{"id":40708,"date":"2016-09-27T00:00:00","date_gmt":"2016-09-27T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fmreview.org\/ensign-2-2\/"},"modified":"2025-04-01T07:07:36","modified_gmt":"2025-04-01T12:07:36","slug":"ensign-2-2","status":"publish","type":"fmr_content","link":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/proteccion-comunitaria\/ensign-2-2\/","title":{"rendered":"La acci\u00f3n local para proteger a las comunidades en Nigeria"},"content":{"rendered":"<p>Nuestra ciudad, Yola, yace en la frontera con el desierto del S&aacute;hara, donde el verde se vuelve marr&oacute;n en los mapas del continente. Situada en el estado de Adamawa, en el noreste de Nigeria, Yola es cristiana y musulmana y su historial de tolerancia es largo. La Universidad Americana de Nigeria (AUN, por sus siglas en ingl&eacute;s) fue establecida hace una d&eacute;cada aproximadamente por Atiku Abubakar, un ex vicepresidente de Nigeria que se cri&oacute; en esta zona. Su idea era crear una universidad que ayudara a mejorar la vida de la gente en esta regi&oacute;n cuyas tasas de analfabetismo y desempleo son de las m&aacute;s elevadas, y que cuenta con algunas de las mayores tasas mundiales de mortalidad infantil y materna.<\/p>\n<p>La Iniciativa de Paz AUN-Adamawa (AUN-API, por sus siglas en ingl&eacute;s) surgi&oacute; durante las huelgas nacionales de 2012 por la retirada de las subvenciones a los combustibles. La, por lo general, tolerante ciudad de Yola se volvi&oacute; tensa e inestable, como gran parte del pa&iacute;s. En unas conversaciones entre la AUN y los l&iacute;deres locales se decidi&oacute; que uno de los mejores modos de proteger a la comunidad era centrarse en los j&oacute;venes y en las mujeres, quienes carec&iacute;an de formaci&oacute;n, ingresos, a menudo ten&iacute;an poca familia o ninguna, y poca conexi&oacute;n con la sociedad. Y pronto se tom&oacute; la cr&iacute;tica decisi&oacute;n de que fuesen los l&iacute;deres locales, que eran quienes mejor conoc&iacute;an a la comunidad, los que identificaran a esos individuos en vez de la Universidad. Luego, en la Universidad nosotros dise&ntilde;ar&iacute;amos programas para satisfacer sus necesidades. Nunca hubi&eacute;ramos pensado que los programas dise&ntilde;ados para mejorar el alfabetismo y los ingresos acabar&iacute;an ayudando a proteger una ciudad.<\/p>\n<p>A medida que la amenaza del grupo extremista isl&aacute;mico Boko Haram<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\" title=\"\">[1]<\/a> aumentaba, el poder identificar y dar apoyo a la gente vulnerable, en especial a los j&oacute;venes varones, se convirti&oacute; en la base de una exitosa intervenci&oacute;n y de un esfuerzo por proteger la comunidad. Al principio no pens&aacute;bamos que estos programas estuvieran espec&iacute;ficamente dise&ntilde;ados para proteger contra la violencia sino como estrategias para darle una educaci&oacute;n, unos ingresos y esperanza a la gente. Pero a medida que pas&oacute; el tiempo y que nos fuimos encontrando con miles de j&oacute;venes descontentos, nos qued&oacute; claro que solo ten&iacute;an dos opciones: matricularse en un programa de la AUN-API o unirse a Boko Haram.<\/p>\n<p><em>&ldquo;Era Boko Haram o vosotros: no hay nada m&aacute;s para nosotros&rdquo;. <\/em>Un joven de 18 a&ntilde;os, Yola, Nigeria.<\/p>\n<p>Los primeros programas de la AUN-API er&aacute;n proyectos de &ldquo;Paz a trav&eacute;s del deporte&rdquo;, Tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n (TIC) y proyectos de generaci&oacute;n de ingresos para mujeres. Pero en marzo de 2014 nos dimos cuenta de que ten&iacute;amos que ampliar r&aacute;pidamente nuestros esfuerzos y desempe&ntilde;ar un papel significativo para proteger nuestra comunidad. El emir de Mubi, una localidad situada al norte de la nuestra, nos envi&oacute; ese mismo mes una solicitud urgente para que la visit&aacute;ramos y llev&aacute;ramos comida y ropa. Una docena de miembros de la API condujimos hacia el norte y nos reunimos con &eacute;l. &ldquo;Entren a la sala por la siguiente puerta,&rdquo; dijo, &ldquo;pero