{"id":40710,"date":"2016-09-27T00:00:00","date_gmt":"2016-09-27T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fmreview.org\/dunovant-2-2\/"},"modified":"2025-04-01T07:07:37","modified_gmt":"2025-04-01T12:07:37","slug":"dunovant-2-2","status":"publish","type":"fmr_content","link":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/","title":{"rendered":"El norte de Uganda: protecci\u00f3n en el desplazamiento y en el retorno"},"content":{"rendered":"<p>Durante veinte a&ntilde;os, desde 1986 hasta 2006, el norte de Uganda fue v&iacute;ctima de una guerra civil larga y cruel. El conflicto, que tuvo lugar principalmente entre el Gobierno de Uganda y el Ej&eacute;rcito de Resistencia del Se&ntilde;or (ERS), hizo que se desplazaran entre un mill&oacute;n y medio y dos millones de personas a trav&eacute;s de grandes zonas del norte de Uganda. En la subregi&oacute;n acholi, alrededor del 90&nbsp;% de la poblaci&oacute;n finalmente qued&oacute; desplazada, y el gobierno oblig&oacute; a la mayor&iacute;a a quedarse en campos de desplazados internos; algunos de ellos permanecieron all&iacute; durante casi una d&eacute;cada. Otra cantidad significativa (el tema central de este art&iacute;culo) fue desplazada a las zonas urbanas, especialmente Gulu, el centro urbano principal en el norte de Uganda, que triplic&oacute; su poblaci&oacute;n durante el conflicto.<\/p>\n<p>En el transcurso de cinco viajes de trabajo de campo a lo largo de siete a&ntilde;os (entre 2008 y 2015), pude encontrar y seguir a m&aacute;s de 100 familias desplazadas por la guerra a Gulu desde sus casas rurales en el subcondado de Atiak, al norte de Gulu. Entrevistar a estas familias en Gulu y en Atiak me dio la oportunidad de aprender c&oacute;mo pudieron (o al menos intentaron) obtener diferentes niveles de protecci&oacute;n de la comunidad de Atiak en general durante su huida inicial de Atiak, su llegada a Gulu y (para algunos) su regreso a casa en Atiak a&ntilde;os o d&eacute;cadas m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p><strong>Los primeros proveedores de protecci&oacute;n en Gulu<\/strong><\/p>\n<p>Cuando las familias de Atiak llegaron a Gulu, se enfrentaron &mdash;al igual que otros desplazados a los centros urbanos a lo largo de la guerra&mdash; a una situaci&oacute;n en la cual la asistencia para aquellos obligados a trasladarse a nuevos lugares era pr&aacute;cticamente inexistente. Un tercio de estas familias lleg&oacute; durante dos picos espec&iacute;ficos de violencia: en 1986-1987, al comienzo de la guerra, y en 1995-1996, despu&eacute;s de una masacre en la ciudad de Atiak que dej&oacute; unos 300&nbsp;muertos. En ambos casos, unas pocas familias informaron que recibieron peque&ntilde;as cantidades de comida y otros art&iacute;culos de primera necesidad de la di&oacute;cesis cat&oacute;lica, la Cruz Roja o World Vision. Sin embargo, la gran mayor&iacute;a de las familias fue ignorada, no solo por su gobierno, sino por la comunidad internacional. Es por eso que se vieron obligados a depender de s&iacute; mismos o de otras personas de Atiak que ya estaban en Gulu para poder sobrevivir en un entorno muy diferente del que hab&iacute;an dejado atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Al principio, la mayor&iacute;a de las familias de Atiak de la muestra de investigaci&oacute;n que fueron desplazadas a Gulu pasaron sus primeros d&iacute;as o semanas (a veces incluso meses) viviendo en espacios p&uacute;blicos: estaciones de autob&uacute;s, iglesias, hospitales, la estaci&oacute;n de polic&iacute;a y Kaunda&nbsp;Grounds, un gran campo abierto al oeste del centro de la ciudad. Despu&eacute;s de alg&uacute;n tiempo, sin embargo, la mayor&iacute;a de las familias inform&oacute; de que se enteraron de ancianos que hab&iacute;an sido trasladados a la ciudad antes de la guerra y que quer&iacute;an encontrar a uno de ellos para pedirle ayuda. Seg&uacute;n la etapa del conflicto, estas personas por lo general no pod&iacute;an hacer m&aacute;s que aconsejar o proporcionar contactos potenciales, debido a que sus recursos ya eran escasos tras haber ayudado a sus familias m&aacute;s cercanas. Aun as&iacute;, el hecho de que se diera este proceso significaba que la gente de Atiak sent&iacute;a una afinidad hacia las dem&aacute;s personas de la zona que hab&iacute;an sido desplazadas a la ciudad por la guerra.