{"id":40419,"date":"2014-02-12T00:00:00","date_gmt":"2014-02-12T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fmreview.org\/edelstein-heymann-koser-2-2\/"},"modified":"2025-07-16T06:11:28","modified_gmt":"2025-07-16T11:11:28","slug":"edelstein-heymann-koser-2-2","status":"publish","type":"fmr_content","link":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/crisis-2\/edelstein-heymann-koser-2-2\/","title":{"rendered":"Las crisis sanitarias y la migraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Las leyes de cuarentena se encuentran entre las pol&iacute;ticas sanitarias gubernamentales m&aacute;s antiguas; ya quedaron registradas durante las epidemias de peste que se produjeron en Europa en el siglo XIV, cuando varias ciudades portuarias del Mediterr&aacute;neo aislaron a las comunidades afectadas por la enfermedad y restringieron los movimientos de la poblaci&oacute;n en respuesta a una posible crisis sanitaria. A finales del siglo XVIII estos principios se hab&iacute;an convertido en norma en las fronteras internacionales.<\/p>\n<p>La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) adopt&oacute; en 1951 el Reglamento Sanitario Internacional con el objetivo de prevenir al m&aacute;ximo la propagaci&oacute;n de enfermedades infeccionas pero interrumpiendo lo m&iacute;nimo posible los viajes y el comercio. Este reglamento se centr&oacute; en el control de cuatro enfermedades &ndash;el c&oacute;lera, la fiebre amarilla, la peste y la viruela&ndash; y se bas&oacute; en la presuposici&oacute;n de que s&oacute;lo unas pocas enfermedades constitu&iacute;an una amenaza para los traslados y el comercio internacional, de que la migraci&oacute;n era unidireccional y que las enfermedades se podr&iacute;an detener en las fronteras internacionales.<\/p>\n<p>El Reglamento Sanitario Internacional no dispone de ning&uacute;n mecanismo oficial que obligue a su cumplimiento ni conlleva ninguna sanci&oacute;n por incumplir sus recomendaciones; en 1995 la OMS admiti&oacute; que los pa&iacute;ses a menudo no declaraban la incidencia de estas enfermedades porque se arriesgaban a que se redujeran los viajes y el comercio con ellos. El Reglamento Sanitario Internacional no cubr&iacute;a enfermedades que estaban causando una gran tasa de mortalidad o que se propagaban r&aacute;pidamente, como la gripe pand&eacute;mica. La irrupci&oacute;n en 2003 del s&iacute;ndrome respiratorio agudo severo (SRAS) y la del H1N1 en 2009 han demostrado que las enfermedades pueden propagarse por todo el mundo en cuesti&oacute;n de d&iacute;as.<\/p>\n<p>Desde 2007 ha estado operativo un Reglamento Sanitario Internacional revisado. &Eacute;ste se ha apartado de enfermedades espec&iacute;ficas y ahora se centra en &ldquo;emergencias de salud p&uacute;blica de inter&eacute;s internacional&rdquo;.&nbsp; El Reglamento Sanitario Internacional adopta un enfoque preventivo hacia la propagaci&oacute;n internacional de enfermedades y hace hincapi&eacute; en la responsabilidad nacional de detectar y confinar una enfermedad en su lugar de origen, exigiendo a los Estados que desarrollen y mantengan unas capacidades m&iacute;nimas en cuanto a salud p&uacute;blica. El Reglamento Sanitario Internacional exige que se informe de las emergencias de salud p&uacute;blica de inter&eacute;s internacional a la OMS para que puedan desarrollarse medidas internacionales basadas con fundamento. A pesar de estar adheridos al Reglamento Sanitario Internacional, los pa&iacute;ses a veces vuelven al aislamiento y la restricci&oacute;n, a las amenazas o deciden cerrar las fronteras o imponer restricciones de viaje en un intento de evitar que las infecciones entren en su territorio. En respuesta a la epidemia del s&iacute;ndrome respiratorio agudo severo de 2003, Kazajist&aacute;n cerr&oacute; su frontera de 1.700 km con China a todo el tr&aacute;fico a&eacute;reo, ferroviario y rodado, y Rusia cerr&oacute; la mayor&iacute;a de sus pasos fronterizos con China y Mongolia. Durante la pandemia de H1N1 que tuvo lugar en 2009, China suspendi&oacute; los vuelos directos desde M&eacute;xico y realiz&oacute; controles en los vuelos internacionales que llegaban, y hasta pon&iacute;a en cuarentena a todos los viajeros del vuelo si se descubr&iacute;a que uno de los pasajeros ten&iacute;a una temperatura corporal superior a 37,5&ordm; C.