{"id":40471,"date":"2014-05-06T00:00:00","date_gmt":"2014-05-06T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fmreview.org\/gamboa-harrington-2-2\/"},"modified":"2025-06-19T06:49:21","modified_gmt":"2025-06-19T11:49:21","slug":"gamboa-harrington-2-2","status":"publish","type":"fmr_content","link":"https:\/\/www.fmreview.org\/fr\/afganistan\/gamboa-harrington-2-2\/","title":{"rendered":"Desnacionalizaci\u00f3n judicial de las personas dominicanas de ascendencia haitiana"},"content":{"rendered":"<p>En la Rep&uacute;blica Dominicana (RD) el disfrute de la nacionalidad y los derechos derivados de ella se ha vuelto casi imposible para las personas de ascendencia haitiana &ndash;una poblaci&oacute;n de entre 250.000 y 500.000 personas en una poblaci&oacute;n total de aproximadamente diez millones<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\" title=\"\">[1]<\/a>. Los recientes cambios de la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica Dominicana, seguidos de la perversa interpretaci&oacute;n del Tribunal Constitucional en septiembre de 2013, han intensificado la amenaza de que los dominicanos de ascendencia haitiana &ndash;aunque son ciudadanos seg&uacute;n el texto de la Constituci&oacute;n&ndash; se conviertan permanentemente en ap&aacute;tridas, tal como se define en el derecho internacional.<\/p>\n<p>Una importante causa de la marginaci&oacute;n de los dominicanos de ascendencia haitiana es la prolongada renuencia del Estado a reconocer su nacionalidad dominicana. Desde 1929 hasta enero de 2010 la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica Dominicana otorgaba la nacionalidad dominicana a todos los ni&ntilde;os nacidos en el territorio nacional, a excepci&oacute;n de los hijos de diplom&aacute;ticos y padres que estuvieran &ldquo;en tr&aacute;nsito&rdquo; en el momento del nacimiento del ni&ntilde;o. Durante a&ntilde;os la RD insisti&oacute; que las personas de ascendencia haitiana nacidas en la Rep&uacute;blica Dominicana no ten&iacute;an derecho a la nacionalidad dominicana porque sus padres estaban en tr&aacute;nsito, incluso cuando estas familias hab&iacute;an estado en el pa&iacute;s durante varias generaciones.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">En septiembre de 2005, la Corte <\/span>Interamericana<span style=\"line-height: 1.5em;\"> de Derechos Humanos se convirti&oacute; en la primera corte internacional en declarar de manera inequ&iacute;voca que la prohibici&oacute;n de la discriminaci&oacute;n racial se aplica a la nacionalidad. En una sentencia hist&oacute;rica, <\/span><em style=\"line-height: 1.5em;\">Yean y Bosico vs. Rep&uacute;blica Dominicana<\/em><span style=\"line-height: 1.5em;\">, se concluy&oacute; que la aplicaci&oacute;n <\/span>discriminatoria<span style=\"line-height: 1.5em;\"> que hace la <\/span>RD<span style=\"line-height: 1.5em;\"> de su constituci&oacute;n, sus leyes y reglamentos sobre ciudadan&iacute;a y registro de nacimiento convierte en ap&aacute;tridas a los ni&ntilde;os de ascendencia haitiana y les niega el acceso a la igualdad de protecci&oacute;n ante la ley. La Corte afirm&oacute;: &ldquo;La determinaci&oacute;n de quienes son nacionales sigue siendo competencia interna de los Estados. Sin embargo, su discrecionalidad en esa materia sufre un constante proceso de restricci&oacute;n conforme a la evoluci&oacute;n del derecho internacional, con vistas a una mayor protecci&oacute;n de la persona frente a la arbitrariedad de los Estados. As&iacute; que en la actual etapa de desarrollo del derecho internacional de los derechos humanos, dicha facultad de los Estados est&aacute; limitada, por un lado, por su deber de brindar a los individuos una protecci&oacute;n igualitaria y efectiva de la ley y sin discriminaci&oacute;n y, por otro lado, por su deber de prevenir, evitar y reducir la <\/span>apatridia<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\" style=\"line-height: 1.5em;\" title=\"\">[2]<\/a><span style=\"line-height: 1.5em;\">&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>A pesar de que se trata de una decisi&oacute;n jur&iacute;dicamente vinculante, la sentencia de la Corte tuvo el efecto contrario al deseado en el plano nacional. Incluso antes de <em>Yean y Bosico<\/em> el gobierno aprob&oacute; en 2004 una ley de migraci&oacute;n que ampliaba la definici&oacute;n de &ldquo;en tr&aacute;nsito&rdquo; para incluir a todos los &ldquo;no residentes&rdquo;, una amplia categor&iacute;a que incluye a todo aquel que no pueda probar su residencia legal en el pa&iacute;s. De esta manera el sentido de la disposici&oacute;n sobre nacionalidad de la Constituci&oacute;n se ha cambiado sin cambiar su redacci&oacute;n. Despu&eacute;s de <em>Yean y Bosico<\/em>, la aplicaci&oacute;n de esta ley se increment&oacute;. Si bien la intenci&oacute;n era que esta ley fuera aplicada de forma prospectiva, la Junta Central Electoral de la RD (JCE) comenz&oacute; a aplicarla retroactivamente, retir&aacute;ndoles la ciudadan&iacute;a a los dominicanos de origen haitiano cuya nacionalidad hab&iacute;a sido reconocida previamente.