El papel de las normas culturales y las estructuras locales de poder en Yemen

En Yemen, las estructuras de poder de la comunidad y los hábitos son factores clave a la hora de que los desplazados internos puedan obtener protección y asistencia.

Las necesidades humanitarias ya eran agudas antes de que el conflicto en Yemen se intensificara en marzo de 2015. Yemen siempre ha padecido de una gobernabilidad y de servicios sociales débiles, desempleo juvenil elevado e índices altos de pobreza. La mitad de la población no tiene acceso a agua potable y tres cuartos de ella no tiene acceso a un saneamiento seguro. Y alrededor de 3,1 millones de yemeníes han sido desplazados internamente, de los cuales 2,2 siguen estando desplazados en julio de 2016.[1]

La estructura social principalmente tribal de Yemen se basa en la responsabilidad colectiva y la obligación de los líderes tribales (jeques) con sus comunidades. Las tribus han llegado a funcionar como Estados: proporcionan estabilidad, protección y apoyo económico para sus miembros. Los jeques siempre han tenido un nivel considerable de poder informal, y este poder ha sobrevivido al conflicto, e incluso ha aumentado.

En general, los jeques obtienen legitimidad a través de su capacidad para resolver conflictos y salvaguardar los intereses de la tribu. Durante el conflicto actual, algunos jeques han obtenido más legitimidad por alinearse con los grupos armados que controlan el área local; estos jeques son percibidos como jefes que proveen mayor seguridad para su pueblo y, por lo tanto, mejoran su condición. Además, como las personas pierden la fe en las instituciones gubernamentales, recurren cada vez más a estructuras de poder como los jeques. Casi el 65 % de los desplazados internos han indicado que confían en jeques para obtener seguridad y que recurrirían a ellos para resolver algún conflicto. La intervención de ONG humanitarias también ha aumentado esta legitimidad, ya que las ONG buscan la aprobación de los jeques antes de trabajar en sus comunidades.

Los desplazados internos solían buscar refugio en zonas cercanas a comunidades en las que confiaban, es decir, comunidades gobernadas por un código tribal compartido. Estos vínculos también se han manifestado en las comunidades de acogida que ayudan a los desplazados internos durante los momentos difíciles y comparten todos los recursos que tienen. Sin embargo, esta cohesión social y la tendencia hacia el apoyo de la comunidad pueden verse afectados de forma adversa por la asistencia humanitaria que no logra cubrir a todos aquellos en necesidad. Un estudio reciente sobre la protección realizado por Oxfam dejó el claro mensaje de que la asistencia no debería basarse en la condición de desplazado interno ni de comunidad de acogida, sino en la necesidad. La priorización actual de asistencia a menudo se basa más en la condición que en la necesidad y, en consecuencia, las necesidades urgentes de las comunidades de acogida quedan sin abordar.

En un estudio reciente a 416 familias (el 58 % son desplazados internos) realizado por Oxfam y publicado por el Grupo de Trabajo de Participación de la Comunidad de Yemen,[2] el 48 % de los encuestados consideraba que la asistencia humanitaria no estaba necesariamente al alcance de las poblaciones más vulnerables. Hay dos factores importantes a considerar aquí: en primer lugar, el acceso a la información y en segundo lugar, los hábitos de la comunidad dentro de la sociedad yemení.

El acceso a la información: La encuesta indicó que los ancianos, las personas con discapacidad intelectual, las personas analfabetas y las comunidades más marginadas en la sociedad yemení tienen más dificultad que la mayoría para acceder a la información sobre la disponibilidad de asistencia humanitaria y, por lo tanto, más dificultad en acceder a la asistencia. Es curioso que los líderes comunitarios y los jeques, aunque son muy valorados en términos de utilidad y confiabilidad por las comunidades afectadas, no fueron elegidos como intermediarios para transmitir información de la comunidad humanitaria a la población afectada y viceversa. Las llamadas por teléfono móvil (59 %) y el boca en boca (56 %) son los canales de comunicación más utilizados por la población afectada. Los voluntarios de la comunidad (32 %), la radio (25 %) y WhatsApp (24 %) también se presentaron como medios frecuentes. (WhatsApp es utilizado por el 26 % de la población de desplazados internos). La televisión también es muy frecuente, pero su uso es menor que los otros canales. Debe prestarse especial atención a cómo los organismos pueden difundir información pertinente para llegar a los sectores más marginados de la población.

Los hábitos de la comunidad: También podrían necesitarse más esfuerzos para comprender cómo la comunidad define el término vulnerabilidad. Al-Muhamasheen ("los marginados") es un grupo minoritario dentro de Yemen, que ha sufrido discriminación continua, persecución y exclusión de la sociedad en general, y ha sido rechazado por el resto de la sociedad incluso durante estos tiempos de conflicto. Por ejemplo, mientras que los desplazados internos de Yemen vivirán en casas alquiladas, con familiares, o en edificios públicos o abandonados, la mayoría de los desplazados internos al-Muhamasheen vivirán en tiendas de campaña o en terrenos abiertos, siempre en riesgo de desalojo y violencia. Hacen los trabajos que nadie más está dispuesto a hacer (recoger basura, barrer las calles y limpiar los desagües), pero durante el conflicto, la mayoría de los desplazados internos al-Muhamasheen se encuentra sin trabajo. La única solución para ellos es vivir de la asistencia humanitaria proporcionada por las ONG, pero si estas organizaciones solo funcionan a través de los jeques y las comunidades establecidas, y dado que la vulnerabilidad del grupo al-Muhamasheen no es reconocida por los jeques, algunos de los desplazados internos más vulnerables seguirán quedando afuera.

Conforme la comunidad humanitaria intenta ayudar a los desplazados internos en Yemen durante el conflicto actual, los políticos y los profesionales deben explorar caminos que aseguren que la prestación de asistencia humanitaria no debilite la cultura y las estructuras de poder locales, sino que las utilice para ayudar a todos los desplazados internos y las comunidades de acogida para enfrentar mejor las consecuencias del conflicto.

 

Mohammed Al-Sabahi malsabahi@oxfam.org.uk

Oficial de Promoción, Oxfam Yemen

 

Fausto Aarya De Santis FADesantis@oxfam.org.uk

Coordinador de Protección, Oxfam Yemen

www.oxfam.org.uk



[1] Véase "Yemen Protection Cluster Task Force on Population Movement, 10th Report, July 2016" [Grupo de acción de protección en Yemen sobre el movimiento poblacional, décimo informe, julio de 2016]

http://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/task_force_on_population_movement_10th_report_-_july_2016.pdf

http://bit.ly/Yemen-TFPM-10thReport-July2016

[2] Véase De Santis F A and Carter S E (2016) "Enhancing Informed Engagement With Conflict Affected Communities in Yemen" [Mejorar la participación informada con las comunidades afectadas por conflictos en Yemen]

http://reliefweb.int/report/yemen/enhancing-informed-engagement-conflict-affected-communities-yemen

http://bit.ly/Yemen-Community-Engagement-August2016

Los resultados de un estudio de Oxfam de comunidades afectadas en Yemen (tanto desplazados internos como comunidades de acogida en cuatro provincias) estarán disponibles en breve.

 

 

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