CICR: un análisis meticuloso es la clave

En la República Democrática del Congo, el CICR combina actividades para la protección y la asistencia y se centra en "zonas prioritarias" donde los actores armados (ejército nacional o grupos armados opositores) están presentes.

Con el fin de garantizar que los hombres, mujeres y niños afectados por el conflicto y el desplazamiento en el este de la República Democrática del Congo (RDC) reciban la protección y la asistencia a las que tienen derecho, el CICR intenta por todos los medios aprender de las experiencias pasadas y analizar patrones de movimiento con mayor precisión. Su personal de campo se compromete con las comunidades para conseguir entender mejor las amenazas a las que se enfrentan, física y económicamente, y concebir así métodos prácticos y efectivos para abordarlas.

Tratar de tener en consideración todo el contexto en el que tiene lugar el desplazamiento interno resulta esencial: los que huyen, los que no pueden huir o deciden quedarse atrás por otras razones y los que retornan. Aunque el desplazamiento puede exacerbar las vulnerabilidades de las comunidades afectadas por los conflictos, las personas desplazadas no necesariamente se enfrentan a mayores dificultades que las no desplazadas.

El CICR es especialmente activo en los territorios de las regiones de Kivu que alojan a una cifra importante de desplazados y se esfuerza para garantizar un mayor respeto por los derechos de las personas en situación de riesgo, a la vez que anima a autoridades y partes del conflicto a cumplir con sus obligaciones. Se esfuerza en prevenir o poner fin a las violaciones del Derecho Internacional Humanitario que afectan a civiles. Suele trabajar en colaboración con la Cruz Roja de la RDC en actividades destinadas a reducir la exposición de las comunidades al riesgo. Asimismo, busca llamar la atención de las autoridades sobre las preocupaciones más apremiantes de la gente, a la vez que ofrece ayuda directa a quienes más la necesitan.

El análisis resulta crucial

Aparentemente existen al menos cuatro tipos de desplazamientos internos en la República RDC: el desplazamiento "reactivo" en respuesta a un ataque real o a un acontecimiento concreto; el desplazamiento "preventivo" como medida para anticiparse a ataques o abusos o por miedo a ellos; el desplazamiento "pendular", que se produce cuando la gente regresa a su lugar de origen durante el día o de manera intermitente; y el desplazamiento "itinerante" cuando los desplazados se mudan constantemente de un lugar a otro, a veces en busca de ayuda humanitaria.

Un análisis meticuloso de la dinámica de los desplazamientos puede ayudar a los trabajadores humanitarios a saber, por ejemplo, adónde tienden a huir las personas con más medios y adónde quienes cuentan con menos. Sus destinos suelen ser bastante diferentes así, por ejemplo, es más probable que los primeros busquen refugio en casa de parientes en una gran ciudad. Es fácil asumir que los que han caminado durante días son los más necesitados. Esto puede ser cierto en algunos contextos pero, en determinadas comunidades de la RDC, los más necesitados no tienen más opción que esconderse en un bosque o en un pueblo cercano. También es importante saber si es la primera vez que estas personas se encuentran desplazadas o si lo han estado en repetidas ocasiones. Con frecuencia aquellos que huyen por primera vez como consecuencia de un ataque no han tenido ocasión de llevarse nada consigo y no han desarrollado mecanismos de supervivencia.

Los trabajadores humanitarios deben tener cuidado con las conclusiones infundadas puesto que situaciones aparentemente similares, pueden tener consecuencias muy distintas para la gente. Por ejemplo, algunas personas que han estado desplazadas en repetidas ocasiones podrían haber desarrollado su propia capacidad de resiliencia y sus propias estrategias de supervivencia, mientras que otras en su misma situación podrían estar exhaustas, vulnerables e incapaces de sobrellevar la situación.

Según un informe de UNICEF/CARE de 2008, aproximadamente el 70% de los desplazados viven con familias de acogida en la RDC.1 Las familias que acogen suelen ser tan vulnerables o encontrarse tan sobrecargadas como las acogidas. Para establecer prioridades en el análisis del desplazamiento no sólo deben contemplarse las necesidades de las personas desplazadas, sino también considerar las de todas aquellas que sufren los efectos del desplazamiento, incluidas las que han quedado atrás, quienes no han podido huir y los residentes que acogen a desplazados.

Comparando las circunstancias y las necesidades de cada uno de esos grupos con las de la población general se identifican las necesidades más urgentes, estableciendo las bases para garantizar que la acción llevada a cabo es imparcial y orientada a las necesidades. Por supuesto, también ayuda saber si los factores económicos de atracción y expulsión resultaron significativos en los desplazamientos o si la violación de la ley o el miedo a delitos -como asesinatos, robos o reclutamientos forzosos en fuerzas armadas- fueron las razones primarias de estos desplazamientos.

Consulta y participación

A menudo las mejores estrategias son elaboradas por las propias personas desplazadas, quienes suelen contar con valiosas ideas sobre cómo mejorar sus circunstancias. En cualquier caso, además de determinar dónde y cómo llevar a cabo medidas efectivas, resulta esencial entablar diálogo con las comunidades directamente afectadas. Y eso lleva tiempo.