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">El 26 de enero de 2010, la <\/span>RD<span style=\"line-height: 1.5em;\"> adopt&oacute; una constituci&oacute;n totalmente reformada que otorga la ciudadan&iacute;a s&oacute;lo a los hijos de los &ldquo;residentes&rdquo; nacidos en territorio dominicano. As&iacute;, los individuos nacidos en la <\/span>RD<span style=\"line-height: 1.5em;\"> despu&eacute;s de enero de 2010 que no <\/span>cuenten<span style=\"line-height: 1.5em;\"> con la prueba documental de la nacionalidad dominicana o la residencia legal de sus padres no tienen derecho a la nacionalidad dominicana, ya que sus padres ahora est&aacute;n clasificados como no residentes &ndash;sin importar cu&aacute;nto tiempo ellos o sus familias hayan vivido en la Rep&uacute;blica Dominicana, que podr&iacute;a extenderse a generaciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">Igualmente inquietante es la prueba documental de la residencia legal emitida por el gobierno que determina cu&aacute;les son los derechos que tiene un individuo, en lugar de los hechos reales. Es posible que los padres o abuelos de un individuo hayan tenido todo el derecho a la ciudadan&iacute;a seg&uacute;n la anterior Constituci&oacute;n de la <\/span>RD<span style=\"line-height: 1.5em;\">, sin embargo, les negaron esta prueba debido a fallos burocr&aacute;ticos o log&iacute;sticos del Estado, o a la discriminaci&oacute;n. As&iacute;, la nueva constituci&oacute;n eleva los actos hist&oacute;ricos del Estado&ndash;a pesar de que pudieron estar equivocados o viciados en el momento en que fueron celebrados&ndash; &nbsp;a factores determinantes de los derechos de las personas en la actualidad.<\/span><\/p>\n<p>En cuanto la JCE comenz&oacute; a negar la entrega de documento de identidad a los dominicanos de ascendencia haitiana, como tarjetas de identidad nacional y certificados de nacimiento, sin el reconocimiento oficial &ndash;prueba documental&ndash; de su nacionalidad, muchos de ellos experimentaron el deterioro de su calidad de vida. Debido a que el car&aacute;cter de la ciudadan&iacute;a es servir de &ldquo;puerta&rdquo;, no s&oacute;lo est&aacute; en juego el derecho a la nacionalidad, sino tambi&eacute;n el derecho a la personalidad jur&iacute;dica, la igualdad ante la ley, la vida familiar, la educaci&oacute;n, la participaci&oacute;n pol&iacute;tica y la libertad de circulaci&oacute;n. Sin acceso a la nacionalidad legal, los dominicanos de ascendencia haitiana seguir&aacute;n siendo relegados por su propio gobierno a una permanente situaci&oacute;n de ilegalidad en su propio pa&iacute;s.<\/p>\n<p><strong style=\"line-height: 1.5em;\">Eventos recientes<\/strong><\/p>\n<p>El &uacute;ltimo golpe fue una sentencia del Tribunal Constitucional (TC) del 23 de septiembre de 2013 que resolvi&oacute; que Juliana Deguis Pierre, quien naci&oacute; en la Rep&uacute;blica Dominicana en 1984, hab&iacute;a sido equivocadamente registrada como dominicana al nacer. El TC decidi&oacute; que sus padres, quienes presuntamente no pudieron probar que su situaci&oacute;n migratoria en la Rep&uacute;blica Dominicana era &ldquo;regular&rdquo;, eran &ldquo;extranjeros en tr&aacute;nsito&rdquo; a los efectos de la legislaci&oacute;n nacional de la RD. Por lo tanto, Juliana no ten&iacute;a derecho a la ciudadan&iacute;a que le fue concedida al nacer y fue despojada de la nacionalidad (desnacionalizada). Yendo m&aacute;s lejos, el TC tambi&eacute;n orden&oacute; a la JCE que examinara a fondo todos los registros de nacimientos desde 1929 y que retirara de ellos a todas las personas que fueron supuestamente registradas y reconocidas err&oacute;neamente como ciudadanas dominicanas.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">La decisi&oacute;n del <\/span>TC<span style=\"line-height: 1.5em;\"> no tiene precedentes. En primer lugar, en cuanto al n&uacute;mero de afectados: algunos sostienen que m&aacute;s de 200.000 personas quedar&aacute;n ap&aacute;tridas. Su reconocimiento previo como dominicanas las hace <\/span>inelegibles<span style=\"line-height: 1.5em;\"> para la nacionalidad haitiana, excepto por naturalizaci&oacute;n, lo que a su vez requiere la residencia en <\/span>Hait&iacute;<span style=\"line-height: 1.5em;\">.