{"id":40432,"date":"2014-02-12T00:00:00","date_gmt":"2014-02-12T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fmreview.org\/meybatyan-2-2\/"},"modified":"2025-07-16T06:11:29","modified_gmt":"2025-07-16T11:11:29","slug":"meybatyan-2-2","status":"publish","type":"fmr_content","link":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/crisis-2\/meybatyan-2-2\/","title":{"rendered":"Las cat\u00e1strofes nucleares y el desplazamiento"},"content":{"rendered":"<p>Los dos peores accidentes hasta la fecha &ndash;el de Chern&oacute;bil en la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica (URSS) y el de Fukushima-Daiichi en Jap&oacute;n&ndash; se produjeron cuando las fuerzas de la naturaleza se combinaron con el error humano para atraer un c&uacute;mulo de complicados problemas que desplazaron a muchas de las poblaciones afectadas y dejaron a millones de personas atrapadas en zonas contaminadas.<\/p>\n<p>El 26 de abril de 1986, una explosi&oacute;n en la central nuclear de Chern&oacute;bil, en Ucrania, provoc&oacute; un incendio que dur&oacute; diez d&iacute;as y gran cantidad de desechos radioactivos que se esparcieron a lo largo de miles de kil&oacute;metros cuadrados. Cuando se produjo el incidente se crey&oacute; que unas 230.000 personas de 640 asentamientos en zonas europeas de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica estaban expuestas a la radiaci&oacute;n gamma de forma externa y tambi&eacute;n a su exposici&oacute;n interna mediante el consumo de agua o productos producidos o recolectados a nivel local que estaban contaminados. Numerosas evaluaciones revelaron a lo largo de los siguientes 20 a&ntilde;os un n&uacute;mero creciente de personas afectadas en la URSS, entre ellas gente que hab&iacute;a sido evacuada de la zona de exclusi&oacute;n, y residentes que segu&iacute;an atrapados en &ldquo;zonas calientes&rdquo; radiactivas.<\/p>\n<p>Las inundaciones provocadas por el <em>tsunami <\/em>del 11 de marzo de 2011 da&ntilde;aron cuatro de los seis reactores de la central nuclear de Fukushima-Daiichi en Jap&oacute;n, lo que dio lugar a la contaminaci&oacute;n de 1.800 km&sup2; de tierras con zonas excepcionalmente&ldquo;calientes&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>La gesti&oacute;n de la crisis<\/strong><\/p>\n<p>Seg&uacute;n todos los testigos, el autoritarismo gubernamental asociado al r&eacute;gimen sovi&eacute;tico y el hecho de que la poblaci&oacute;n de la zona inmediatamente colindante a la planta no fuera densa, resultaron factores beneficiosos en las etapas tempranas de la crisis. Sin embargo, el &eacute;xito relativo de una respuesta inmediata se vio entorpecido de alguna manera por la falta de difusi&oacute;n de la informaci&oacute;n entre el p&uacute;blico a medida que pasaban las semanas, los meses y los a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Antes de la cat&aacute;strofe, la URSS ten&iacute;a preparadas pol&iacute;ticas sobre las medidas que deb&iacute;an tomarse en caso de contaminaci&oacute;n radiactiva que inclu&iacute;an instrucciones de personal sanitario experto o sobre cu&aacute;ndo los Gobiernos local y central deb&iacute;an evacuar a las poblaciones afectadas dependiendo de su nivel de exposici&oacute;n. Horas despu&eacute;s de que se produjera este hecho, las lecturas de radiaci&oacute;n preliminares motivaron que se delimitara un per&iacute;metro entorno a la planta de un radio de 10 km, del que todo el mundo tendr&iacute;a que ser evacuado en pocos d&iacute;as. Una semana despu&eacute;s, a medida que se destapaba m&aacute;s informaci&oacute;n sobre la escala del desastre, una comisi&oacute;n gubernamental establecida para lidiar con las consecuencias ampli&oacute; la zona de exclusi&oacute;n a 30 km.<\/p>\n<p>El mismo d&iacute;a que se produjo el <em>tsunami<\/em>, el Gobierno japon&eacute;s orden&oacute; evacuar a los residentes de la zona que vivieran en un radio de 2 km. Como en el caso de Chern&oacute;bil, a lo largo de las semanas siguientes, el per&iacute;metro se ampliar&iacute;a a 30 km.<\/p>\n<p>Alrededor de Chern&oacute;bil se establecieron controles de carretera para evitar que los propietarios de veh&iacute;culos particulares se marchasen sin autorizaci&oacute;n y se fletaron autobuses procedentes de zonas no contaminadas. Esto limit&oacute; la propagaci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n desde el interior de la zona de exclusi&oacute;n y facilit&oacute; las evacuaciones que comenzaron al d&iacute;a siguiente con unos 50.000 residentes de Pripyat, donde viv&iacute;an los empleados de la central nuclear. A los funcionarios del Gobierno local y a los l&iacute;deres del Partido Comunista les dijeron que la gente ser&iacute;a evacuada en el plazo m&aacute;ximo de tres d&iacute;as. El comunicado oficial fue muy breve, sin informaci&oacute;n acerca de los peligros de estar expuesto a la radiaci&oacute;n. La ausencia de instrucciones claras sobre la evacuaci&oacute;n dio lugar a numerosos problemas sobre las pertenencias que la gente se dejaba en casa, incluida la documentaci&oacute;n personal. Aproximadamente 5.000 personas se quedaron en Pripyat tras la evacuaci&oacute;n. A algunas fueron dejadas all&iacute; para que ayudaran en las actividades de limpieza mientras que otras se negaron a ser evacuadas sin sus animales de granja, herramientas y equipos.