La toma de decisiones de los refugiados sobre el retorno

Existen múltiples factores que influyen en la decisión de los refugiados de regresar a su país de origen y no todos reflejan el saber popular.

El principio de voluntariedad es una piedra angular del retorno de los refugiados. A veces interpretada de forma reduccionista con el significado de “consentimiento”, la voluntariedad implica necesariamente un grado de autonomía para la toma de decisiones, es decir, que los refugiados puedan elegir libremente si desean regresar o no y cuándo. Sin embargo, nuestro conocimiento sobre lo que realmente influye en la decisión de los refugiados es limitado. Los datos primarios recopilados de entre 393 refugiados y repatriados procedentes de Irak, Colombia y Myanmar combinados con un análisis cuantitativo de los retornos de refugiados en todo el mundo entre 1995 y 2015 permiten examinar qué es lo que motiva su decisión de regresar, o no, a su país de origen[1].

La seguridad

La literatura existente sostiene de forma casi unánime que la seguridad en los países de origen es un requisito fundamental para el retorno de los refugiados y, de hecho, el papel que ocupa la seguridad está especialmente presente en el debate actual sobre el retorno a Siria. Un análisis cuantitativo sobre el retorno de los refugiados en el período comprendido entre 1995 y 2015 sugiere provisionalmente que las muertes relacionadas con el conflicto en los países de origen pueden tener una correlación negativa con la proporción de retornos a ese país. Como reflejo de esta tendencia, la mayoría de los refugiados que desean regresar a sus países de origen confirman que solo lo harán cuando haya paz. Si bien la seguridad puede permitir el retorno, no es necesariamente un factor motivador; entre las personas encuestadas, solo el 16,5 % de los refugiados que regresaron a sus países de origen y el 19,6 % de los que desean hacerlo citaron las mejoras en la seguridad como la razón principal del retorno.

La voluntad de regresar parece estar íntimamente relacionado con la confianza de los refugiados en las fuerzas de seguridad de su país de origen. El 67,9 % de los refugiados que no desean regresar no confían en las fuerzas de seguridad; y otro 20,6 % se siente amenazado activamente. Por el contrario, solo el 53,9 % de los refugiados que desean regresar desconfía de ellas y ninguno afirma sentirse amenazado.

Los factores socioeconómicos

Junto con la seguridad física, otra parte de la sabiduría popular dictamina que las condiciones socioeconómicas —tanto en los países de acogida como en los de origen— juega un papel importante en la decisión de los refugiados de regresar. Los resultados del estudio parecen corroborar esto. El análisis cuantitativo revela que la proporción de retornos guarda una correlación negativa con la esperanza de vida y el PIB per cápita del país de acogida, lo que sugiere que la probabilidad de que los refugiados regresen a su lugar de origen disminuye a medida que aumentan la esperanza de vida y el PIB, y viceversa.

Sin embargo, las experiencias vividas por los refugiados pueden diferir significativamente de los promedios nacionales de bienestar socioeconómico y los retornos también pueden tener lugar desde países de acogida con un nivel de vida más alto si los refugiados son marginados y excluidos en su comunidad de acogida, si no pueden trabajar y se enfrentan a un futuro incierto por los dilatados procesos de determinación de su condición de refugiados. Las malas condiciones de vida en el país de acogida fueron la motivación más extendida para el retorno (30,4 %) entre los encuestados.

Según los líderes de la comunidad jordana, los retornos a Irak están motivados principalmente por la falta de oportunidades de generar ingresos en Jordania. Mientras tanto, los refugiados iraquíes que regresan y se encuentran en campos en Siria denuncian unas condiciones de acogida especialmente duras. «Vivíamos en una prisión, no en un campo. Nos trataban como a animales», aseguró Dilshad, un refugiado iraquí en proceso de retorno. El personal de las organizaciones no gubernamentales en Siria hizo observaciones similares: «La gente está regresando porque, por supuesto, quieren volver a casa, pero también porque no están contentos con los servicios y, lo que es quizás más importante, porque prácticamente son prisioneros en los campos de aquí».

