{"id":40233,"date":"2012-08-14T00:00:00","date_gmt":"2012-08-14T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fmreview.org\/grabska-2-2\/"},"modified":"2012-08-14T00:00:00","modified_gmt":"2012-08-14T05:00:00","slug":"grabska-2-2","status":"publish","type":"fmr_content","link":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/grabska-2-2\/","title":{"rendered":"Casarse a cr\u00e9dito: la carga del precio de la novia entre los j\u00f3venes refugiados"},"content":{"rendered":"<p>Tras pasar 15 a&ntilde;os en el campo de refugiados de Kakuma, en el norte de Kenia, Peter &ndash; que entonces estaba al final de la veintena &ndash; decidi&oacute; regresar a Nyal, el pueblo del sur de Sud&aacute;n<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\" title=\"\">[i]<\/a> donde naci&oacute;. Durante su estancia en Kakuma Peter hab&iacute;a conocido a Angelina, tambi&eacute;n de Sud&aacute;n del Sur. Cuando decidieron casarse, Peter emprendi&oacute; negociaciones con sus familiares tanto de Kakuma como de Sud&aacute;n del Sur con respecto al precio. Sin embargo, cuando regres&oacute; a Nyal descubri&oacute; que su familia hab&iacute;a perdido la mayor&iacute;a del ganado durante el conflicto y el poco que quedaba lo estaban utilizando para casar a su hermano mayor.<\/p>\n<p style=\"margin-left:36.0pt;\">&quot;&iquest;Qu&eacute; voy a hacer ahora? Voy a tener problemas serios con la familia de Angelina. En Kakuma me la concedieron a cr&eacute;dito porque les convenc&iacute; de que les entregar&iacute;a las vacas cuando volviera a Sud&aacute;n. Les di una peque&ntilde;a suma de dinero como entrega a cuenta del precio, pero ahora esperan que les pague con las vacas. Angelina tiene estudios (termin&oacute; los cuatro a&ntilde;os de colegio en Kakuma) as&iacute; que es cara. Me pidieron 60 vacas pero mi familia (en Sud&aacute;n) no tiene nada&quot;.<\/p>\n<p>La historia refleja algunos de los retos que la guerra y el desplazamiento han creado para estos j&oacute;venes hombres y mujeres en t&eacute;rminos de perspectivas, negociaci&oacute;n y celebraci&oacute;n de los matrimonios.<\/p>\n<p><strong>La vida en Kakuma<\/strong><\/p>\n<p>Los nuer y los dinka, los dos grupos &eacute;tnicos m&aacute;s grandes de Sud&aacute;n del Sur, constitu&iacute;an los dos pueblos dominantes en Kakuma en el momento en que realic&eacute; mi trabajo de campo, en 2006-2007. Predominantemente dedicados a la agricultura y la ganader&iacute;a, antes del desplazamiento depend&iacute;an del pastoreo, del cultivo de las tierras, de la pesca y, hasta cierto punto, del comercio. Las vidas de los hombres y mujeres nuer y dinka estaban &iacute;ntimamente relacionadas con el cuidado, protecci&oacute;n e intercambio de ganado, que utilizaban como pago en el precio de la novia.<\/p>\n<p>La celebraci&oacute;n del matrimonio para las mujeres y hombres nuer supone un rito de iniciaci&oacute;n a la edad adulta, el acceso a derechos y a un estatus dentro de la familia y de la comunidad. El matrimonio constituye un largo proceso de negociaciones e intercambios, que se hace m&aacute;s seguro con cada pago y cada ceremonia.<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\" title=\"\">[ii]<\/a> Es un punto fundamental en las relaciones intergeneracionales como mecanismo de transferencia de los recursos de padres a hijos, de construcci&oacute;n de alianzas entre familias y de intercambio de ganado para labores productivas y reproductivas.