Si Israel aceptase refugiados sirios en los Altos del Golán

¿Podría la reapertura de los Altos del Golán a los sirios desplazados por el conflicto ser una opción beneficiosa para quienes huyen del conflicto sirio y para las relaciones de Israel con sus vecinos del noreste?

A medida que el conflicto de Siria llega a su cuarto año, Israel sigue siendo el único país vecino que no ha aceptado todavía a personas desplazadas y refugiados que huyen del conflicto armado. Las organizaciones internacionales e israelíes de derechos humanos instan cada vez más a Israel para que abra sus fronteras orientales por razones humanitarias. Dado que parte de la gente y del Gobierno israelí apelan a la obligación moral de ayudar a los refugiados sirios, el enfoque preferido por el Gobierno es hacerlo mediante ayuda humanitaria en campos de refugiados, en especial los de Jordania, ya que Israel tiene unas relaciones entre tensas e inexistentes con el resto de países vecinos que reciben a refugiados sirios. Aunque la ayuda se agradece, Israel –que no deja de reiterar su neutralidad en la guerra siria– tiene capacidad para ayudar de una manera mucho más directa.

A principios de 2012 el Gobierno israelí declaró que se estaban llevando a cabo los preparativos para aceptar a refugiados sirios en los Altos del Golán a medida que se anticipaba la inminente caída del régimen de Al-Assad. Sin embargo, seis meses después el Ministro de Defensa israelí afirmó que se detendría a cualquier refugiado que intentara cruzar la frontera hacia dicha región. Como consecuencia y apelando a graves problemas de seguridad, Israel ha emprendido rápidamente una serie de minuciosas medidas para volver a fortificar la valla de ocho metros de alta y noventa kilómetros de larga que recorre la línea de alto el fuego entre los territorios ocupados del Golán y Siria, que también está siendo controlada por una unidad de fuerzas de mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas. El ejército israelí también ha señalado que establecerá nuevos campos de minas a lo largo de la frontera con Siria debido al fallo de las anteriores minas terrestres, que no detonaron durante las manifestaciones de 2011.

Obsérvese también que cualquiera de los planes que pudieran haber existido en 2012 de aceptar a desplazados sirios en los Altos del Golán habrían sido reemplazados, podría decirse, por las medidas que Israel aplicó para reivindicar su reclamo de esta región a la luz del conflicto sirio. En enero de 2014 se filtraron los comentarios de una reunión del gabinete de seguridad israelí que detallaban debates sobre una estrategia para provecharse de la actual pobre imagen pública de Siria presionando a la comunidad internacional para que reconociera la soberanía de Israel sobre los territorios sirios del Golán ocupados. En el mismo mes, el Gobierno israelí también aprobó planes para una inversión de cien millones de dólares destinados al desarrollo de 750 nuevas granjas para los colonos en los Altos del Golán. Por tanto, Israel ha dejado claro que a los desplazados sirios no se les admitirá en el Golán y que, además, pretende totalmente mantener el control sobre esta zona.

No obstante, un reducido número de sirios está cruzando la frontera, no como refugiados sino como pacientes clínicos. El ejército israelí ha estado tratando a los sirios heridos que llegan a la valla de la línea de armisticio en busca de ayuda médica en un hospital de campaña en los Altos del Golán. Informaron de que habían dado tratamiento a una media de 100 sirios al mes y que a aquellos que se encontraban más graves se les había trasladado a hospitales de Israel.

Aunque el tratamiento médico proporcionado por los israelíes resulta encomiable, cabe observar que después del mismo se repatría a los pacientes sirios. El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas hizo una declaración en 2011 para que se concediera por defecto la condición de refugiado a cualquier persona siria que huyera del país debido al conflicto, aunque Israel continúa violando el principio de no devolución a este respecto. Los médicos de Human Rights-Israel han defendido que a los pacientes sirios se les permita solicitar asilo tras el tratamiento médico en vez de ser repatriados de forma involuntaria a una zona de guerra.

Las autoridades israelíes afirman que los pacientes sirios desean fervientemente regresar a casa y que, por tanto, la repatriación es voluntaria. Sin embargo, los colectivos de derechos humanos denuncian que a los sirios heridos que están siendo tratados en Israel no se les informa en absoluto sobre la posibilidad de solicitar asilo allí. En segundo lugar, el Gobierno israelí argumenta que los sirios no podrían solicitar asilo en Israel aunque esto fuera posible porque en tal caso podrían ser socialmente estigmatizados en su país al ser considerados traidores. Sin embargo, en múltiples entrevistas, los sirios que recibían tratamiento médico en Israel señalaron que aceptarían el asilo si se les concediera.