Habría que tener en cuenta, sin embargo,  que en una zona como Kivu donde se han llevado a cabo incontables actividades humanitarias a lo largo de muchos años (algunas de las cuales, inevitablemente, han estado mal planificadas) es extremadamente importante que el diálogo no sea superficial. En estas áreas las comunidades locales son muy conscientes de que demasiadas veces las organizaciones humanitarias responden a los problemas simplemente distribuyendo ayuda. Existe el riesgo de que algunas personas puedan intentar persuadir a la organización para que realice determinadas acciones, mientras que otras podrían dar las respuestas que creen que los trabajadores humanitarios quieren oír. Es necesario escuchar a tantas voces distintas como sea posible y estar atentos a los matices.

También es importante garantizar que las personas desplazadas tengan acceso a información fiable para que puedan plantear propuestas constructivas con respecto a las acciones que se llevan a cabo en su nombre o para que puedan tomar decisiones bien fundadas sobre cómo controlar sus circunstancias. Por ejemplo, en una zona de Kivu del Norte el CICR había planeado distribuir semillas, herramientas y productos básicos para el hogar entre los recién desplazados. Antes de que se realizara dicha distribución, la comunidad local se enteró de que las operaciones del ejército nacional contra los grupos armados de la zona eran inminentes. El miedo a que la distribución atrajera los saqueos armados hizo que solicitaran su cancelación.

Dialogar con los que llevan las armas también resulta esencial. La interacción del CICR con los armados se produce con frecuencia y de manera muy variada, desde notificarles los movimientos de esta organización, a debatir alegaciones de comportamientos inapropiados entre los soldados rasos y proporcionarles formación sobre las normas básicas del Derecho Internacional Humanitario. Es inevitable que los intercambios sean un poco menos formales con los grupos armados de la oposición que con las fuerzas armadas nacionales, pero las cuestiones que se les plantean son del mismo rango.

Asistencia como protección

Uno de los objetivos del trabajo humanitario debe ser mejorar la capacidad de las personas para garantizar su propia seguridad. Para conseguirlo, hay que reconocer que cada cual sabe mejor que nadie cómo abordar sus propios problemas. Y de la misma manera que la gente no suele distinguir en su vida diaria entre lo que hacen para protegerse y lo que hacen para asegurarse el sustento, es necesario que las agencias también reconozcan el vínculo inherente entre las estrategias de autoprotección y las actividades de subsistencia. Por ejemplo, los programas de alimentos o efectivo por trabajo en la construcción de carreteras no sólo beneficia directamente a los que realizan dicha tarea, sino que también resulta un modo de acceso más fácil (y seguro) a los mercados locales y al mismo tiempo mejores precios de producción. Cuando las comunidades mejoran las carreteras también reducen el riesgo de sufrir asaltos puesto que sus camiones pueden desplazarse con mayor rapidez y son menos propensos a convertirse en objetivo de emboscadas.

Muchas de las peores atrocidades ocurren en lugares muy apartados. Mejorar los medios de transporte puede hacer que algunas zonas estén menos aisladas, sea más probable la asignación de funcionarios en la zona y estar patrulladas por las fuerzas de la paz de la ONU, lo que evidentemente les hará más seguras.

Retos por delante

El CICR ha realizado algunos progresos en la ayuda a las comunidades afectadas por desplazamientos de Kivu del Norte, pero los retos continúan. Uno de ellos es la creciente movilidad de los desplazados y la complejidad de sus preocupaciones. Las etiquetas "refugiado", "desplazado urbano", "familia de acogida" y "migrante económico" pueden ser convenientes para los trabajadores humanitarios, legisladores e investigadores, pero suelen resultar engañosas en la medida en que rara vez describen la situación global de una persona. Por ejemplo, ¿cómo se podría clasificar y después ayudar a una familia de un pueblo de Kivu del Norte, algunos de cuyos miembros se desplazan a diario entre la ciudad de Goma y Ruanda vendiendo productos, mientras otros, que se quedaron atrás después de un ataque armado,  se mudaron a Kinshasa en busca de una vida mejor y más segura?, ¿dónde empieza el desplazamiento interno o la migración?

Las personas que pasan parte de su tiempo en Goma y parte en Ruanda ¿son refugiados o desplazados internos?, ¿y los grupos de gente de un pueblo saqueado que deciden marcharse a una ciudad más grande porque han oído que los desplazados ganan más dinero allí?, ¿son sus motivos económicos o están relacionados con la violencia armada?

Tanto las causas del desplazamiento, como los traslados de las personas son diversos y se caracterizan por ser flujos mixtos, de motivaciones variopintas y con múltiples etiquetas. El reto de la comunidad humanitaria es tomarse el tiempo necesario para resolver estas cuestiones y adaptar su respuesta a las complejidades que encuentre.

Veronika Talviste (vtalviste@icrc.org) es Asesora para los Desplazamientos Internos en la Unidad de Protección de la Población Civil del CICR.

1 Véase: ‘Internal Displacement in North Kivu: Hosting, Camps, and Coping Mechanisms’ ("Desplazamientos Internos en Kivu del Norte: alojamiento, campos y mecanismos de supervivencia"). Disponible (en inglés) en: http://tinyurl.com/McDowell-DRC-2008.

 

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