<\/p>\n<p>Con el fin de reducir el p&aacute;nico, el Gobierno aument&oacute; el nivel permisible de la dosis de radiaci&oacute;n absorbida anual en la capital ucraniana, Kiev, lo que evit&oacute; la evacuaci&oacute;n obligatoria de millones de personas. Sin embargo, se envi&oacute; a los menores de entre 8 y 15 a&ntilde;os a campamentos de verano y a las mujeres embarazadas y a las madres con ni&ntilde;os peque&ntilde;os y beb&eacute;s a hoteles, casas de reposo, sanatorios e instalaciones tur&iacute;sticas, dividiendo as&iacute; a muchas familias con poca consideraci&oacute;n sobre los efectos sociales a largo plazo.<\/p>\n<p>A principios de junio de 1986 se descubrieron &ldquo;zonas calientes&rdquo; fuera de la zona acotada de 30 km, lo que desemboc&oacute; en la evacuaci&oacute;n de otras 20.000 personas. A finales de 1986, unos 116.000 habitantes de 188 asentamientos hab&iacute;an sido evacuados as&iacute; como 60.000 cabezas de ganado y otros animales de granja. Se pusieron a disposici&oacute;n de estas personas miles de apartamentos en n&uacute;cleos urbanos y se construyeron 21.000 nuevos inmuebles en zonas rurales para alojar a los evacuados, aunque hab&iacute;a gente distribuida por toda la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. No podemos subestimar la agitaci&oacute;n provocada por la ca&iacute;da de la URSS cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la cat&aacute;strofe, ni en t&eacute;rminos de implicaciones para la migraci&oacute;n ni en lo que respecta a su repercusi&oacute;n a la hora de responder a los efectos prolongados de la crisis.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de Chern&oacute;bil, se dise&ntilde;&oacute; en Jap&oacute;n el programa inform&aacute;tico SPEEDI (Sistema de Predicci&oacute;n de Informaci&oacute;n de Dosis de Emergencia Ambiental) para predecir la propagaci&oacute;n de part&iacute;culas radiactivas con el fin de evaluar de forma efectiva la situaci&oacute;n y de orientar las evacuaciones. Sin embargo la mayor&iacute;a de los equipos de control de la dosis de radiaci&oacute;n y de los monitores meteorol&oacute;gicos fueron da&ntilde;ados por el <em>tsunami<\/em> o se encontraban fuera de servicio por el corte del suministro energ&eacute;tico. Adem&aacute;s, los modelos no incorporaban todas las variables necesarias para calcular con precisi&oacute;n la exposici&oacute;n externa humana y la inhalaci&oacute;n, as&iacute; que las autoridades locales eran reacias a confiar del todo en ellos durante el proceso de toma de decisiones. Tambi&eacute;n hubo informes que revelaban que en un principio las autoridades desconoc&iacute;an la existencia de SPEEDI y m&aacute;s tarde restaron importancia a los datos con el fin de banalizar la gravedad del accidente por temor a tener que ampliar de forma significativa el &aacute;rea de evacuaci&oacute;n y tener que pagar a&uacute;n m&aacute;s indemnizaciones a un n&uacute;mero mayor de evacuados.<\/p>\n<p>En Fukushima, el 25 de marzo, se aconsej&oacute; a aproximadamente 62.000 residentes que se evacuaran de forma voluntaria o que no salieran de casa. Las &oacute;rdenes de &ldquo;refugiarse en casa&rdquo; o de evacuarse de forma voluntaria no eran claras y concisas sino todo lo contrario, lo que llev&oacute; a algunas personas a mudarse a &aacute;reas con altos niveles de radiaci&oacute;n y finalmente a ser evacuadas en m&uacute;ltiples ocasiones. Seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Independiente de Investigaci&oacute;n de Accidentes Nucleares (NAIIC, por sus siglas en ingl&eacute;s), el Gobierno japon&eacute;s tard&oacute; en informar a los Gobiernos municipales y al p&uacute;blico en general sobre el accidente y su gravedad. Muchas personas no eran conscientes de la situaci&oacute;n de crisis y no se llevaron art&iacute;culos esenciales cuando fueron evacuadas. La mayor ventaja para quienes se evacuaron era su nivel de conexi&oacute;n con las &aacute;reas externas como el tener un empleo o familiares y amigos fuera de la regi&oacute;n. Otros jugaban con desventaja porque su &uacute;nico recurso era la evacuaci&oacute;n organizada por el Gobierno y ser ubicados en alojamientos temporales.