<\/span><\/p>\n<p>En segundo lugar, la decisi&oacute;n del TC est&aacute; en flagrante inobservancia de la decisi&oacute;n <em>Yean y Bosico<\/em> que es jur&iacute;dicamente vinculante, y viola la Constituci&oacute;n de la RD, que establece que sus disposiciones no deben aplicarse retroactivamente, y que tambi&eacute;n sostiene que cuando dos autoridades judiciales se contradicen entre s&iacute;, debe ser acogido el principio que brinde m&aacute;s protecci&oacute;n a los derechos individuales. M&aacute;s all&aacute; de la Corte Interamericana y de la Constituci&oacute;n de la RD, existen tres principios b&aacute;sicos de los derechos humanos que enmarcan la reglamentaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a: la prohibici&oacute;n de la discriminaci&oacute;n racial; la prohibici&oacute;n de la apatridia; y la prohibici&oacute;n de la privaci&oacute;n arbitraria de la ciudadan&iacute;a. La sentencia viola los tres principios.<\/p>\n<p><strong style=\"line-height: 1.5em;\">Reacciones a la sentencia<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">La decisi&oacute;n <\/span>conmocion&oacute;<span style=\"line-height: 1.5em;\"> a todo el pa&iacute;s, a la regi&oacute;n y a la comunidad de los derechos humanos. &iquest;Qu&eacute; puede significar que el &oacute;rgano encargado de interpretar la constituci&oacute;n adopte una decisi&oacute;n contraria al sentido del texto de la constituci&oacute;n? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el estado de derecho?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">Se podr&iacute;a afirmar que el poder ejecutivo de la <\/span>RD<span style=\"line-height: 1.5em;\"> no deber&iacute;a aplicar la sentencia por respeto a la propia Constituci&oacute;n; sin embargo, aunque muchos dominicanos reconocen los vicios de la sentencia, creen que debe ser respetada simplemente porque fue emitida por el m&aacute;ximo tribunal de la naci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">El ACNUR, UNICEF, los EE.UU. y la Uni&oacute;n Europea manifestaron su preocupaci&oacute;n sobre el tema. La Comunidad del Caribe (CARICOM) ha sido muy franca al condenar la sentencia; suspendi&oacute; el examen de la solicitud presentada por la <\/span>RD<span style=\"line-height: 1.5em;\"> para ser miembro de la CARICOM y exigi&oacute; que la situaci&oacute;n sea discutida, dos veces, en el Consejo Permanente de la Organizaci&oacute;n de los Estados Americanos. La di&aacute;spora dominicana en los EE.UU. en general parece cr&iacute;tica ante la sentencia &ndash;tal vez porque es f&aacute;cil imaginar la devastaci&oacute;n que se producir&iacute;a en sus vidas si los EE.UU. aplicaran un principio semejante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">Ahora todas las miradas se dirigen al Presidente de la Rep&uacute;blica Dominicana, Danilo Medina, jefe de la rama del gobierno que debe aplicar la decisi&oacute;n del TC. Inmediatamente despu&eacute;s de la sentencia le pidi&oacute; disculpas a los afectados, diciendo que garantizar&iacute;a que nadie ser&iacute;a desnacionalizado; luego se retract&oacute; de la disculpa, diciendo que debe ser respetado el Estado de derecho, aunque estaba preocupado por los efectos humanitarios de la sentencia; luego llam&oacute; a un an&aacute;lisis y evaluaci&oacute;n de las cifras de los afectados, antes de que, finalmente, anunciara que el gobierno proceder&iacute;a con la plena aplicaci&oacute;n de la resoluci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">La Comisi&oacute;n <\/span>Interamericana<span style=\"line-height: 1.5em;\"> de Derechos Humanos visit&oacute; la Rep&uacute;blica Dominicana tres meses despu&eacute;s de la sentencia del <\/span>TC<span style=\"line-height: 1.5em;\">. Durante la misi&oacute;n, el Presidente Medina anunci&oacute; que ser&iacute;a presentado al Congreso un proyecto de ley especial sobre naturalizaci&oacute;n para restaurar la nacionalidad de las personas afectadas por la sentencia, cuya ciudadan&iacute;a ya hab&iacute;a sido reconocida por la <\/span>JCE<span style=\"line-height: 1.5em;\">. Sin embargo, este &ldquo;proyecto de ley especial para la <\/span>regularizaci&oacute;n<span style=\"line-height: 1.5em;\"> de extranjeros&rdquo; ha sido aplazado en varias ocasiones.