prep&aacute;rense porque se van a quedar estupefactos&rdquo;. En la gran sala hab&iacute;a unas 500 ni&ntilde;as y mujeres. No hab&iacute;a hombres o ni&ntilde;os. Cuando le preguntamos a las mujeres d&oacute;nde estaban sus maridos e hijos, su respuesta nos impact&oacute; a todos: &ldquo;Boko Haram se llev&oacute; a nuestros hijos y quem&oacute; a nuestros maridos delante de nosotras&rdquo;. La paz, la protecci&oacute;n y la expansi&oacute;n de nuestros programas para llegar a la juventud vulnerable se convirtieron en nuestra obsesi&oacute;n. Pero, &iquest;qu&eacute; significaba &ldquo;protecci&oacute;n&rdquo; en nuestro entorno?<\/p>\n<p>La Universidad ya hab&iacute;a establecido su propio cuerpo de seguridad. Con la contrataci&oacute;n inicial de 300 personas del lugar, nuestro jefe de seguridad &mdash;un ex marine de los Estados Unidos y profesor&mdash; trabaj&oacute; con los miembros de la API para identificar a los j&oacute;venes m&aacute;s mayores y vulnerables y formarlos como guardias. Esto tuvo el efecto dual de reducir la vulnerabilidad de un gran colectivo de personas y de incrementar sus ingresos. Adem&aacute;s, esos oficiales de seguridad se convirtieron en s&iacute;mbolos de protecci&oacute;n visibles en la comunidad y pod&iacute;an ser nuestros ojos y o&iacute;dos all&iacute;. Tambi&eacute;n fue importante que los miembros de la AUN-API recibieran formaci&oacute;n en autoprotecci&oacute;n y, como musulmanes y cristianos aprend&iacute;an juntos, estas actividades favorecieron la comprensi&oacute;n y la conexi&oacute;n entre colectivos religiosos cuyo entendimiento mutuo a menudo era escaso. Esta formaci&oacute;n continu&oacute; durante tres a&ntilde;os y se aport&oacute; formaci&oacute;n adicional durante los per&iacute;odos de aumento de la violencia y cerca de las festividades, cuando los ciudadanos formados proteg&iacute;an las iglesias y mezquitas de los dem&aacute;s.<\/p>\n<p><strong>Apoyo para los desplazados internos <\/strong><\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s de que regres&aacute;ramos de Mubi empezaron a llegar personas desplazadas internas. Primero unos cientos, despu&eacute;s 5000 y, finalmente, 300&nbsp;000, en su mayor&iacute;a mujeres y ni&ntilde;os. No ten&iacute;an comida, ni ropa, ni un lugar donde vivir. El jefe Abdulmumini, uno de nuestros miembros de la AUN-API, dijo que si la Universidad pod&iacute;a aportar semillas y pagar las tasas escolares, los establecer&iacute;a en sus tierras. Recaudamos dinero para comprar semillas, alimentos y ropa e, ingenuamente, cre&iacute;mos que el problema de las personas desplazadas ya estaba resuelto. Pero a lo largo de los siguientes 12 meses llegaron a Yola miles de personas. La inmensa mayor&iacute;a &mdash;seg&uacute;n nuestros datos, el 95&nbsp;%&mdash; acab&oacute; viviendo en la comunidad en la que ten&iacute;an familia u otros contactos. El 5&nbsp;% restante, los m&aacute;s desesperados que no ten&iacute;an familia all&iacute;, se traslad&oacute; a los campos de desplazados internos gestionados por el Gobierno.<\/p>\n<p>En abril de 2015 est&aacute;bamos alimentado a 276&nbsp;293 personas a la semana. El programa Peace Through Sport (Paz a trav&eacute;s del Deporte) ten&iacute;a entonces casi 12&nbsp;000 participantes, los Proyectos de generaci&oacute;n de ingresos para mujeres contaban con aproximadamente 2000 participantes y la formaci&oacute;n en TIC sigui&oacute; vigente durante todo el per&iacute;odo y lleg&oacute; a alcanzar las 1200 personas. Se mantuvieron dos conferencias de paz con activistas por la paz procedentes de estados muy afectados por la violencia de Boko Haram.