&nbsp; Todas estas medidas se tomaron en contra de las recomendaciones de la OMS.<\/p>\n<p><strong>El exilio como respuesta a las crisis sanitarias<\/strong><\/p>\n<p>Los movimientos de poblaci&oacute;n a gran escala como consecuencia directa de una crisis sanitaria son raros. Cuando se producen, la migraci&oacute;n tiende a ser interna (hacia regiones que est&aacute;n directamente fuera de las inmediaciones de la zona de crisis); temporales; y tempranas, cuando la informaci&oacute;n acerca de la crisis sanitaria suele ser escasa, contradictoria o imprecisa. En 1995 un brote de peste en Surat (India) hizo que medio mill&oacute;n de personas huyeran de la ciudad. Durante el brote de s&iacute;ndrome respiratorio agudo severo de 2003 abandonaron Pek&iacute;n hasta un mill&oacute;n de personas. En estos dos ejemplos la gente tend&iacute;a a marcharse a su pueblo natal y a regresar a la ciudad una vez que se hab&iacute;a paliado la crisis.<\/p>\n<p>La migraci&oacute;n transfronteriza como consecuencia de una crisis sanitaria es a&uacute;n m&aacute;s rara pero tambi&eacute;n se puede dar. En 2008-09, Zimbabue padeci&oacute; uno de los brotes de c&oacute;lera m&aacute;s grandes que se recuerdan; se sospecha que hab&iacute;a 98.000 casos y que se produjeron 4.276 defunciones. En enero de 2009, antes de que el brote hubiese alcanzado su mayor pico, se estima que unos 38.000 zimbabuenses se hab&iacute;an exiliado a Sud&aacute;frica, aunque es dif&iacute;cil estimar el impacto exacto del brote de c&oacute;lera sobre la migraci&oacute;n Zimbabue-Sud&aacute;frica debido al alto grado de migraci&oacute;n de base que se produce a diario cuando miles de zimbabuenses cruzan la frontera.<\/p>\n<p>Una particularidad de las crisis sanitarias es la capacidad de los particulares y las comunidades para mitigar su efecto. La mejora gradual de la comprensi&oacute;n de las enfermedades infecciosas, los agentes que las causan, los modos de transmisi&oacute;n y las formas constatadas para controlar su propagaci&oacute;n han hecho que los particulares, las poblaciones y los gobiertos puedan adoptar comportamientos preventivos, y que en muchos casos consigan adelantarse a las migraciones forzadas o voluntarias. Las acciones individuales o colectivas reducen el riesgo de que se produzcan brotes de enfermedades y ofrecen una alternativa al exilio, lo que podr&iacute;a explicar en parte por qu&eacute; la gente decide no abandonar la zona en la que est&aacute; teniendo lugar la crisis sanitaria. Durante el brote de s&iacute;ndrome respiratorio agudo severo de 2003, la ciudad de Toronto (Canad&aacute;) fue la que experiment&oacute; el mayor brote fuera de Asia y adopt&oacute; una estrategia de cuarentena interna voluntaria de 10 d&iacute;as para los individuos que hab&iacute;an estado en contacto muy cercano con alg&uacute;n caso, que cont&oacute; con muchos seguidores. Un total de 23.103 individuos estuvieron en cuarentena, de los cuales s&oacute;lo 27 recibieron una orden que tuvieran que acatar por ley. Durante la pandemia de H1N1 de 2009, la OMS recomend&oacute; el desarrollo y la distribuci&oacute;n de una vacuna, el uso de medicamentos antivirales, el cierre de escuelas, el ajuste del tiempo de trabajo, el aislamiento de los individuos que presentasen s&iacute;ntomas y consejos para sus cuidadores, y la cancelaci&oacute;n de las concentraciones masivas como medios para mitigar la pandemia. La OMS declar&oacute; expl&iacute;citamente que no recomendaba que se restringieran los viajes.