<\/p>\n<p>Durante el desplazamiento se produjeron importantes cambios en las relaciones sociales, en especial para los j&oacute;venes. Debido a los servicios educativos disponibles y en especial al enfoque de que las ni&ntilde;as accedan a la educaci&oacute;n en los campos, la vida en Kakuma abr&iacute;a nuevas oportunidades a chicos y chicas, j&oacute;venes mujeres y hombres de (re)negociar las normas sociales y de g&eacute;nero. En Kakuma, el matrimonio era el tema predominante en las conversaciones: a causa de la pobreza y los desequilibrios de g&eacute;nero que se daban en el campo, el matrimonio resultaba inalcanzable para la mayor&iacute;a de los residentes. La mayor parte de los matrimonios se celebraban entre &quot;chicos perdidos&quot; que se hab&iacute;an reasentado en los pa&iacute;ses occidentales y chicas que se hab&iacute;an quedado atr&aacute;s. Para los j&oacute;venes hombres que se hab&iacute;an quedado en el campo, el matrimonio era solo una posibilidad remota por diversas razones.<\/p>\n<p>En primer lugar, a los agricultores y ganaderos nuer y dinka no se les permit&iacute;a tener ganado o cultivar las tierras y en su lugar ten&iacute;an que depender casi siempre de la ayuda en forma de alimentos y de las remesas de dinero que les enviaban parientes desde el extranjero; otros depend&iacute;an del dinero que ganaban mediante el comercio o trabajando para las ONG. A consecuencia de esto y sobre todo por los cambios econ&oacute;micos, el sistema de precio de la novia basado en el ganado se hab&iacute;a monetizado parcialmente. Aunque el dinero era el medio de pago dominante en Kakuma, el matrimonio no pod&iacute;a completarse sin la transferencia de algo de ganado, que normalmente se produc&iacute;a entre los miembros del clan que quedaban en Sud&aacute;n. Aunque el dinero es importante, no tiene &quot;sangre&quot; para los nuer y los dinka y por tanto no se ve como algo que garantice la solidez del matrimonio. &quot;El matrimonio mediante dinero no es un matrimonio real. Cuando los &lsquo;chicos perdidos&rsquo; vuelvan a Sud&aacute;n, tendr&aacute;n que volver a pagar en vacas&quot;, comentaba uno de los jefes locales de la regi&oacute;n del Alto Nilo Occidental.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la competencia entre los pretendientes era fort&iacute;sima debido a la escasez de chicas en edad de casarse que hab&iacute;a en el campo. Adem&aacute;s, con el aumento de los niveles educativos que &eacute;stas alcanzaban, el precio se ve&iacute;a incrementado de manera significativa. Para los nuer occidentales, por ejemplo, la cantidad normal de cabezas de ganado que deb&iacute;an pagar era de 20-30 a 60-75 dependiendo del nivel de estudios de la chica y de su posici&oacute;n social. Los j&oacute;venes hombres del campo eran incapaces de competir con los que se hab&iacute;an reasentado en pa&iacute;ses occidentales, quienes dispon&iacute;an de mayores recursos econ&oacute;micos. Los j&oacute;venes que carec&iacute;an de ganado &ndash; y que se encontraban lejos de sus familias y parientes &ndash; acud&iacute;an a amigos para que les representaran en las negociaciones del precio con las familias de sus novias. Estas negociaciones continuaban mediante conexiones radiof&oacute;nicas y llamadas a trav&eacute;s de tel&eacute;fonos m&oacute;viles con los familiares de la novia y del novio que se encontraban en Sud&aacute;n. Igual que el de Peter, los &quot;matrimonios a cr&eacute;dito&quot; bajo la promesa de realizar el pago al regresar a Sud&aacute;n predominaban en el d&iacute;a a d&iacute;a de Kakuma.