Valorar los conocimientos humanitarios locales: aprender de la República Centroafricana

La comunidad humanitaria necesita mejorar la identificación, recopilación, aprovechamiento y difusión de los conocimientos humanitarios locales que desarrollan las ONG nacionales en situaciones de conflicto prolongado.

Las experiencias de Caritas República Centroafricana y de su socio, el Centre for Development and Emergency Practice (Centro para prácticas de desarrollo y emergencia) —o CENDEP, por sus siglas en inglés—, muestran que las organizaciones no gubernamentales (ONG)[1] nacionales tienen mucho que aportar al conocimiento sobre el sector humanitario internacional. Los dos organismos organizaron conjuntamente un taller en junio de 2018 sobre la transferencia y valoración de los conocimientos humanitarios locales con el fin de reflexionar sobre su importancia y acerca de cómo la comunidad humanitaria puede identificar, recopilar, aprovechar y difundir mejor dichos conocimientos para obtener respuestas humanitarias más contextualizadas y localizadas[2].

Caritas República Centroafricana es la agencia que lidera conjuntamente con el Programa Mundial de Alimentos la distribución de ayuda alimentaria en tres zonas críticas de la República Centroafricana (RCA). El conocimiento local de su personal nacional ha guiado a la organización en el desarrollo de un saber hacer humanitario específico, lo que permite un mejor acceso a las comunidades afectadas, reduce los riesgos operativos, hace que las interacciones culturalmente sensibles con las autoridades locales tanto formales como informales tengan una buena base, y facilita las negociaciones de la organización con los grupos rebeldes. En la República Centroafricana, donde más de una de cada cinco personas ha sido desplazada por un conflicto prolongado, el personal de Caritas República Centroafricana puede negociar un acceso seguro a las comunidades y crear un espacio humanitario en zonas en las que para los agentes internacionales es difícil operar.  

El conocimiento local: un aspecto clave de la localización

El conocimiento (ya sea local o humanitario) y su gestión están extremadamente poco representados en la literatura sobre la localización de la ayuda, es decir, la transferencia del liderazgo en la prestación de ayuda a los agentes locales más que a los internacionales. Las referencias al conocimiento local se limitan principalmente a los conocimientos indígenas (normalmente reducidos a conocimientos técnicos como las técnicas de construcción vernáculas o a información contextual), al conocimiento de la comunidad o a datos situacionales básicos como la información sobre la accesibilidad. La mayoría de los ejemplos que se ponen son de entornos en los que se han producido desastres naturales, sin que sean aplicables a situaciones de conflicto prolongado. Además, esos conocimientos solo se utilizan durante las fases de preparación y planificación como, por ejemplo, en el proceso de evaluación de las necesidades y los análisis de contexto. Los conocimientos humanitarios locales tienden a verse como si fueran intuitivos más que como si estuvieran basados en pruebas. Se podría considerar que algunas prácticas de las ONG nacionales no se ajustan suficientemente a los principios humanitarios internacionales. Todo esto menoscaba las posibilidades de que la comunidad internacional comprenda el conocimiento local.

Sin embargo, Caritas República Centroafricana y el CENDEP han estado trabajando juntos para hacer que el conocimiento del personal nacional sea más visible y esté más valorado entre la comunidad humanitaria internacional. Su enfoque consiste en basarse en los conocimientos, prácticas y experiencias existentes. Los miembros del personal nacional de Caritas, que se consideran a sí mismos como “hijos del país” (fils du pays), pueden recabar y comprender información delicada recibida directamente de los miembros de la comunidad. Saben cómo se genera ese flujo de información, cómo se expresa y cómo debería interpretarse teniendo en cuenta las connotaciones y los significados locales. Este conocimiento local proporciona las bases para la formación en materia de recopilación y gestión de datos y de comunicación y presentación de informes, y también para realizar actividades de seguimiento sobre programas de tutoría entre pares, control de la implementación sobre el terreno, acompañamiento individualizado y fortalecimiento de una cultura de cambio. Basándose en las enseñanzas de esta colaboración, el CENDEP ha organizado una serie de cursos de formación y ha creado herramientas para 40 oficiales de programa de diferentes oficinas regionales y nacionales de Caritas.

La noción de prueba y la coproducción de conocimientos

Estaba claro que el personal nacional de Caritas República Centroafricana a veces no podía expresar sus propios conocimientos (o carecía de confianza para hacerlo) utilizando una jerga reconocida internacionalmente, por lo que se fomentó una actitud basada en la “formación mediante la acción”, y se animó a los miembros del personal a que se convirtieran en formadores para que transmitieran sus conocimientos a los nuevos miembros del equipo con sus propias palabras. No basta con apoyar a las ONG nacionales para que respondan a un concepto predefinido de investigación ni simplemente con ayudarles a completar los marcos diseñados por la comunidad internacional. Hay que reconocer que pueden contribuir a garantizar que las cuestiones sean legítimas, culturalmente sensibles y que puedan ser comprendidas fuera del sector humanitario internacional, aclarando así los malentendidos culturales y mitigando las frustraciones que las cuestiones faltas de sensibilidad generan a las comunidades.