<\/p>\n<p>Tras la elecci&oacute;n pac&iacute;fica del Presidente Buhari en mayo de 2015 y de un nuevo gobernador para nuestro estado, muchas personas desplazadas aseguraron que deseaban volver a casa y cultivar sus propias cosechas antes de que empezaran las lluvias. En mayo de 2015, el Gobernador le pidi&oacute; a la AUN-API que viajara al norte con un convoy del ej&eacute;rcito para comprobar si ser&iacute;a seguro para la gente regresar a sus hogares. No lo era. La devastaci&oacute;n era general. Casi toda la infraestructura hab&iacute;a sido destruida y no hab&iacute;a agua potable, centros de salud ni escuelas. Los hogares estaban destruidos; los campos eran est&eacute;riles. Mientras conduc&iacute;amos por la regi&oacute;n, la gente sal&iacute;a de entre los arbustos para dar las gracias a nuestro compa&ntilde;ero, el jefe de seguridad, que no solo hab&iacute;a liderado el establecimiento de nuestras fuerzas de seguridad sino que tambi&eacute;n hab&iacute;a llevado un programa de radio semanal sobre autoprotecci&oacute;n (que inclu&iacute;a mensajes sobre el paradero de Boko Haram y sugerencias acerca de d&oacute;nde esconderse). Cientos de personas le felicitaron y le dijeron que les hab&iacute;a ayudado a permanecer a salvo y vivos, un recordatorio de lo esencial que resulta ofrecer a la gente que se encuentra bajo amenaza informaci&oacute;n sobre seguridad b&aacute;sica y autoprotecci&oacute;n.<\/p>\n<p><strong>La llegada de los organismos de ayuda internacional. <\/strong><\/p>\n<p>Los organismos de ayuda internacional empezaron entonces a llegar a Yola. Nuestros miembros de la AUN-API le resumieron a docenas de estos organismos cu&aacute;l era nuestra perspectiva de la paz, el alcance de nuestra membres&iacute;a, nuestros programas y lo que hab&iacute;amos aprendido pero nos ignoraron en gran medida. En vez de basarse en esta experiencia y en nuestra red de contactos, los organismos mostraron escasos deseos de aprender de nosotros y de contar con nuestra ayuda en sus proyectos. He aqu&iacute; unos cuantos ejemplos:<\/p>\n<p>A lo largo de la crisis, la AUN recopil&oacute; datos sobre los desplazados internos (de d&oacute;nde proced&iacute;an, su edad, g&eacute;nero, nivel educativo, etc.). Cuando ofrecimos ceder estos datos a una organizaci&oacute;n internacional m&aacute;s grande, su representante nos dijo: &ldquo;&iquest;Para qu&eacute; queremos vuestros datos?&rdquo; Entonces, acudi&oacute; al gobernador del estado y negoci&oacute; el pago de una gran suma de dinero para realizar sus propias encuestas.<\/p>\n<p>Muchas v&iacute;ctimas estaban traumatizadas por lo que hab&iacute;an visto y experimentado. Nuestra psic&oacute;loga, una terapeuta formada en el tratamiento de traumas, empez&oacute; a formar a otros empleados de la AUN para que pudieran ofrecer terapias b&aacute;sicas a aquellas personas que hab&iacute;an experimentado situaciones de violencia. Cuando lleg&oacute; otro organismo de ayuda internacional, este no se ofreci&oacute; a apoyar estos esfuerzos para lidiar con el estr&eacute;s postraum&aacute;tico y se limit&oacute; a intentar contratarla y que dejara la AUN.<\/p>\n<p>Desde la AUN ampliamos nuestros esfuerzos gracias a que nuestros estudiantes y personal inform&aacute;tico hallaron modos de conectar a las personas que hab&iacute;an perdido a sus familias. Tambi&eacute;n utilizamos nuestro programa de televisi&oacute;n, <em>The Peacemakers<\/em> (Los pacificadores), y nuestra p&aacute;gina web para mostrar fotograf&iacute;as de gente que buscaba a su familia. Cuando le pedimos ayuda a cierto organismo internacional, nos respondieron: &ldquo;Solo ayudamos a la gente que est&aacute; en campos&rdquo;, pese a que la mayor&iacute;a de los desplazados internos no estaban viviendo en campos sino en pisos repartidos por toda nuestra comunidad.<\/p>\n<p>Los miembros de la AUN-API se reunieron con representantes de otro organismo para debatir sobre la distribuci&oacute;n de alimentos. Por aquel entonces, nuestros suministros de alimentos para los refugiados eran muy escasos. No le pedimos al organismo que compartiera sus suministros de alimentos con nosotros sino solo que sus responsables nos dijeran a qui&eacute;nes estaban alimentando ellos para que no duplic&aacute;ramos esfuerzos. Su respuesta nos doli&oacute;: &ldquo;No podemos compartir nuestros listados de a qui&eacute;nes estamos alimentando. &iexcl;Podr&iacute;ais trabajar con Al-Qaeda!&rdquo;. Un miembro del comit&eacute; la AUN-API se&ntilde;al&oacute; que: &ldquo;&iexcl;Ni siquiera saben que nuestra amenaza terrorista proviene de Boko Haram y no de Al-Qaeda!