<\/p>\n<p>Buscar ayuda de compa&ntilde;eros de Atiak (sin importar a cu&aacute;l de los 12 clanes o de las 136 aldeas de Atiak pertenecieran) ayud&oacute; a llenar el vac&iacute;o creado por la falta de implicaci&oacute;n humanitaria o estatal con los desplazados urbanos. Las familias pudieron recibir consejos sobre lugares para alquilar y sobre oportunidades de trabajo y, a veces, sobre c&oacute;mo acceder a una peque&ntilde;a parcela de cultivo. De las familias que entrevist&eacute;, esta ayuda comunitaria general con frecuencia fue crucial para poder sobrevivir y permanecer en la ciudad. En este sentido, la comunidad de Atiak con base en Gulu fue el primer proveedor de protecci&oacute;n durante el desplazamiento.<\/p>\n<p><strong>La protecci&oacute;n en la ciudad durante y despu&eacute;s de la guerra<\/strong><\/p>\n<p>Cuando en las primeras entrevistas de 2008-2009 se les ped&iacute;a a las familias que describieran sus vidas en Atiak antes del conflicto, la gente inevitablemente se refer&iacute;a a una sensaci&oacute;n de protecci&oacute;n comunitaria y de actividad grupal. Las personas sab&iacute;an que si ten&iacute;an una mala cosecha, casi siempre pod&iacute;an encontrar a alguien que los ayudara. Si necesitaban dinero para las cuotas escolares, pod&iacute;an vender una cabra o una vaca, o encontrar un miembro del clan u otro pariente o amigo para pedir ayuda. Los clanes despejaban y cultivaban extensiones comunitarias de tierra, criaban animales y cazaban juntos. Este sentido de pertenencia, aunque se debilit&oacute; durante el desplazamiento, nunca qued&oacute; destruido por completo. Y no solo fue importante durante el traslado.<\/p>\n<p>Las familias que pudieron y que estuvieron dispuestas a mantener contactos sociales con otros de Atiak durante sus a&ntilde;os en la ciudad, a pesar de los cambios y los desaf&iacute;os, fueron probablemente los que regresaron con &eacute;xito a Atiak despu&eacute;s de la guerra. De hecho, este sentido de conexi&oacute;n fue clave. Para algunas familias, estas conexiones se entrelazaron de forma muy profunda en sus vidas y en su subsistencia en la ciudad. De esas familias aprendimos que las personas que ayudaron a familiares o amigos en la ciudad casi siempre recibieron el mismo trato cuando intentaron regresar. Pero incluso ante la ausencia de ayuda material espec&iacute;fica, mantener relaciones significativas con personas que ya hab&iacute;an &quot;vuelto a casa&quot; constituy&oacute;, en &uacute;ltima instancia, una forma de aceptaci&oacute;n y de protecci&oacute;n cuando las familias regresaron a Atiak.<\/p>\n<p>Las familias de Atiak en Gulu, ya sea que se desplazaron durante la guerra o que viv&iacute;an all&iacute; antes del conflicto, hicieron sacrificios dentro de sus propias familias m&aacute;s cercanas para ayudar y proteger a las personas que necesitaban asistencia en su comunidad extendida de Atiak. Estas acciones sol&iacute;an ser respetadas por aquellos que recib&iacute;an la ayuda, la cual devolv&iacute;an cuando les era posible.<\/p>\n<p><strong>La protecci&oacute;n en el proceso de retorno<\/strong><\/p>\n<p>Como el proceso de retorno de los campos se extendi&oacute; desde los a&ntilde;os 2008-2009 en adelante, muchos observadores internacionales advirtieron que el proceso de retorno generar&iacute;a otro conflicto: guerra por tierras, entre familias y clanes, y tambi&eacute;n entre inversores gubernamentales o comerciales y clanes. Un tema com&uacute;n que acompa&ntilde;&oacute; dichas advertencias fue el argumento de que veinte a&ntilde;os de guerra y de desplazamiento hab&iacute;an ocasionado una &quot;desintegraci&oacute;n social&quot; y una ruptura en la cultura acholi.