La salud de los seres humanos y de los animales en los campamentos de refugiados saharauis

Las poblaciones de seres humanos y de animales se enfrentan a problemas de salud en los campamentos de refugiados saharauis en el desierto argelino y, por lo tanto, las respuestas deben funcionar en beneficio de ambos grupos.

Los campamentos de refugiados saharauis se encuentran ubicados cerca del asentamiento argelino de Tinduf y se convirtieron en ciudades reales desde el desplazamiento masivo de los saharauis en 1975. Tras el conflicto en el Sahara Occidental, antiguamente territorio español, miles de personas cruzaron la frontera hacia Argelia y se instalaron en campamentos de refugiados. Cuarenta años después, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, estima que la población del campamento es de aproximadamente 173 600 refugiados[i].

Cada caso de desplazamiento forzado masivo tiene un conjunto único de circunstancias y de desafíos sanitarios resultantes. Sin embargo, desde la perspectiva de la comunidad humanitaria internacional, en el momento de una crisis, las preocupaciones humanitarias son precisamente eso, preocupaciones humanas. Las necesidades de las personas que se enfrentan a un peligro extremo determinan la respuesta; se proporciona alimento, agua, refugio, protección, saneamiento y asistencia médica a los seres humanos. La presencia de los animales no se ignora; de hecho, esta cuestión a menudo figura en informes oficiales y evaluaciones de necesidades realizadas por organismos humanitarios. Una misión de la Liga de Sociedades de la Cruz Roja en junio de 1977, por ejemplo, informó de un aumento en la cantidad de animales en los campamentos saharauis durante el año anterior: un aumento que permitió la adición ocasional de carne a las dietas.

La investigación de Alice Wilson sugiere que la mayoría de los refugiados saharauis exiliados estaban familiarizados (desde la infancia o a partir de experiencias más recientes) con la vida en un campamento nómada, siendo la sedentarización un proceso relativamente nuevo a mediados de la década de 1970 y a principios de la década de 1980[ii]. Sin embargo, durante el desplazamiento masivo inicial, los refugiados transportaron pocos animales, y para la década de 2000, las oportunidades de prácticas de pastoreo móvil seguían siendo limitadas, especialmente por el entorno inhóspito.

La vida en un campamento de refugiados en medio del desierto priva a la población de la esperanza de alcanzar la autosuficiencia alimentaria, lo que hace que estas personas dependan en gran medida de la ayuda internacional. De hecho, la supervivencia independiente en el desierto queda garantizada únicamente por prácticas nómadas, y cualquier tipo de sedentarismo obligado presente en el campamento de refugiados interrumpe y limita estas prácticas. Sin embargo, también ofrece oportunidades para la creación de nuevas respuestas lideradas por los propios refugiados.

El papel de los animales en la nutrición humana

Los estudios recientes de la población saharaui sugirieron que el estado de emergencia crónica en los campamentos, que se ve reflejado en una canasta alimentaria basada principalmente en calorías en lugar de en una diversificación de la dieta, tiene dificultades para contrarrestar los problemas nutricionales más extendidos. Tanto los refugiados como los organismos internacionales consideraban que los campamentos serían asentamientos temporales, razón por la cual no establecieron mecanismos para producir sistemas alimentarios de mejor calidad. Uno de los principales problemas en los campamentos en la actualidad es el predominio en aumento de la anemia en mujeres en edad fértil. ACNUR lidera intervenciones para reducir la cantidad de niños con desnutrición aguda grave, y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) trabaja para mejorar la prevención y el tratamiento de la anemia, y para reducir el retraso del crecimiento y la desnutrición aguda moderada entre los niños menores de cinco años de edad y las mujeres embarazadas y lactantes. Las tasas de anemia en los campamentos son elevadas y se estima que las cifras ascienden a un 39 % entre los niños y a un 45 % entre las mujeres en edad fértil, lo que genera desafíos urgentes a los que no se puede hacer frente debido a una financiación incierta que puede conducir a una disminución de las raciones y a suministros inadecuados de intervenciones, como las galletas de alto valor energético[iii]. Además, los resultados de la evaluación de ACNUR de marzo de 2018, que indicó que en el lugar existe una población de más de 170 000 personas —una cifra muy superior a los 90 000 habitantes registrados en las estadísticas oficiales— también sugieren que la población ha estado desatendida durante mucho tiempo.

Si bien los saharauis dependen por completo de la ayuda alimentaria, durante siglos, su ganado permitió su supervivencia en el Sahara Occidental y sigue siendo un rasgo distintivo de su identidad cultural. La cría de animales por parte de los refugiados aumenta la disponibilidad de proteínas animales y puede ayudar a abordar los problemas nutricionales en los campamentos. En estos lugares, se advierte la presencia de unas 80 000 cabras y ovejas, y de 80 000 camellos. Las cabras y las ovejas se alimentan casi exclusivamente con desechos orgánicos domésticos, mientras que los camellos pasan parte de su vida en los pastizales cercanos a los campamentos de refugiados. La falta de pastizales adecuados significa que las oportunidades para criar grandes cantidades de camellos para su posterior venta son limitadas, por lo que la importancia del ganado (camellos, pero también cabras y ovejas) en los campamentos de refugiados radica principalmente en su posible contribución al aumento las oportunidades de autosuficiencia.