<\/p>\n<p><strong>El retorno: el pago de la deudas<\/strong><\/p>\n<p>Para los hombres j&oacute;venes que regresaban a Sud&aacute;n del Sur, el retorno implicaba mudarse del entorno multinacional del campo de refugiados de Kakuma &ndash; donde la mayor&iacute;a hab&iacute;a pasado toda su vida &ndash; a un pueblo o ciudad que se supon&iacute;a que era su hogar aunque ellos no lo recordasen o ni siquiera lo conociesen. Separados durante a&ntilde;os de sus familias y de los miembros de su clan, cuando regresaban a Sud&aacute;n del Sur se encontraban compartiendo casa con personas de las que apenas se acordaban. Los j&oacute;venes retornados, que hab&iacute;an llevado una vida m&aacute;s independiente en Kakuma, relativamente libre de obligaciones sociales, se encontraban con responsabilidades dom&eacute;sticas en sus comunidades de Sud&aacute;n del Sur, y a menudo se sent&iacute;an abrumados por esas expectativas, explotados e incomprendidos. Aunque las redes familiares pueden actuar de parachoques contra la incertidumbre socioecon&oacute;mica, tambi&eacute;n pueden ejercer presi&oacute;n para que se atengan a las obligaciones de g&eacute;nero y generacionales del hogar.<\/p>\n<p>Uno de sus objetivos al regresar a Sud&aacute;n era encontrar a familiares y parientes para devolverles la deuda por el precio de su boda, pero las expectativas de los que se hab&iacute;an quedado en el pa&iacute;s y de los que hab&iacute;an vivido desplazados a menudo chocaban en lo referente a los limitados recursos que le quedaban a la familia. Este problema del precio de la novia creaba desavenencias en la familia y la comunidad, que desembocaban en conflictos que a menudo incluso se llevaban ante los tribunales locales. Algunos j&oacute;venes se quejaban de que sus familias &quot;estaban intentando enga&ntilde;arles&quot; al haber utilizado el ganado prometido para casar a otros hermanos o para financiar inversiones. Tambi&eacute;n exist&iacute;an conflictos entre los hermanos que se encontraban desplazados y los que se hab&iacute;an quedado en el pa&iacute;s, quienes alegaban que debido a su mayor sufrimiento durante las guerras ten&iacute;an m&aacute;s derecho al uso del ganado. A menudo se consideraba que los j&oacute;venes retornados se lo merec&iacute;an menos. Diversas experiencias durante las guerras forjaron las identidades de estos j&oacute;venes hombres de manera diferente, lo que a su vez ha exacerbado los conflictos y las hostilidades en el Sud&aacute;n del Sur de la posguerra.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, en Kakuma los j&oacute;venes sol&iacute;an transgredir la norma de casarse con personas de su misma comunidad. A su regreso a Sud&aacute;n del Sur, algunos familiares no aceptaban sus elecciones y presionaban a los j&oacute;venes para que se divorciasen de sus esposas de Kakuma sin realizar pago alguno a la familia.<\/p>\n<p>Esta dificultad concreta para el matrimonio que supone el pago del precio en las comunidades de desplazados y retornados tiende a pasarse por alto tanto en la literatura como en los programas de reintegraci&oacute;n. Sin embargo afectan a la voluntad de los refugiados de regresar y a sus perspectivas de establecerse entonces. Las deudas por precio de la novia tienen graves consecuencias para los j&oacute;venes varones que desean establecerse una vez retornados, construir un nuevo hogar y mantener la relaci&oacute;n con los miembros de la familia que se quedaron en Sud&aacute;n del Sur o que fueron desplazados a otros lugares (como Jartum, por ejemplo). A menudo estos j&oacute;venes no son capaces de saldar sus deudas y algunos se ven obligados a abandonar a sus esposas o prometidas. Entonces estas mujeres se consideran &quot;usadas&quot;, son deshonradas la mayor&iacute;a de las veces y por tanto son menos valiosas para un (segundo) matrimonio. Y aquellas que no consigan casarse ser&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s estigmatizadas. Si los j&oacute;venes pueden garantizar el pago por sus hijos (aunque no por sus esposas) mediante ganado se los quedar&aacute;n. Pero en el caso de los ni&ntilde;os nacidos de &quot;matrimonios a cr&eacute;dito&quot;, la familia de