{"id":40394,"date":"2013-09-10T00:00:00","date_gmt":"2013-09-10T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fmreview.org\/jones-3-3\/"},"modified":"2025-06-25T09:48:20","modified_gmt":"2025-06-25T14:48:20","slug":"jones-3-3","status":"publish","type":"fmr_content","link":"https:\/\/www.fmreview.org\/fr\/jones-3-3\/","title":{"rendered":"ACNUR en Uganda: mejor de lo que se cree"},"content":{"rendered":"<p>El asentamiento de refugiados Nakivale en la frontera de Uganda con Ruanda es uno de los campos de refugiados m&aacute;s antiguos de &Aacute;frica. Los ruandeses se exiliaron all&iacute; por primera vez tras la &ldquo;Revoluci&oacute;n Hutu&rdquo; de 1957 y actualmente alberga <em>grosso modo<\/em> a 60.000 ruandeses, congole&ntilde;os y somal&iacute;es junto con gente de muchas otras nacionalidades (a algunos de sus residentes les gusta decir que viven en &ldquo;la verdadera Organizaci&oacute;n de la Unidad Africana&rdquo;). Pero no es el gueto abarrotado que los medios suelen reflejar. Nakivale consiste en una confederaci&oacute;n de pueblos que disponen de suficiente agricultura y ganader&iacute;a para alimentarse y producir adem&aacute;s un excedente para la venta fuera del campo. Y aunque se encuentra en medio de la nada, no est&aacute; en absoluto aislado de la actividad cultural, social y econ&oacute;mica. All&iacute; hay mercados, varios cines y una gran cantidad de <em>smartphones<\/em>, lo que prueba que se saca partido a la nueva antena de telefon&iacute;a m&oacute;vil erigida en el centro del asentamiento.<\/p>\n<p>Los sucesivos levantamientos, masacres y, por supuesto, el genocidio de 1994 y el ulterior per&iacute;odo contribuyeron al desplazamiento de grandes oleadas de ruandeses hacia Uganda. Tras el genocidio y la llegada al poder del Frente Patri&oacute;tico Ruand&eacute;s, la mayor&iacute;a de los casos desatendidos de ruandeses retornaron y fueron sustituidos de forma gradual por un nuevo cuadro compuesto de oficiales militares enfadados, activistas por los derechos humanos, periodistas que se hab&iacute;an topado con las nuevas y r&iacute;gidas normas period&iacute;sticas, y aquellos que simplemente se hab&iacute;an topado con la pol&iacute;tica de tierras en Ruanda tras el genocidio, donde el repentino retorno de viejos casos desatendidos provoc&oacute; muchos conflictos violentos acerca de qui&eacute;n pose&iacute;a qu&eacute;, en los que aquellos que perd&iacute;an las disputas a menudo ten&iacute;an que abandonar el pa&iacute;s r&aacute;pidamente.<\/p>\n<p><strong>Cesaci&oacute;n <\/strong><\/p>\n<p>El Gobierno ruand&eacute;s vigente sostiene que la actual Ruanda es pac&iacute;fica, que los refugiados de Nakivale pueden regresar a sus hogares de forma segura, y que los &uacute;nicos ruandeses que tienen algo que temer son quienes perpetraron el genocidio, que deber&aacute;n regresar para enfrentarse a la justicia en los tribunales. El hecho de que el Gobierno de Uganda y ACNUR hayan acordado invocar la cl&aacute;usula de cesaci&oacute;n que establece, a grandes rasgos, que si las razones por las que la condici&oacute;n de refugiado le fue otorgada a una persona ya no son de aplicaci&oacute;n, el refugiado &ldquo;ya no podr&aacute; seguir neg&aacute;ndose a ponerse a s&iacute; mismo bajo la protecci&oacute;n del pa&iacute;s cuya nacionalidad posee&rdquo; ha provocado un debate bastante persuasivo.<\/p>\n<p>Los ruandeses de los campos mismos han rechazado firmemente esta cl&aacute;usula. Alegan que el Gobierno ruand&eacute;s sigue siendo, entre otras cosas, dictatorial e intolerante con las opiniones divergentes a la suya. Durante la mayor parte de la &uacute;ltima d&eacute;cada han estado intentando convencer a los organismos internacionales, a los Gobiernos, a las ONG y a todo el mundo de que no se les deber&iacute;a obligar a regresar a casa. Creen que se enfrentan ahora a la deportaci&oacute;n forzada, la violencia arbitraria, los asesinatos extrajudiciales o incluso a cosas peores.