<\/p>\n<p>Aunque el proceso de repatriaci&oacute;n estuvo sin duda marcado por numerosos problemas relacionados con la tierra, se resolvieron una gran cantidad de casos de propiedad de tierra gracias a mediaciones que realizaron los l&iacute;deres de la comunidad, lo que gener&oacute; muchas dudas sobre las afirmaciones (o suposiciones) de la descomposici&oacute;n social en la cultura acholi. Aunque a&uacute;n se generan conflictos por la tierra, hecho que veces conduce a la inseguridad y a la posibilidad de que a viudas, hu&eacute;rfanos y otros se les niegue el acceso a la tierra, parece ser que estas preocupaciones y temores generalizados se resuelven con m&aacute;s frecuencia y eficacia de lo que se tem&iacute;a.<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\" title=\"\">[1]<\/a><\/p>\n<p>De hecho, solo diez de las 61 familias de Atiak de la muestra de investigaci&oacute;n que hab&iacute;an intentado regresar no pudieron hacerlo. Y solo cinco de ellas relataron que estuvieron involucradas personalmente en una disputa de tierra (mientras que otra de las familias pudo regresar en &uacute;ltima instancia despu&eacute;s de solucionar una disputa). En realidad, a dos de las familias que no pudieron regresar se les ofreci&oacute; acceso a la tierra, pero lo rechazaron porque no les agradaba el tama&ntilde;o o la ubicaci&oacute;n. Otras tres familias (dos encabezadas por mujeres y una por un hombre) experimentaron disputas genuinas que no se pudieron resolver.<\/p>\n<p>Las 51 familias que intentaron repatriarse, y que en su mayor&iacute;a hab&iacute;an mantenido relaciones a lo largo de su desplazamiento con los que permanecieron en Atiak, fueron aceptadas con gusto al volver a la zona. Esto incluy&oacute; a 23 familias encabezadas por mujeres, 16 de las cuales hab&iacute;an regresado de forma permanente, y siete de las cuales se trasladaban constantemente entre Gulu y Atiak. Estas historias de retorno muestran las diferentes formas de protecci&oacute;n que ofrecieron los miembros de la comunidad: las parejas casadas pudieron regresar al punto exacto que hab&iacute;an dejado durante la guerra gracias a que el clan hab&iacute;a mantenido el lugar disponible para ellas; los padres les brindaban un espacio a sus hijas en Atiak despu&eacute;s de que estas mujeres perdieran o se separaran de sus maridos; y los cu&ntilde;ados tomaron la iniciativa de invitar a volver a mujeres que sufr&iacute;an en la ciudad.<\/p>\n<p>Esto no quiere decir que el proceso de retorno se llev&oacute; a cabo sin problemas. Despu&eacute;s de regresar a Atiak, algunas de estas familias desplazadas urbanas tuvieron que hacer frente al resentimiento debido a que los que hab&iacute;an permanecido en la zona percib&iacute;an que hab&iacute;an tenido una vida m&aacute;s sencilla o pr&oacute;spera en la ciudad, o por el deterioro de las respuestas inicialmente positivas de los familiares con respecto a su regreso. Aun as&iacute;, la mayor&iacute;a de las familias que regres&oacute; expres&oacute; una creencia firme de que sus vidas eran mejores debido a su conexi&oacute;n renovada con Atiak.<\/p>\n<p>As&iacute;, las familias de Atiak, es especial aquellas que hab&iacute;an mantenido en el tiempo relaciones con la comunidad general de Atiak, recibieron ayuda de su comunidad tanto en su desplazamiento a Gulu como en su regreso a Atiak. Y gran parte de esta asistencia se relacion&oacute; con el concepto de la cultura acholi <em>kit mapore<\/em>, que hace referencia a la manera correcta o adecuada de convivir con otros.<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\" title=\"\">[2]<\/a> A su vez, esto ayud&oacute; a crear una situaci&oacute;n en la que las comunidades locales brindaron protecci&oacute;n a sus propios miembros a trav&eacute;s de las diferentes etapas del desplazamiento.<\/p>\n<p>Denise Dunovant <em><a href=\"mailto:denisedunovant@gmail.com\">denisedunovant@gmail.com<\/a><\/em><\/p>\n<p>Investigadora independiente<\/p>\n<div>\n\t<br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"edn1\">\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\" title=\"\">[1]<\/a> Atkinson R R, Latigo J y E Bergin (pr&oacute;xima publicaci&oacute;n en &nbsp;2016) <em>Piloting the Protection of Rights to Customary Land Ownership in Acholiland: A Research Project of the Joint Acholi Sub-Region Leaders&rsquo; Forum (JASLF) and Tr\u00cf\u008ccaire: A Report on the Field-Research Component <\/em>[Guiar la protecci&oacute;n de derechos hacia la posesi&oacute;n tradicional de tierra en el pueblo acholi: un proyecto de