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>Resulta complicado atribuir la migraci&oacute;n colectiva directamente a las crisis sanitarias, en especial cuando se trata de una migraci&oacute;n entre fronteras internacionales. Cuando la poblaci&oacute;n migra es generalmente en aquellos casos en que se encuentran dentro de una crisis humanitaria mayor, que a menudo ya constituye una amenaza inminente para la vida y que con mayor probabilidad ser&aacute; el detonante de los movimientos de poblaci&oacute;n. Aun cuando la emergencia subyacente no es repentina o catastr&oacute;fica &ndash;como la ca&iacute;da gradual del Estado en Zimbabue&ndash; la migraci&oacute;n debida a las crisis sanitarias se produce en un contexto en que ya existe una corriente de emigraci&oacute;n hacia los pa&iacute;ses lim&iacute;trofes y en el que los sectores de poblaci&oacute;n desplazados por la crisis sanitarias utilizan el mismo medio para trasladarse que aquellos que migran por otras razones. Esto hace que resulte complicado atribuir la migraci&oacute;n directamente a la salud o cuantificar los movimientos de la poblaci&oacute;n que est&aacute;n relacionados con la calidad de la misma. En los casos en los que la gente se desplaza por culpa de las crisis sanitarias, las personas tienden a trasladarse a nivel interno y entre distancias cortas durante per&iacute;odos de tiempo relativamente cortos, a menudo a causa de la confusi&oacute;n y el p&aacute;nico.<\/p>\n<p>Aunque el empleo individual y colectivo de medidas para mitigar el efecto de las crisis sanitarias puede explicar en parte por qu&eacute; las crisis sanitarias no desembocan en la migraci&oacute;n, dichas respuestas podr&iacute;an seguir sin ser viables en pa&iacute;ses pobres en recursos e infraestructuras, en los que se suelen producir la mayor&iacute;a de estas crisis sanitarias.<\/p>\n<p>La actual interpretaci&oacute;n de las din&aacute;micas de transmisi&oacute;n de las enfermedades dicta que &eacute;stas no se pueden detener en las fronteras. Brotes como los de s&iacute;ndrome respiratorio agudo severo y H1N1 han demostrado que el volumen y la velocidad de los viajes en todo el mundo implican que las enfermedades pueden propagarse a nivel mundial en cuesti&oacute;n de d&iacute;as. Los modelos matem&aacute;ticos ofrecen pocas pruebas de que la restricci&oacute;n de los viajes pudiera reducir el grado de propagaci&oacute;n de la enfermedad. Esta prueba se refleja en el Reglamento Sanitario Internacional, que se centra menos en las medidas de control en las fronteras y m&aacute;s en c&oacute;mo detectar la fuente de la crisis, c&oacute;mo responder ante ella y en habilitar canales de comunicaci&oacute;n internacionales. Los reglamentos permiten abogar por una respuesta a medida basada en hechos constatados para que cuando surja la crisis puedan centrarse en limitar la propagaci&oacute;n de las enfermedades.<\/p>\n<p>Aunque el Reglamento Sanitario Internacional incluye medidas de salud p&uacute;blica relacionadas con los viajes para limitar la propagaci&oacute;n de las enfermedades &ndash;como medidas de control de vectores pat&oacute;genos en los puntos de entrada por aire, tierra y mar&ndash;, &eacute;stas no est&aacute;n dise&ntilde;adas para hacer recomendaciones sobre cuestiones relacionadas con la migraci&oacute;n por causa de las crisis sanitarias, como el estatus de los individuos o sectores de la poblaci&oacute;n que abandonan una zona que sufre una crisis de este tipo. Es poco probable que se reconozca a aquellos individuos que cruzan las fronteras internacionales simplemente para escapar de una crisis sanitaria como refugiados al amparo de la Convenci&oacute;n de 1951; es m&aacute;s probable que se les considere migrantes.<\/p>\n<p>Aunque existen precedentes legales de solicitudes de asilo relacionadas con cuestiones de salud que se han aprobado, en especial entre portadores del VIH, se les concedi&oacute; el asilo por el temor de la persona a ser perseguida por ser portadora de este virus o por su orientaci&oacute;n sexual m&aacute;s que por una cuesti&oacute;n de salud. Por lo general se ha visto m&aacute;s lo contrario: es decir, a personas que cumpl&iacute;an los requisitos para ser refugiadas y se les ha denegado el asilo y han sido deportadas por ser portadoras del VIH. ONUSIDA ha declarado que las restricciones migratorias relacionadas con el VIH violan constantemente el principio de no devoluci&oacute;n de los refugiados recogido por los derechos humanos. Estos casos quedan fuera de las competencias del Reglamento Sanitario Internacional.