Refugiados y desplazados dobles

Aunque Israel alegue amenazas a la seguridad por parte de Hezbolá y Al-Qaeda como justificación para negarse a admitir en su territorio a personas que huyen del conflicto sirio, esta negativa también elimina de forma muy oportuna la posibilidad de que los refugiados palestinos entren en Israel. Cientos de miles de palestinos que fueron desplazados durante la guerra árabe-israelí de 1948 buscaron refugio en Siria y ahora se enfrentan o experimentan un desplazamiento doble debido a la guerra. Además, se aceptó como refugiados en el territorio sirio del Golán a miles de palestinos en 1948 sólo para que fueran desplazados de nuevo durante la guerra árabe-israelí de 1967, y para enfrentarse ahora a un tercer desplazamiento de los campos de refugiados en Siria.

Esta situación reabre una herida especialmente delicada en los territorios sirios ocupados del Golán, que quedaron bajo control israelí en 1967 y fueron posteriormente anexionados al territorio de Israel en 1981 a pesar del rechazo por parte de la comunidad internacional por ser ilegal según del Derecho Internacional. De los 130.000 indígenas sirios desplazados del Golán, se estima que el número total al que ascienden en la actualidad ‒incluyendo a sus descendientes‒ va de 300.000 a 400.000. Esta población se sitúa básicamente en aquellas zonas urbanas de Siria más afectadas por el conflicto armado. Como muchos palestinos, actualmente se enfrentan o sufren desplazamientos dobles.

El Golán está reconocido internacionalmente como territorio sirio y, por tanto, los sirios que cruzan la línea del armisticio a esta región técnicamente serían personas desplazadas internas y no refugiados, ya que no están cruzando ninguna frontera internacional. Esto supone un problema para Israel: si reafirma su soberanía sobre el Golán, tendrá que otorgarle derechos y protección ‒como estipula la Ley de Refugiados‒ a los sirios que accedan a esta zona. Sin embargo, aceptar que el Golán sigue siendo territorio sirio permitiría a Israel eludir toda responsabilidad hacia los desplazados sirios que se encontrasen allí y así se podría abrir la puerta a los colectivos internacionales de ayuda para que asistieran a los desplazados internos en un entorno seguro, a la vez que liberarían de algo de presión a los principales países receptores que en la actualidad están ya sobrecargados.

En los 1.200 kilómetros cuadrados de los Altos del Golán bajo control israelí hay aproximadamente 40.000 habitantes. Esta población se divide casi por igual entre los nativos sirios árabes y los colonos judíos. Dado que la densidad de población de este área es baja y que abundan los recursos naturales, hay suficientes tierras (controladas por Israel) para acoger a un número sustancial de desplazados internos sirios. Los indígenas sirios del Golán han declarado abiertamente que están a favor de acoger a sus compatriotas y a vecinos desplazados que están al otro lado de la línea de armisticio y, si estas personas desplazadas decidieran regresar a las zonas urbanas de Siria cuando el conflicto se calme, es posible que buscar refugio como desplazado interno en el Golán estigmatice menos que buscar asilo dentro de las fronteras de Israel. Los desplazados sirios que entrasen al Golán experimentarían también una transición cultural relativamente fácil, dado que se encontrarían en un entorno potencialmente acogedor al encontrarse rodeados por otros sirios.

Seguir adelante

¿Qué incentivo tendría Israel para aceptar a desplazados o refugiados sirios, sobre todo teniendo en cuenta la constante preocupación de este país por su seguridad nacional? Hacerlo podría suponerle una ventaja estratégica a la hora de firmar un futuro acuerdo de paz con Siria y contribuiría potencialmente con la estabilización duradera de la región, dado el papel geopolítico de Siria en Oriente Medio. Tras un historial de implicación en conflictos que han generado refugiados que huyen a los países vecinos, Israel tiene ahora la oportunidad de tender una mano amistosa y corresponder a aquellos que huyen de la brutalidad de la guerra ofreciéndose como país de acogida.

Tras cuarenta años de relativa calma en el Golán, la zona desempeña ahora un papel estratégico tanto en el conflicto sirio como en las relaciones de Israel con Siria. De los tres resultados más probables del conflicto sirio (que Al-Assad se quede en el poder, que el Ejército Libre Sirio/fuerzas de la oposición consiga gobernar, o que los militantes de grupos islámicos tomen el relevo al régimen actual), tanto el régimen de Al-Assad como los grupos militantes han manifestado públicamente su intención de reclamar el Golán ocupado una vez que se haya resuelto el conflicto sirio. Pero por otro lado, durante una entrevista en marzo de 2014 uno de los líderes de la oposición, Kamal Al-Labwani, realizó unas declaraciones controvertidas sobre que si las fuerzas de la oposición consiguieran tomar el poder en Siria estarían dispuestos a negociar con los israelíes sobre el control del Golán y a negociar un acuerdo de paz con Israel.

Independientemente de cómo acabe el conflicto sirio, habrá ramificaciones para los territorios sirios ocupados del Golán. Si acepta a refugiados y desplazados sirios, Israel tendrá una puerta abierta a la oportunidad de sentar las bases de unas mejores relaciones con su asediado aunque influyente vecino.

 

Crystal Plotner cjplotner@gmail.com es investigadora de defensa jurídica en

Al-Marsad, Centro Árabe de Derechos humanos en los Altos del Golán. http://golan-marsad.org/

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