investigaci&oacute;n del Foro de l&iacute;deres de la subregi&oacute;n conjunta acholi (JASLF) y Tr&oacute;caire: informe sobre el componente de investigaci&oacute;n de campo] www.trocaire.org\/resources\/policyandadvocacy\/protecting-rights-customary-land http:\/\/bit.ly\/Trocaire-customary-land-2016; v&eacute;ase tambi&eacute;n Hopwood J y Atkinson R R (2013) <em>Land Conflict Monitoring and Mapping Tool for the Acholi Sub-Region <\/em>[Herramienta de supervisi&oacute;n y detecci&oacute;nde conflictos de tierra para la subregi&oacute;n acholi], Programa de Construcci&oacute;n de la Paz de las Naciones Unidas en Uganda \/Human Right Focus <a href=\"http:\/\/www.lcmt.org\/pdf\/final_report.pdf\">www.lcmt.org\/pdf\/final_report.pdf<\/a><\/p>\n<\/p><\/div>\n<div id=\"edn2\">\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\" title=\"\">[2]<\/a> Para analizar un ejemplo de c&oacute;mo se desarrolla esto en la cultura acholi, v&eacute;ase Porter H (disponible desde 2016)<em>&quot;After Rape: Violence, Justice, and Social Harmony in Uganda&quot;<\/em> [Despu&eacute;s de la violaci&oacute;n: violencia, justicia y armon&iacute;a social en Uganda], Cambridge University Press.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante veinte a&ntilde;os, desde 1986 hasta 2006, el norte de Uganda fue v&iacute;ctima de una guerra civil larga y cruel. El conflicto, que tuvo lugar principalmente entre el Gobierno de Uganda y el Ej&eacute;rcito de Resistencia del Se&ntilde;or (ERS), hizo que se desplazaran entre un mill&oacute;n y medio y dos millones de personas a trav&eacute;s&hellip;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"parent":42666,"menu_order":0,"template":"","fmr_themes":[],"fmr_region":[],"fmr_issue":[101],"fmr_year":[],"fmr_content_type":[27],"fmr_languages":[38],"fmr_list_years":[565],"class_list":["post-40710","fmr_content","type-fmr_content","status-publish","hentry","fmr_issue-101","fmr_content_type-article","fmr_languages-spanish","fmr_list_years-565","entry","no-media"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El norte de Uganda: protecci\u00f3n en el desplazamiento y en el retorno - Forced Migration Review<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"ar_AR\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El norte de Uganda: protecci\u00f3n en el desplazamiento y en el retorno - Forced Migration Review\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Durante veinte a&ntilde;os, desde 1986 hasta 2006, el norte de Uganda fue v&iacute;ctima de una guerra civil larga y cruel. El conflicto, que tuvo lugar principalmente entre el Gobierno de Uganda y el Ej&eacute;rcito de Resistencia del Se&ntilde;or (ERS), hizo que se desplazaran entre un mill&oacute;n y medio y dos millones de personas a trav&eacute;s&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Forced Migration Review\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-04-01T12:07:37+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"11 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/\",\"url\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/\",\"name\":\"El norte de Uganda: protecci\u00f3n en el desplazamiento y en el retorno - Forced Migration Review\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/#website\"},\"datePublished\":\"2016-09-27T05:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2025-04-01T12:07:37+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"ar\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"RMF 53 &#8211; Comunidades locales: primeras y \u00faltimas proveedoras de protecci\u00f3n\",\"item\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"El norte de Uganda: protecci\u00f3n en el desplazamiento y en el retorno\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/\",\"name\":\"Forced Migration Review\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"ar\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/#organization\",\"name\":\"Forced Migration Review\",\"url\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"ar\",\"@id\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/FMR_logo1.svg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/FMR_logo1.svg\",\"width\":53,\"height\":62,\"caption\":\"Forced Migration Review\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fmreview.