<\/p>\n<p>Cuando entrevist&eacute; a estos ruandeses, hall&eacute; una enorme diferencia entre lo que el personal de ACNUR me hab&iacute;a dicho en Kampala y Mbarara (la capital de la regi&oacute;n) y lo que estos refugiados cre&iacute;an. El personal de ACNUR me hab&iacute;a explicado pacientemente que el proceso se hab&iacute;a retrasado hasta que dispusieran de la capacidad necesaria para llevar un control de los individuos con el fin de evitar errores, que los dispositivos de seguridad ya estaban en su lugar y que al Gobierno de Uganda no le interesaba llevar a cabo una serie de deportaciones forzadas pol&iacute;ticamente embarazosas. Pero los ruandeses del campo no ten&iacute;an ni idea de lo que ACNUR hab&iacute;a hecho en su nombre, las garant&iacute;as que hab&iacute;a conseguido para ellos, o lo que estaba tratando de hacer, a pesar de sus <em>smartphones <\/em>y de su acceso a Internet. Alrededor del asentamiento se pueden encontrar numerosos carteles animando a la gente a usar el preservativo o una mosquitera para prevenir la malaria pero no anuncios de los servicios p&uacute;blicos relativos a la actual defensa que lleva a cabo ACNUR o a su trabajo intergubernamental. Hay unas instalaciones de ACNUR detr&aacute;s de la alambrada y los muros de hormig&oacute;n pero, aunque uno consiguiera traspasarlos, el personal que podr&iacute;a darle una respuesta informada se encuentra en Kampala o en Mbarara. En la web de ACNUR, no existe informaci&oacute;n alguna para los refugiados de Nakivale.<\/p>\n<p><strong>Las consecuencias del silencio<\/strong><\/p>\n<p>Esto acarrea cuatro problemas: el primero de ellos es que el silencio informativo de ACNUR es tierra f&eacute;rtil para que florezcan los rumores, la desinformaci&oacute;n y la distorsi&oacute;n de los hechos. Por ejemplo, en las entrevistas me repet&iacute;an que ACNUR hab&iacute;a sido sobornado por el Gobierno de Ruanda para retrasar el reasentamiento de los refugiados en peligro en pa&iacute;ses seguros o para que ni siquiera los reasentaran. La verdad de todo esto es que se tarda m&aacute;s en reasentar a un refugiado ruand&eacute;s porque muchos Estados exigen que la Corte Penal Internacional de Ruanda en Arusha (establecida para procesar a los organizadores del genocidio) aclare que ninguna de las personas a las que van a reasentar se encuentre en la lista de sospechosos. Esto tarda bastante. Pero a cualquier persona ruandesa que viva en un campo y trate de encontrar una explicaci&oacute;n clara procedente de una fuente oficial sobre por qu&eacute; sus vecinos congole&ntilde;os est&aacute;n siento reasentados en occidente y ella no, no le valdr&aacute; para nada. As&iacute;, en vez de buscar una explicaci&oacute;n, este vac&iacute;o se llena con debates sobre conspiraci&oacute;n, con miedo, suspicacia y paranoias.<\/p>\n<p>El segundo, que este silencio afecta considerablemente a los intereses de los refugiados leg&iacute;timos que merecen ser reasentados fuera de Uganda. El proceso, que incluye identificar un caso para su reasentamiento, verificando los hechos y asistiendo a los individuos o a las familias mediante los a menudo idiosincr&aacute;sicos procesos de pa&iacute;ses espec&iacute;ficos, es largo y estresante. Muchos de los problemas con el proceso no son exclusivos para los ruandeses. El hecho de entrevistar repetidamente a las v&iacute;ctimas de experiencias traum&aacute;ticas y pedirles que relaten los detalles de los abusos que sufrieron hace m&aacute;s de una d&eacute;cada y el utilizar cualquier contradicci&oacute;n en sus relatos como base para rechazar su solicitud conlleva evidentemente unos cuantos problemas. Pero en este caso, al no tener raz&oacute;n alguna para confiar en ACNUR, los refugiados ruandeses a menudo omiten detalles de sus entrevistas con esta organizaci&oacute;n que posteriormente debatir&aacute;n en sus entrevistas con sus supuestos Gobiernos de acogida. Esto hace que haya disparidad entre las entrevistas de reasentamiento iniciales realizadas por ACNUR y las entrevistas posteriores con el Gobierno. Y como consecuencia, hay casos leg&iacute;timos que se desmoronan por culpa de la inconsistencia de las historias de los refugiados.