<\/span><\/p>\n<p>Tras su visita, la Comisi&oacute;n destac&oacute; que las medidas que se adopten para implementar la sentencia del TC deber&iacute;an tener las siguientes caracter&iacute;sticas:<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">&middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Deben garantizar el derecho a la nacionalidad de las personas que ya ten&iacute;an este derecho bajo el r&eacute;gimen interno vigente entre 1929 y 2010.<\/span><\/p>\n<p>&middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No se puede exigir que las personas con derecho a la nacionalidad, como aqu&eacute;llas desnacionalizadas bajo esta sentencia, se registren como extranjeros como requisito para el reconocimiento de sus derechos.<\/p>\n<p>&middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las medidas para garantizar el derecho a la nacionalidad de las personas perjudicadas por esta sentencia deben ser generales y autom&aacute;ticas. Dichos mecanismos deben ser sencillos, claros, r&aacute;pidos y justos. No pueden ser discrecionales o implementados en forma discriminatoria.<\/p>\n<p>&middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los mecanismos para restablecer o garantizar la ciudadan&iacute;a deben ser accesibles en t&eacute;rminos econ&oacute;micos<\/p>\n<p>&middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Deben involucrar a la sociedad civil y representantes de las poblaciones afectadas por la sentencia del tribunal<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\" title=\"\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Si estos principios se reflejan en el &ldquo;Plan nacional de regularizaci&oacute;n de extranjeros en situaci&oacute;n migratoria irregular radicados en la Rep&uacute;blica Dominicana&rdquo;, a&uacute;n puede evitarse parte de la peor injusticia inherente a la sentencia del TC.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">En este momento la comunidad internacional debe encontrar la manera de articular que &ldquo;estado de derecho&rdquo; no se refiere a cualquier decisi&oacute;n dictada por un tribunal, sino que tiene un contenido sustantivo y tambi&eacute;n procesal, y por otro lado elevar el costo pol&iacute;tico para la Rep&uacute;blica Dominicana en caso de aplicar la sentencia del <\/span>TC<span style=\"line-height: 1.5em;\"> tal y como est&aacute;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Liliana Gamboa <a href=\"mailto:liliana.gamboa@opensocietyfoundations.org\"><em>liliana.gamboa@opensocietyfoundations.org<\/em><\/a>es Oficial de Programa de Igualdad y Ciudadan&iacute;a y Julia Harrington Reddy<a href=\"mailto:julia.harringtonreddy@opensocietyfoundations.org\"><em>julia.harringtonreddy@opensocietyfoundations.org<\/em><\/a> es Directora Jur&iacute;dica de Igualdad y Ciudadan&iacute;a de la Iniciativa Pro Justicia de Open Society.<em><a href=\"http:\/\/www.justiceinitiative.org\/\">www.justiceinitiative.org<\/a><\/em><\/p>\n<div>\n\t<br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"edn1\">\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\" title=\"\">[1]<\/a> Ver Wooding B. &ldquo;La lucha contra la discriminaci&oacute;n y la apatridia en la Rep&uacute;blica Dominicana&rdquo;, <em>Revista Migraciones Forzadas<\/em>, No. 32 <em>Apatridia<\/em><a href=\"http:\/\/www.fmreview.org\/es\/pdf\/RMF32\/RMF32.pdf\">www.fmreview.org\/es\/pdf\/RMF32\/RMF32.pdf<\/a>.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div id=\"edn2\">\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\" title=\"\">[2]<\/a> &nbsp;<em>Dilcia Yean y Violeta Bosico vs. Rep&uacute;blica Dominicana<\/em>, Corte IDH, Caso No. 12.189 (8 de septiembre de 2005).<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div id=\"edn3\">\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\" title=\"\">[3]<\/a>&nbsp;&ldquo;Observaciones preliminares de la visita de la CIDH a Rep&uacute;blica Dominicana&rdquo; Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos, Santo Domingo, 6 de diciembre de 2013 <a href=\"http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/prensa\/Comunicados\/2013\/097A.asp\">www.oas.org\/es\/cidh\/prensa\/Comunicados\/2013\/097A.asp<\/a>.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Rep&uacute;blica Dominicana (RD) el disfrute de la nacionalidad y los derechos derivados de ella se ha vuelto casi imposible para las personas de ascendencia haitiana &ndash;una poblaci&oacute;n de entre 250.000 y 500.000 personas en una poblaci&oacute;n total de aproximadamente diez millones[1]. 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