El aumento de las poblaciones atrapadas

A medida que se va incrementando la seguridad en las fronteras y que éstas se hacen menos permeables, la migración transfronteriza se vuelve más complicada, selectiva y peligrosa. Cada vez más personas se quedan atrapadas en sus propios países o en países de tránsito, o se ven forzadas a deambular por zonas fronterizas, sin protección jurídica o acceso a servicios que puedan cubrir sus necesidades sociales básicas.

A nivel internacional, Europa y Estados Unidos han sacado adelante su agenda de seguridad fronteriza basándose en la idea de que todos los migrantes transfronterizos constituyen una amenaza potencial que debe ser interceptada y controlada, o directamente bloqueada. En otras muchas regiones, los países siguen copiando este cierre de fronteras para los “indeseados”. Esa “exteriorización de las fronteras” en concreto provoca una onda expansiva en países más lejanos, que refuerzan sus fronteras como consecuencia de la presión diplomática para contener el flujo de migrantes; Estados Unidos, por ejemplo, presiona a otros Estados que van desde África Occidental hasta Asia Central para que refuercen sus fronteras con el fin de evitar que los migrantes lleguen a Europa.

El cierre de las fronteras a los migrantes se ha extendido por toda Europa, Oriente Medio, África Occidental y el norte de África, Asia Central, el sur de Asia, el sudeste asiático y Estados Unidos. Sudamérica es el único continente que ha mantenido una actividad mínima en lo que respecta al aumento de la seguridad de sus fronteras en las últimas décadas.

El control de fronteras no resuelve los problemas a los que se enfrentan los ciudadanos en sus respectivos países. Sin embargo, sí que dificulta el empleo de la vieja táctica de migrar como medio para escapar del peligro o de unas difíciles condiciones de vida. Aun cuando las circunstancias de los migrantes entran dentro de marcos de protección legales, los estrictos controles de fronteras conllevan que a menudo no puedan acceder a dicha protección y se queden atrapados en el “lado malo” de la frontera. El resultado es que la gente se queda atrapada o a la deriva entre impenetrables fronteras; a menudo sin posibilidad de escapar a países más seguros o de acceder a la ayuda o a protección legal. Existen muchos lugares conflictivos en los que grupos concentrados de personas se quedan atrapadas por culpa de la seguridad fronteriza –como en el norte de Francia, noroeste de Turquía, norte de Bangladesh y Corea del Norte– a menudo en “campamentos de migrantes”, con panoramas similares en todo el mundo.

Estos migrantes atrapados son vulnerables, están expuestos a las violaciones y abusos de los que típicamente son víctimas las personas que se desplazan entre países de forma ilegal, entre ellos: no disponer de acceso a servicios que cubran sus necesidades básicas; discriminación y abusos debidos a su origen extranjero o a su situación de irregularidad; trata de personas (que expone a los migrantes a ser coaccionados, engañados y a sufrir abusos físicos y sexuales); trabajos forzados o peligrosos; y robo de órganos. La mera existencia de la seguridad fronteriza también suele suponer graves peligros como las heridas o la muerte causadas por las vallas electrificadas o por el uso de la violencia abusiva por parte de la guardia fronteriza. También se ha denunciado que los guardias rechazaban en las fronteras a algunos migrantes y les obligaban a volver al mar o a zonas desérticas como el norte de África o México, donde sus vidas corren peligro. Dado que los migrantes a menudo intentan evitar ser detenidos, o hacerse invisibles entre la población establecida, o también porque debido a su situación de irregularidad las poblaciones o las autoridades autóctonas no les reconocen o les respetan, la lucha de millones de migrantes de todo el mundo sigue siendo ignorada.

Se ha predicho que el cambio climático dará lugar a cambios demográficos y aumentará las migraciones en todo el mundo. Y que la actual tendencia de sellar las fronteras va a presentar graves problemas para los que parten en busca de zonas más seguras y habitables en las que instalarse. Por ejemplo, la región del Sahel ha empezado a experimentar un aumento de la desertificación, además de un descenso y un cambio en el patrón de las precipitaciones. La migración ya se utiliza como la estrategia de resolución de problemas lógica en respuesta al cambio climático y a sus complejos efectos en esa zona. Sin embargo, las fronteras nacionales en la región –como las que hay entre Marruecos y Argelia y entre Mauritania y Mali – se están volviendo cada vez más impermeables y peligrosas de cruzar para los migrantes; de hecho, se han denunciado casos en los que los guardias fronterizos habrían disparado, a veces de forma mortal, a los migrantes que se acercaban a las fronteras.

Gran parte de la población afectada por el cambio climático se verá obligada a trasladarse a zonas más seguras y habitables pero se intentará evitar que lo hagan. Parece que la seguridad fronteriza va a seguir aumentando en lo que respecta a la implementación de tecnologías y métodos así como en cuanto a su expansión geográfica. A pesar de este aumento, las esferas académicas, humanitarias o incluso políticas están prestando poca o ninguna atención a este fenómeno a nivel global. Bajo la amenaza de un aumento repentino de la población atrapada, es necesario llevar a cabo estudios de investigación sobre áreas como por ejemplo de qué manera y en qué lugares pueden los migrantes tener acceso a los sistemas de asilo; de qué modo se puede identificar y proteger a las poblaciones atrapadas; y cuáles son los lugares conflictivos en los que las futuras corrientes migratorias potenciales serán bloqueadas por la seguridad de las fronteras.

Una seguridad fronteriza reforzada significa que se necesita crear un método efectivo y funcional que sea comúnmente adoptado para que los migrantes puedan solicitar la condición de refugiado antes de llegar al país de destino deseado. Esto permitiría a muchas personas vulnerables solicitar asilo sin verse obligadas a embarcarse en largos y arduos trayectos, o a quedarse atrapados en situaciones peligrosas y expuestos a múltiples abusos contra los derechos humanos en un intento de llegar a países más seguros.

 

April T Humble april.humble1@gmail.com es asistente técnica de la Earth League. www.the-earth-league.org

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