La noción de prueba en sí misma como algo tangible, medible, científico y riguroso se ha estandarizado y esto debe ser cuestionado. Es necesario poner en marcha métodos creativos y flexibles de recopilación de conocimientos basados en contactos menos formales con las comunidades y en protocolos de investigación más adaptables. Los participantes en la mesa redonda del taller sobre los métodos de investigación como medio de empoderamiento alegaron que la narración de historias, las canciones o los espectáculos tradicionales —aunque no aporten pruebas que se ajusten a los estándares internacionales— pueden emplearse para describir las percepciones de la comunidad sobre su situación y sus necesidades.

La coproducción de conocimientos puede ampliar la cooperación, pero oculta posibles desequilibrios de poder. A menudo, mientras que los métodos colaborativos y participativos se utilizan a nivel de campo para recopilar datos, la toma de decisiones se produce a niveles más altos entre los grupos de trabajo nacionales. Existe una tendencia a que algunas autoridades locales y representantes de las comunidades afectadas solo compartan la información que creen que los agentes internacionales quieren recibir. Los datos recogidos por el personal nacional y local pueden estar más matizados y menos inflados que los recopilados por las organizaciones internacionales. Esto puede ofrecer una representación más precisa de una situación, lo que permitiría realizar un mejor seguimiento y, por lo tanto, una implementación más exitosa.

Cada vez más se considera una buena práctica crear un foro digital o virtual en el que los conocimientos y la pericia técnica puedan almacenarse y distribuirse en todos los niveles del sistema humanitario. Estos repositorios pueden contener las lecciones aprendidas o simplemente presentar pruebas para que los usuarios las interpreten. La creación de estos foros también podría dar lugar a nuevos roles de liderazgo para las ONG nacionales en foros y consorcios técnicos o de coordinación, de modo que se pueda trabajar conjuntamente con otras organizaciones a partir de sus mutuas buenas prácticas. Reforzar los conocimientos y la experiencia: una responsabilidad compartida

Las ONG internacionales tienen la responsabilidad de facilitar unos procesos que inciten a un cambio de comportamiento y de actitud para permitir un cambio de poder. Sin comprometer los principios, se debería considerar que las normativas internacionales son lo suficientemente flexibles como para abrazar la singular efectividad de las organizaciones nacionales, que también tienen un papel que desempeñar en la adaptación de estas normas a los contextos locales.

Las ONG nacionales tienen la responsabilidad de crear una cultura interna de cambio y un espacio para pensar y reflexionar sobre sus propias prácticas. También deberían abogar por el reconocimiento de su experiencia y contribuir al desarrollo estratégico de los conocimientos humanitarios.

Las ONG nacionales también necesitan estudios más amplios para mejorar la comprensión de los entornos locales, las infraestructuras sociales y políticas y las dinámicas culturales de los diferentes agentes, incluidos sus puntos fuertes y sus herramientas, así como sus estrategias de resiliencia y adaptación. Tales estudios podrían permitir además entender mejor la evolución de los conflictos, el patrimonio y los procesos locales de toma de decisiones, lo que podría impulsar la capacidad operativa conjunta y la reducción de la vulnerabilidad a través de una comprensión integral de los escenarios de conflicto y de unas respuestas contextualizadas que tengan en cuenta lo que funciona y lo que no.

Necesitamos un cambio de comportamiento que pase de la identificación de las lecciones aprendidas a una revisión constante de las prácticas a través de la integración del conocimiento local, además de un pensamiento autorreflexivo. Un enfoque basado en la investigación orientada a la acción mediante un seguimiento riguroso y permanente de las innovaciones en los proyectos permitirá, al mismo tiempo, aumentar los conocimientos y mejorar las prácticas. Unos procesos de investigación más lentos y una metodología adaptada podrían empoderar al personal local y a las comunidades a través de los investigadores de la comunidad. Las organizaciones nacionales, como Caritas República Centroafricana, podrían liderar la investigación acerca de las tendencias emergentes de manera autónoma, libre y flexible, con el fin de fomentar la reflexión crítica y reforzar la responsabilidad d entro de las comunidades.

 

Brigitte Piquard bpiquard@brookes.ac.uk

Lectora en Humanitarismo y Conflicto, CENDEP, Universidad de Oxford Brookes

www.brookes.ac.uk/architecture/research/cendep/

Luk Delft luk.delft@gmail.com

Director Ejecutivo Nacional, Caritas República Centroafricana  www.facebook.com/CaritasRCA/

 

 

[1] El término “ONG nacional” se emplea para abarcar a todas las estructuras locales y nacionales de organizaciones civiles de carácter social.

[2] El informe del taller se encuentra disponible en https://charter4change.files.wordpress.com/2018/07/transferring-valuing-local-humanitarian-knowledge_report.pdf

bit.ly/Brookes-CaritasCA-local-knowledge

 

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