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El norte de Uganda: protecci\u00f3n en el desplazamiento y en el retorno - Forced Migration Review","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/","og_locale":"ar_AR","og_type":"article","og_title":"El norte de Uganda: protecci\u00f3n en el desplazamiento y en el retorno - Forced Migration Review","og_description":"Durante veinte a&ntilde;os, desde 1986 hasta 2006, el norte de Uganda fue v&iacute;ctima de una guerra civil larga y cruel. El conflicto, que tuvo lugar principalmente entre el Gobierno de Uganda y el Ej&eacute;rcito de Resistencia del Se&ntilde;or (ERS), hizo que se desplazaran entre un mill&oacute;n y medio y dos millones de personas a trav&eacute;s&hellip;","og_url":"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/","og_site_name":"Forced Migration Review","article_modified_time":"2025-04-01T12:07:37+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Est. reading time":"11 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/","url":"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/","name":"El norte de Uganda: protecci\u00f3n en el desplazamiento y en el retorno - Forced Migration Review","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.fmreview.org\/#website"},"datePublished":"2016-09-27T05:00:00+00:00","dateModified":"2025-04-01T12:07:37+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/#breadcrumb"},"inLanguage":"ar","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/dunovant-2-2\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"RMF 53 &#8211; Comunidades locales: primeras y \u00faltimas proveedoras de protecci\u00f3n","item":"https:\/\/www.fmreview.org\/proteccion-comunitaria\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"El norte de Uganda: protecci\u00f3n en el desplazamiento y en el retorno"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.fmreview.org\/#website","url":"https:\/\/www.fmreview.org\/","name":"Forced Migration Review","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/www.fmreview.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.fmreview.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"ar"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.fmreview.org\/#organization","name":"Forced Migration Review","url":"https:\/\/www.fmreview.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"ar","@id":"https:\/\/www.fmreview.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.fmreview.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/FMR_logo1.svg","contentUrl":"https:\/\/www.fmreview.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/FMR_logo1.svg","width":53,"height":62,"caption":"Forced Migration Review"},"image":{"@id":"https:\/\/www.fmreview.org\/#\/schema\/logo\/image\/"}}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_content\/40710","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_content"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/fmr_content"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_content\/40710\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45686,"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_content\/40710\/revisions\/45686"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_content\/42666"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"fmr_themes","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_themes?post=40710"},{"taxonomy":"fmr_region","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_region?post=40710"},{"taxonomy":"fmr_issue","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_issue?post=40710"},{"taxonomy":"fmr_year","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_year?post=40710"},{"taxonomy":"fmr_content_type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_content_type?post=40710"},{"taxonomy":"fmr_languages","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_languages?post=40710"},{"taxonomy":"fmr_list_years","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fmreview.org\/ar\/wp-json\/wp\/v2\/fmr_list_years?post=40710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}