El apego y la reunificación

La sabiduría popular presupone que los patrones de retorno reflejan la seguridad y el bienestar socioeconómico de los países de acogida y de origen. Sin embargo, hay indicios de que la toma de decisiones de los refugiados también puede verse influida por su apego a sus países de origen, incluso cuando se enfrentan a problemas socioeconómicos y a una inseguridad constante. Tras la firma del acuerdo de paz de Angola en 2002, en seguida se produjeron retornos espontáneos. La comunidad internacional los consideró prematuros. Según un retornado angoleño, «el ACNUR nos explicó que no habría comida, ni casas ni escuelas, y también nos dijeron que habría muchas minas. Pero aun no teniendo casas, aun no teniendo comida y aun no teniendo escuelas, queríamos regresar a nuestro país porque es nuestro país»[2].

Entre los iraquíes, colombianos y birmanos encuestados, el 28,7 % de los retornados y el 23,2 % de los refugiados que deseaban regresar señalaron que su principal motivo para hacerlo era la añoranza de su hogar. Además del apego a su país, la reunificación familiar es un detonante clave del retorno. La motivación más común citada por los refugiados que deseaban regresar a su país de origen fue volver a reunirse con sus familiares y amigos (33,9 %).

Las implicaciones para las políticas y las prácticas

La mayoría de los debates sobre el retorno de los refugiados se centran en la importancia de restablecer la seguridad en los países de origen. Es cierto que esto suele ser un requisito, pero las mejoras en la seguridad no se traducen automáticamente en retornos. La comunidad internacional no debería esperar que los supuestos logros alcanzados en materia de paz y seguridad den lugar a retornos a gran escala, sino que debería planificar una asistencia y un apoyo continuados para los refugiados en el extranjero.

Myanmar es un buen ejemplo de ello. Tras el acuerdo de alto el fuego nacional y el éxito electoral de la Liga Nacional para la Democracia en 2015, se asumió que los refugiados que se encontraban en la frontera entre Tailandia y Myanmar regresarían a su país de origen[3]. Estas presuposiciones provocaron una reducción de la ayuda por parte de la comunidad donante internacional y la disminución, por tanto, de las partidas alimentarias. Sin embargo, en la práctica, la confianza de los refugiados en el proceso de paz es limitada y los retornos se desarrollan a un ritmo lento.

Los retornos impulsados por la premura de no tener cubiertas las necesidades básicas tienden a ser insostenibles. Si los refugiados regresan a su país de origen, a pesar de que su seguridad les preocupe porque no pueden mantenerse en los países de acogida, es muy probable que vuelvan a verse obligados a desplazarse. Los Estados de acogida deben garantizar que los refugiados tienen suficiente acceso a los medios de vida y a la asistencia para evitar que los retornos prematuros contribuyan a alimentar los círculos viciosos del desplazamiento. Puede que algunos Estados de acogida consideren interesante fomentar un retorno inmediato, pero si los retornos prematuros van a dar lugar a nuevos desplazamientos no son la solución.

Por último, es necesario reconocer mejor el papel que desempeñan factores no tangibles como el apego a las personas y al lugar. Comprender la complejidad de la toma de decisiones haría que las partes interesadas mejoraran su capacidad de planificar el retorno, así como de ayudar a los refugiados y a los repatriados y salvaguardar la voluntariedad.

 

Chloe Sydney chloe.sydney@idmc.ch
Observatorio de Desplazamiento Interno www.internal-displacement.org

 

[1] Todos los datos primarios recopilados por el Centro de Seguimiento de los Desplazados Internos (IDMC). Informe sobre Myanmar, de próxima publicación. Informes sobre Irak y Colombia en línea en:

http://www.internal-displacement.org/publications/nowhere-to-return-to-iraqis-search-for-durable-solutions-continues

http://www.internal-displacement.org/publications/stuck-in-the-middle-seeking-durable-solutions-in-post-peace-agreement-colombia

[2] Harild N, Christiansen A y Zetter R (2015) Sustainable Refugee Return: Triggers, constraints, and lessons on addressing the development challenges of forced displacement, Global Program on Forced Displacement, p. 70-74.

http://documents.worldbank.org/curated/en/542611468188337350/pdf/99618-WP-PUBLIC-Box393206B-Sustainable-Refugee-Return-15Sept-WEB-PUBLIC.pdf

[3] Véase Hasegawa Y “¿Forzado a regresar? La facilitación del retorno de los refugiados a Myanmar” en este número.

 

 

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