Los intentos de establecer proyectos para mejorar la alimentación animal y así apoyar la producción de ganado (actualmente insuficiente) y las dietas a base de productos derivados en los campamentos deben requerir muy poca o baja tecnología, y los refugiados pueden llevarse con ellos las habilidades adquiridas cuando abandonen los campamentos. La creación de plantaciones de los árboles moringa oleifera es uno de estos proyectos. Es posible que los proyectos con tecnología más avanzada, como la hidroponía, proporcionen un aumento temporal de la producción de alimentos, pero requieren mayores niveles de inversión y fuentes de energía no sostenible procedente del exterior de los campamentos. Estos sistemas no se pueden transportar con facilidad, son susceptibles al deterioro y necesitan un mantenimiento que se torna difícil en el contexto local, ya que los sistemas no son parte de la cultura local.

Los refugiados saharauis son conocidos por su resistencia, su tolerancia religiosa y sus habilidades organizativas, y la población de refugiados está lejos de ser pasiva. Se desarrollan numerosos proyectos iniciados por refugiados: las ya mencionadas plantaciones de moringa oleifera en la Hamada son un ejemplo, que reciben el apoyo de varias organizaciones no gubernamentales (ONG), incluidos Veterinarios sin Fronteras (VSF) Italia y África ’70. Esta fuente de leguminosas, que se pueden cultivar en condiciones extremadamente secas, posee múltiples beneficios para la nutrición humana y animal, ya que es muy rica en proteínas, vitamina C, hierro y otros macro y micronutrientes, y ofrece una solución sostenible para la diversificación y el enriquecimiento de la dieta.

La presencia de una gran cantidad de animales requiere un sistema veterinario local para garantizar la mejor salud animal y humana posible. Desde 1996, una Directiva Veterinaria, que en la actualidad está integrada por 24 operarios saharauis en los campamentos, supervisa los procedimientos de sacrifico, inspecciona las zoonosis dominantes[iv], ofrece asistencia clínica a los pequeños propietarios, crea consciencia sobre las buenas prácticas de gestión animal y trabaja en la prevención de enfermedades infecciosas. Los recursos pueden ser limitados, pero el deseo entre las ONG y los refugiados de aumentar las capacidades y maximizar los recursos es sólido. La brucelosis, la tuberculosis, la fiebre del valle del Rift, el equinococo, la rabia y la toxoplasmosis son algunas de las principales zoonosis, que los veterinarios y las ONG médicas que brindan atención sanitaria deben abordar en un esfuerzo conjunto. Junto a la infraestructura veterinaria, una infraestructura compuesta por un hospital y un dispensario con seis centros de salud apoya a la población humana de los campamentos de refugiados. Las enfermedades asociadas a los animales no se limitan al ganado: las mascotas también pueden ser una fuente de infección, aunque estos animales son principalmente gatos y perros callejeros, y no animales domesticados. Los estudios recientes que se realizaron con personas saharauis y gatos demostraron una alta incidencia de anticuerpos específicos al parásito que causa la toxoplasmosis, tanto en las personas como en los gatos.

Los enfoques similares a la producción de moringa benefician a las poblaciones humanas y animales, y ofrecen una respuesta integral a circunstancias excepcionales como las de los campamentos de refugiados saharauis. La revisión de la canasta alimentaria debe tener en cuenta los desafíos relativos al ganado, y los sistemas de salud del campamento necesitan adaptarse a la salud humana y animal para maximizar los recursos limitados y para estimular la colaboración eficaz entre las diversas ONG, así como entre las ONG y los propios refugiados. Los campamentos de refugiados saharauis son un caso excepcional, y los papeles que desempeñan los seres humanos y los animales dentro de los campamentos de refugiados como una cuestión más amplia merece más investigación. 

Giorgia Angeloni giorgia.angeloni@gmail.com

Veterinarios sin Fronteras Italia www.veterinarisenzafrontiere.it y vicepresidente de la Red Internacional de VSF www.vsf-international.org

 

Jennifer Carr j.carr.2@research.gla.ac.uk

Doctoranda, Universidad de Glasgow www.gla.ac.uk

 

Las autoras agradecen a Sara Di Lello y Alessandro Broglia sus contribuciones a este artículo

 

[i] ACNUR (2018) Actualización operativa: Argelia, 1 de enero­­­–31 de marzo de 2018 http://bit.ly/UNHCR-Algeria-2018

[ii] Wilson A (2014) “Ambiguities of space and control: when refugee camp and nomadic encampment meet”. Nomadic Peoples 18 (1): 38–60. DOI: 10.3197/np.2014.180104

[iii] PMA (2017) Informe sobre Argelia del PMA, agosto de 2017

https://reliefweb.int/report/algeria/wfp-algeria-country-brief-september-2017

 

[iv] Las zoonosis son enfermedades que se pueden transmitir a los humanos por vía animal.

 

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