<\/p>\n<p>La flexibilidad ampliada en muchas legislaciones nacionales a personas que pese a no reunir los criterios legales para obtener el estatus de refugiado podr&iacute;an estar en peligro si regresaran a sus pa&iacute;ses de origen podr&iacute;a aplicarse tambi&eacute;n a personas de pa&iacute;ses que sufren crisis sanitarias. Ya existen disposiciones similares, por ejemplo, para personas cuyos pa&iacute;ses se han visto afectados por cat&aacute;strofes naturales (como la pol&iacute;tica de Estados Unidos hacia la isla de Montserrat y Hait&iacute;). Dado que a menudo hay una interrelaci&oacute;n entre las cat&aacute;strofes naturales y sus consecuencias para la salud, deber&iacute;a ser relativamente f&aacute;cil llegar a esta conclusi&oacute;n. El reto pol&iacute;tico estar&iacute;a ahora en saber cu&aacute;ndo deber&iacute;an levantarse las prohibiciones de deportaci&oacute;n basadas en crisis sanitarias y parecer&iacute;a sensato que &eacute;stas estuvieran alineadas con las declaraciones de la OMS en el Reglamento Sanitario Internacional.<\/p>\n<p>En un mundo donde los viajes, el comercio y el cambio clim&aacute;tico se caracterizan por su rapidez, donde la frecuencia con que surgen enfermedades infecciosas y otros problemas de salud va en aumento, el potencial de aumento de la migraci&oacute;n relacionada con cuestiones de salud hace que sea necesario definir mejor su estatus. Deber&aacute;n hacerse mayores esfuerzos para animar a los Gobiernos y a las organizaciones que trabajan con la migraci&oacute;n y las poblaciones migrantes, a que interpreten y mantengan el Reglamento Sanitario Internacional como un medio para reforzar el potencial para prevenir la migraci&oacute;n relacionada con crisis sanitarias al tiempo que se garantiza la mejor protecci&oacute;n posible contra las enfermedades.<\/p>\n<p>Recomendaciones<\/p>\n<ul>\n<li>\n\t\tEs necesario investigar m&aacute;s acerca del impacto de las crisis sanitarias sobre la migraci&oacute;n, y en especial sobre la distinci&oacute;n entre la salud y otras motivaciones para migrar.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>\n\t\tTambi&eacute;n es necesario que exista una mayor coherencia entre el Reglamento Sanitario Internacional y las pol&iacute;ticas y pr&aacute;cticas migratorias a nivel nacional e internacional con el fin de que las respuestas del Gobierno para ayudar a las poblaciones a evitar que tengan que migrar durante las crisis sanitarias est&eacute;n bien fundadas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>\n\t\tA nivel nacional, se requiere de una mayor coordinaci&oacute;n entre las agencias gubernamentales que trabajan por separado sobre mandatos relacionados con la migraci&oacute;n<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"> y la salud; las pol&iacute;ticas migratorias nacionales deber&aacute;n suministrar asistencia y protecci&oacute;n a los migrantes que llegan de zonas afectadas por crisis sanitarias o que se enfrentan a la posibilidad de tener que regresar a ellas. Entre estas medidas se incluir&iacute;an la suspensi&oacute;n de las &oacute;rdenes de deportaci&oacute;n hasta que dicha crisis se haya paliado.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Michael Edelstein <a href=\"mailto:Michael.edelstein@doctors.org.uk\"><em>Michael.edelstein@doctors.org.uk<\/em><\/a> es miembro de la Agencia de Salud P&uacute;blica de Suecia especialista en Epidemiolog&iacute;a <a href=\"http:\/\/www.folkhalsomyndigheten.se\/\">www.folkhalsomyndigheten.se\/<\/a><\/p>\n<p>David Heymann <a href=\"mailto:David.Heymann@phe.gov.uk\"><em>David.Heymann@phe.gov.uk<\/em><\/a> es profesor de Epidemiolog&iacute;a de las Enfermedades Infecciosas en la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical y director de Sanidad P&uacute;blica de Inglaterra.<\/p>\n<p>Koser Khalid <a href=\"mailto:k.koser@gcsp.ch\"><em>k.koser@gcsp.ch<\/em><\/a> es exdirector del Centro de Ginebra para la Pol&iacute;tica de Seguridad <a href=\"http:\/\/www.gcsp.ch\"><em>www.gcsp.ch<\/em><\/a> y miembro s&eacute;nior no residente del Proyecto Brookings-LSE sobre desplazamiento interno. <a href=\"http:\/\/www.brookings.edu\/about\/projects\/idp\"><em>www.brookings.edu\/about\/projects\/idp<\/em><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las leyes de cuarentena se encuentran entre las pol&iacute;ticas sanitarias gubernamentales m&aacute;s antiguas; 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