la esposa podr&iacute;a apoderarse de ellos. En cualquier caso, eso supondr&iacute;a una separaci&oacute;n forzosa de la familia. El alto precio de las novias tambi&eacute;n afecta a los j&oacute;venes que se han quedado. Frustrados por su incapacidad para contraer matrimonio y por tanto para acceder a la mayor&iacute;a de edad, algunos se unen a bandas de ladrones de ganado, se enrolan en las milicias o se fugan con mujeres j&oacute;venes. El aumento reciente del robo de ganado en algunas de las regiones de Sud&aacute;n del Sur puede explicarse en parte gracias a este fen&oacute;meno.<\/p>\n<p><strong>Conclusi&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p>Aunque a menudo se sostiene que para la gente joven el desplazamiento supone una oportunidad de conseguir una mayor autonom&iacute;a y capacidad para negociar sus elecciones (incluida la de una pareja para casarse), el retorno durante la posguerra y el deber de completar los pagos en concepto de matrimonio a menudo limitan su independencia y su libertad. Los hallazgos anteriores indican una necesidad por parte del Gobierno de Sud&aacute;n del Sur, de la comunidad internacional y de las comunidades locales de:<\/p>\n<ul>\n<li>\n\t\tTrabajar con los jefes locales implicados en la resoluci&oacute;n de problemas relativos a la celebraci&oacute;n de matrimonios.<\/li>\n<li>\n\t\tControlar el aumento del precio de las novias trabajando en conjunto con j&oacute;venes mujeres y hombres, con sus padres y con los ancianos de la comunidad.<\/li>\n<li>\n\t\tCrear oportunidades educativas, laborales y de generaci&oacute;n de ingresos para j&oacute;venes hombres en Sud&aacute;n del Sur.<\/li>\n<li>\n\t\tOfrecer servicios de protecci&oacute;n y generaci&oacute;n de ingresos para mujeres j&oacute;venes mientras asesoran a las familias que han sufrido una separaci&oacute;n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Katarzyna Grabska <\/em><a href=\"mailto:katarzyna.grabska@unibas.ch\">kgrabska@yahoo.com<\/a><em> es becaria de investigaci&oacute;n posdoctoral del Proyecto Migraci&oacute;n y Movilidad (Migration and Mobility Project) del Centro Nacional de Competencias en Investigaci&oacute;n Norte-Sur (NCCR) <\/em><a href=\"http:\/\/www.north-south.unibe.ch\/\">www.north-south.unibe.ch<\/a><em> en Basilea, Suiza. V&eacute;anse tambi&eacute;n los art&iacute;culos de la autora sobre <\/em>G&eacute;nero y Desarrollo (<a href=\"http:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1080\/13552074.2011.554026\">www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1080\/13552074.2011.554026<\/a><\/p>\n<div>\n\t<br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"edn1\">\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\" title=\"\">[i]<\/a> En el momento al que nos referimos a&uacute;n no se hab&iacute;a creado el estado de Sud&aacute;n del Sur sino que todav&iacute;a se hac&iacute;a referencia a esta zona como &quot;el sur de Sud&aacute;n&quot;; en adelante nos referiremos a ella en este art&iacute;culo como &quot;Sud&aacute;n del Sur&quot;.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div id=\"edn2\">\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\" title=\"\">[ii]<\/a> Hutchinson, S (1996) <em>Nuer dilemmas: coping with money, war and the State <\/em>(Los dilemas de los nuer: lidiar con el dinero, la guerra y la propiedad), University of California Press: Berkeley.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras pasar 15 a&ntilde;os en el campo de refugiados de Kakuma, en el norte de Kenia, Peter &ndash; que entonces estaba al final de la veintena &ndash; decidi&oacute; regresar a Nyal, el pueblo del sur de Sud&aacute;n[i] donde naci&oacute;. 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