<\/p>\n<p>En tercer problema es que la tarea de ACNUR se hace m&aacute;s dif&iacute;cil. La capacidad de este organismo para actuar eficazmente y para ayudar a la gente a la que desea asistir se ve incrementada en gran medida cuando las comunidades en las que trabaja entienden su labor, conf&iacute;an y est&aacute;n dispuestas a trabajar con &eacute;l. De hecho, la comunicaci&oacute;n es el primer paso para ir m&aacute;s all&aacute; del pensamiento individualista y empezar a pensar en el conjunto de problemas en los que ACNUR y los refugiados puedan colaborar.<\/p>\n<p>El &uacute;ltimo y m&aacute;s sencillo: si se priva a los individuos de una gran parte de la informaci&oacute;n b&aacute;sica sobre su destino, se alimentar&aacute; un profundo y generalizado sentimiento de desesperanza, abandono y marginaci&oacute;n. Muchos individuos elocuentes e inteligentes han escrito cartas, peticiones y testimonios dirigidos a ACNUR, Amnist&iacute;a y Human Rights Watch. Nadie les ha respondido <strong>nunca<\/strong>. A menudo estos individuos est&aacute;n al l&iacute;mite al sentir que no son m&aacute;s que un cargamento humano. Mantener a las personas informadas sobre su futuro va m&aacute;s all&aacute; de la mera utilidad, trata tambi&eacute;n sobre la dignidad y el respeto.<\/p>\n<p><strong>Unos sencillos pasos para mejorar las comunicaciones<\/strong><\/p>\n<p>Superar el mordaz legado de la desconfianza que ahora invade a los Nakivale resultar&aacute; complicado, pero ACNUR podr&iacute;a dar algunos pasos sencillos en la direcci&oacute;n adecuada.<\/p>\n<p>Nakivale se encuentra en l&iacute;nea. La gente que dispone de acceso a Internet imprime art&iacute;culos para quienes no tienen. Las noticias pueden circular &ndash;y de hecho lo hacen&ndash; por todo el asentamiento con bastante rapidez. ACNUR podr&iacute;a solucionar r&aacute;pidamente parte del gran d&eacute;ficit informativo que existe en Nakivale si dispusiera de una plataforma de noticias sencilla, clara y autoritativa en las lenguas habladas por los habitantes de los campos para proporcionarles informaci&oacute;n b&aacute;sica sobre lo que est&aacute; ocurriendo. Aun en el caso de que s&oacute;lo se comunicara en ingl&eacute;s o franc&eacute;s, la traducci&oacute;n se difundir&iacute;a por los campos con bastante rapidez, aunque a veces no fuera fiable. Por ejemplo: &iquest;C&oacute;mo funciona la cesaci&oacute;n? &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; exento? En caso de estar exentos, &iquest;c&oacute;mo deber&iacute;an demostrarlo? &iquest;Qu&eacute; derechos se les garantiza actualmente en Uganda? &iquest;Con qui&eacute;n deber&iacute;an hablar para cada cuesti&oacute;n? En caso de que crean que se les va a deportar de forma ilegal, &iquest;a qui&eacute;n deber&iacute;an llamar?<\/p>\n<p>Los mismos refugiados poseen muchas infraestructuras de comunicaci&oacute;n. Algunos son propietarios de emisoras de radio en los campos. Estos &ldquo;enchufes&rdquo; podr&iacute;an y deber&iacute;an ser utilizados por ACNUR para promover sus mensajes dentro de dichos asentamientos.<\/p>\n<p>Y por &uacute;ltimo, muchas de las infraestructuras necesarias ya existen. Algunos socios locales como Refugee Law Project mantienen excelentes relaciones con muchas comunidades de refugiados y podr&iacute;an ejercer como un f&aacute;cil y eficaz hilo conductor para difundir la informaci&oacute;n mediante el uso de los numerosos recursos que ya poseen.<\/p>\n<p>Will Jones <em>william.jones<\/em><em>@<\/em><a href=\"http:\/\/qeh.ox.ac.uk\/\"><em>qeh.ox.ac.uk<\/em><\/a> trabaja como investigador en el Centro de Estudios para los Refugiados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El asentamiento de refugiados Nakivale en la frontera de Uganda con Ruanda es uno de los campos de refugiados m&aacute;s antiguos de &Aacute;frica. 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