que sus hombres estaban perjudicando a la poblaci\u00f3n por la que el movimiento dec\u00eda estar luchando. Se puede apelar a estas creencias mostrando un verdadero inter\u00e9s, as\u00ed como voluntad para entender, y pidiendo a la otra persona que explique las contradicciones aparentes.<\/p>\n<p><strong>La propia pol\u00edtica del grupo: <\/strong>Apelar a una declaraci\u00f3n unilateral hecha por el grupo, un c\u00f3digo de conducta o cualquier otro documento pol\u00edtico puede ofrecer argumentos poderosos.<\/p>\n<p><strong>Necesidad militar: <\/strong>Principios militares tales como la econom\u00eda de esfuerzos, la preservaci\u00f3n de las bases econ\u00f3micas y el mantenimiento del apoyo popular (&#8220;de coraz\u00f3n y de cabeza&#8221;) tambi\u00e9n pueden proporcionar argumentos convincentes a favor de cumplir con los principios del DIH.<\/p>\n<p><strong>Humanidad: <\/strong>Las v\u00edctimas de violaciones del DIH son seres humanos. Cualquiera puede &nbsp;recordar a sus familiares y amigos y resulta \u00fatil preguntar c\u00f3mo se sentir\u00edan si alguien les hiciera el mismo da\u00f1o que ellos est\u00e1n causando a los dem\u00e1s. Semejante apelaci\u00f3n a la identidad humana compartida puede resultar muy poderosa.<\/p>\n<p><strong>Respetabilidad a ojos del resto del mundo: <\/strong>Muchos grupos desean proyectar una imagen positiva en el extranjero y son sensibles a los perjuicios que provocar\u00edan a su causa si cometieran infracciones. Por ejemplo, numerosos grupos birmanos lanzaron directivas que prohib\u00edan el reclutamiento de ni\u00f1os tras darse cuenta de que estaban incluidos \u2014o estaban a punto de serlo\u2014 en el listado anexo del informe sobre ni\u00f1os y conflicto armado del Secretario general de la ONU.<a href=\"http:\/\/www.migracionesforzadas.org\/no-estatales\/Bangerter.htm#_edn1\">1<\/a><a href=\"http:\/\/www.migracionesforzadas.org\/no-estatales\/Bangerter.htm#_edn1\" id=\"_ednref1\" name=\"_ednref1\" title=\"\"> <\/a><\/p>\n<p><strong>Legal: <\/strong>Se\u00f1alar una acci\u00f3n como ilegal puede atraer la atenci\u00f3n de los grupos que se posicionan del lado de la ley o que desean estar afianzados en la legalidad.<\/p>\n<p><strong>Juicio internacional:<\/strong> Cumplir con lo establecido en el DIH puede presentarse como un modo de protegerse<strong> <\/strong>cuando se avecine el juicio internacional; una investigaci\u00f3n internacional suele provocar mucho inter\u00e9s por estas normas. Aunque este argumento puede ser contraproducente si hace sospechar que los trabajadores humanitarios est\u00e1n recopilando pruebas para un futuro enjuiciamiento.<\/p>\n<p>Ninguno de estos argumentos constituye una respuesta \u00fanica; emplear la combinaci\u00f3n de argumentos correcta en el momento adecuado podr\u00eda ayudar a la otra persona a recapacitar sobre su posici\u00f3n y puede llevarle a dudar de su postura inicial. Para ello, el trabajador humanitario ha de dominar los argumentos y no repetirlos de forma mec\u00e1nica; para la otra persona escuchar &#8220;verdades&#8221; obvias puede ser, como mucho, entretenido.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Aunque las habilidades para la comunicaci\u00f3n, el conocimiento de la din\u00e1mica de los grupos armados y una mente abierta son importantes, el elemento crucial es la <strong>credibilidad<\/strong>.<\/p>\n<p>La credibilidad proviene tanto del conocimiento y la experiencia individual, como de la actuaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n en el contexto. Uno puede desacreditarse a s\u00ed mismo r\u00e1pidamente al utilizar argumentos basados en la mala interpretaci\u00f3n del grupo armado y de su funcionamiento, del contexto cultural y de conflicto, de las cuestiones humanitarias o de las implicaciones de la ley en la realidad militar. Los trabajadores humanitarios tambi\u00e9n pueden verse desacreditados por una discrepancia (incluso por la percepci\u00f3n de una supuesta discrepancia) entre lo que su organizaci\u00f3n dice y lo que realmente hace. Los grupos armados suelen ver muy de cerca c\u00f3mo se proporciona asistencia a las comunidades desplazadas; en algunos casos sus familias se incluyen dentro de estas comunidades. En \u00faltima instancia, depende en gran medida de que el grupo est\u00e9 dispuesto a dejarse persuadir pero, incluso en tal caso, hasta los mejores argumentos humanitarios caer\u00e1n en o\u00eddos sordos si no existe credibilidad alguna.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:obangerter@icrc.org\">Olivier Bangerter<\/a> es Asesor para el Di\u00e1logo con grupos armados en la Unidad para las Relaciones con Portadores de Armas del <a href=\"http:\/\/www.icrc.org\/\">Comit\u00e9 Internacional de la Cruz Roja<\/a> (CICR).<\/p>\n<div>\n<div id=\"edn1\">\n<a href=\"http:\/\/www.migracionesforzadas.org\/no-estatales\/Bangerter.htm#_ednref1\">1<\/a><a href=\"http:\/\/www.migracionesforzadas.org\/no-estatales\/Bangerter.htm#_ednref1\" id=\"_edn1\" name=\"_edn1\" title=\"\"> <\/a> Disponible en l\u00ednea: <a href=\"http:\/\/daccess-dds-ny.un.org\/doc\/UNDOC\/GEN\/N10\/311\/31\/PDF\/N1031131.pdf?OpenElement\">http:\/\/daccess-dds-ny.un.org\/doc\/UNDOC\/GEN\/N10\/311\/31\/PDF\/N1031131.pdf?OpenElement<\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los desplazamientos forzados pueden ser legales seg\u00fan el Derecho Internacional Humanitario (DIH) si \u00e9stos hacen que una comunidad est\u00e9 m\u00e1s segura o si son requeridos por razones militares imperativas. 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