&rdquo;<\/p>\n<p>Estas actitudes dieron lugar a esfuerzos mal planteados y hasta podr&iacute;a decirse que provocaron m&aacute;s sufrimiento. Hay mucho trabajo que hacer para que el sistema internacional escuche a quienes trabajan sobre el terreno, que ser&iacute;an quienes m&aacute;s saben, y para que sea m&aacute;s receptivo.<\/p>\n<p><strong>Romper el ciclo<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de decirles a las personas desplazadas que no deber&iacute;an regresar a sus hogares todav&iacute;a, quer&iacute;an arriesgarse y volver a casa. Son agricultores, y quer&iacute;an sembrar sus cosechas, intentar volver a ser autosuficientes. La mayor&iacute;a empezaron a regresar al norte a mediados de septiembre de 2015 y ese mes solo quedaron 100&nbsp;000 personas en Yola, la mayor&iacute;a de las cuales siguieron viviendo en nuestra comunidad y consegu&iacute;an alimentos gracias a nuestros esfuerzos.<\/p>\n<p>Sin embargo, surgieron nuevos problemas. Las tensiones eran grandes en muchas comunidades a las que las personas desplazadas estaban regresando porque algunos de sus miembros hab&iacute;an llevado a cabo ellos mismos algunas de las matanzas. Las comunidades estaban divididas. A la AUN-API le pidieron que asumiera un nuevo papel que consist&iacute;a en liderar los esfuerzos de reconciliaci&oacute;n. Con una peque&ntilde;a subvenci&oacute;n del Gobierno canadiense iniciamos los esfuerzos de reconciliaci&oacute;n con las mujeres, ni&ntilde;os, l&iacute;deres religiosos, vigilantes y mayores. Seguimos desarrollando ese trabajo y esperamos ampliarlo.<\/p>\n<p>Nuestros esfuerzos de autoprotecci&oacute;n hab&iacute;an funcionado. Hab&iacute;amos sido capaces de alimentar a casi 300&nbsp;000 desplazados internos. La violencia de Boko Haram lleg&oacute; solo hasta los l&iacute;mites de nuestra ciudad y el grupo terrorista no pudo invadir Yola ni reclutar all&iacute;. Muchos l&iacute;deres de la comunidad atribuyen esto a nuestros programas de paz, desarrollo y seguridad. La comunidad sab&iacute;a que, al igual que sus l&iacute;deres religiosos y pol&iacute;ticos, la Universidad estaba totalmente comprometida con la paz y el progreso.<\/p>\n<p>La violencia de Boko Haram retrocede; los problemas, no. Abandonados en Yola, a las puertas de la Universidad, hay miles de ni&ntilde;os que han quedado hu&eacute;rfanos por culpa del conflicto. Las familias los han acogido, y la Universidad ha iniciado programas de &ldquo;Alimentaci&oacute;n y Lectura&rdquo; para estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, donde se le ense&ntilde;a a leer y escribir y matem&aacute;ticas b&aacute;sicas mientras se les ofrece un men&uacute; gratuito que cocinan vendedores locales. El programa est&aacute; creciendo pero no podemos seguir asumiendo la demanda. Resulta esencial que estos peque&ntilde;os esfuerzos sean replicados y ampliados. Si no, el ciclo empezar&aacute; otra vez y volveremos a tener j&oacute;venes sin formaci&oacute;n, desamparados, sin familia, sin apoyo y sin &ldquo;nada m&aacute;s&rdquo; en sus vidas. Todos sabemos ad&oacute;nde lleva esto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Margee Ensign <a href=\"mailto:margee.ensign@aun.edu.ng\">margee.ensign@aun.edu.ng<\/a><\/p>\n<p>Presidenta de la Universidad Americana de Nigeria <a href=\"http:\/\/www.aun.edu.ng\/\">www.aun.edu.ng<\/a><\/p>\n<div>\n\t<br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"edn1\">\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\" title=\"\">[1]<\/a> Desde que dio comienzo la actual insurgencia en 2009, Boko Haram ha matado a 20&nbsp;000 personas y ha desplazado a 2,3 millones de sus hogares. En 2015 fue clasificado por el &Iacute;ndice de Terrorismo Global como el grupo terrorista m&aacute;s mort&iacute;fero del mundo.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra ciudad, Yola, yace en la frontera con el desierto del S&aacute;hara, donde el verde se vuelve marr&oacute;n en los mapas del continente. 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