<\/p>\n<p>La radiaci&oacute;n es invisible y al principio no hay factores obvios que fuercen a la gente a marcharse o que entorpezcan la migraci&oacute;n a estas regiones. La migraci&oacute;n de vuelta a las zonas contaminadas de Ucrania data como muy pronto de 1986, s&oacute;lo ocho meses despu&eacute;s. La composici&oacute;n demogr&aacute;fica de la poblaci&oacute;n retornada consist&iacute;a en su mayor&iacute;aen personas mayores que lo ten&iacute;an dif&iacute;cil para adaptarse a nuevos lugares y deseaban pasar sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida en su lugar de origen, y en personas que consideraban que su &uacute;nico medio de supervivencia eran los beneficios financieros asociados a Chern&oacute;bil. La pobreza causada por el reasentamiento, las restricciones sobre la agricultura, la falta de programas de rehabilitaci&oacute;n y de restauraci&oacute;n de los trabajos, y los efectos de la ca&iacute;da de la URSS provocaron que a&uacute;n m&aacute;s personas reclamaran dichos beneficios.<\/p>\n<p><strong>Ense&ntilde;anzas<\/strong><\/p>\n<p>Aunque la evacuaci&oacute;n inmediata tras el desastrede Chern&oacute;bil se llev&oacute; a cabo pronta y efectivamente, no hubo una interpretaci&oacute;n clara del alcance de sus consecuencias, y no se dise&ntilde;&oacute; ning&uacute;n plan de reasentamiento estructurado para abordarlas a medio o largo plazo. Determinar las obligaciones y las responsabilidades de ofrecer protecci&oacute;n a los que se trasladan a otro lugar no es sencillo, especialmente en el contexto de la emigraci&oacute;n postsovi&eacute;tica, donde resultaba complicado distinguir entre los migrantes en busca de oportunidades econ&oacute;micas y los que hu&iacute;an por los riesgos para su salud. La desintegraci&oacute;n de la URSS y el dif&iacute;cil proceso de transici&oacute;n intensific&oacute; las consecuencias del accidente de Chern&oacute;bil y las complejidades entorno a las responsabilidades sobre las personas afectadas.<\/p>\n<p>Unos veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s, el accidente nuclear de Fukushima-Daiichi puso de relieve la cuesti&oacute;n sobre las ense&ntilde;anzas extra&iacute;das y las que quedan por extraer de Chern&oacute;bil en t&eacute;rminos de preparaci&oacute;n y mitigaci&oacute;n de los desastres nucleares pero tambi&eacute;n en t&eacute;rminos de lagunas normativas y de implementaci&oacute;n a la hora de lidiar con las consecuencias de estas crisis. En ambas, decenas de miles de personas fueron desplazadas de forma permanente de las inmediaciones; miles de ellas tomaron la decisi&oacute;n de mudarse debido al miedo por su salud, la degradaci&oacute;n ambiental y la destrucci&oacute;n de las infraestructuras; millones permanecieron en zonas contaminadas debido a la ausencia de recursos y oportunidades, a sus limitaciones financieras y al especial apego hacia sus hogares.<\/p>\n<p>Tanto en el caso de Chern&oacute;bil como en el de Fukushima, Gobiernos fuertes respondieron con un enfoque severo que demostr&oacute; ser efectivo hasta cierto punto a la hora de evacuar las inmediaciones a corto plazo. Resulta interesante el hecho de que tanto el Gobierno japon&eacute;s como el de la URSS adoptaran enfoques de gobierno verticales (&ldquo;de arriba a abajo&rdquo;) tambi&eacute;n a la hora de comunicarse con el pueblo en el contexto de estas crisis humanitarias detonadas por desastres nucleares. Sin embargo, la falta de informaci&oacute;n para las poblaciones afectadas exacerb&oacute; los efectos que la crisis tuvo sobre ellas a largo plazo.De hecho, una de las m&aacute;s importantes e imprevistas consecuencias de estos desastres fueron los efectos psicol&oacute;gicos derivados de una informaci&oacute;n poco fiable y contradictoria, junto a la ansiedad provocada por unos esfuerzos de reubicaci&oacute;n a medio y largo plazo mal planificados, por la ruptura de los lazos sociales y las constantes preocupaciones por la salud.Se estima que se produjeron1.539 muertes relacionadas con el estr&eacute;s en el contexto de la evacuaci&oacute;n de Fukushima, que creemos que podr&iacute;an haberse evitado con un proceso de consulta y de comunicaci&oacute;n m&aacute;s activo del Gobierno con la poblaci&oacute;n afectada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Silva Meybatyan <a href=\"mailto:smeybatyan@udc.edu\"><em>smeybatyan@udc.edu<\/em><\/a> es profesora adjunta de Estudios Geogr&aacute;ficos y Clim&aacute;ticos en la Universidad del Distrito de Columbia.<a href=\"http:\/\/www.udc.edu\/\"><em>www.udc.edu<\/em><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los dos peores accidentes hasta la fecha &ndash;el de Chern&oacute;bil en la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica (URSS) y el de Fukushima-Daiichi en Jap&oacute;n&ndash; 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