Un campo, tres grupos de refugiados: retos para las ONG locales

Las organizaciones no gubernamentales locales en el campo de Bourj el-Barajneh se enfrentan a retos a la hora de responder a las complejas necesidades de tres grupos de refugiados diferentes.

El campo de refugiados de Bourj el-Barajneh se ubica en aproximadamente 1 km2 de terreno cerca del aeropuerto internacional de Beirut y es uno de los doce campamentos palestinos oficiales en el Líbano, establecido tras la creación de Israel en 1948. Antes del conflicto sirio acogía a cerca de 27 000 personas, la mayoría refugiados palestinos procedentes del Líbano. En 2017 la llegada de refugiados sirios y palestinos procedentes de Siria había incrementado la población del campo a 41 000 personas[i].

Bourj el-Barajneh atrae a refugiados de Siria porque vivir en el campo es más barato que en cualquier otro lugar de Beirut y algunos refugiados palestinos de Siria tienen parientes entre los refugiados palestinos del Líbano en el campo. Como el resto de campamentos palestinos en el Líbano, Bourj el-Barajneh se encuentra fuera de la jurisdicción de las autoridades libanesas, algo que algunos de los que llegan desde Siria prefieren. Las organizaciones no gubernamentales locales (ONG) que operan en el campamento se enfrentan a numerosos retos a la hora de dar apoyo a los diferentes colectivos que hay allí.

Los refugiados palestinos del Líbano se resienten del deterioro de las condiciones de vida causado por el aumento de población. Las condiciones ya eran pobres antes de la llegada de esos nuevos grupos y la afluencia de personas no ha hecho más que exacerbar los problemas existentes y crear tensiones entre la población. Se han añadido plantas a viviendas mal construidas, algunas de las cuales ahora tienen ocho o nueve pisos de alto sin unos cimientos adecuados y, a lo largo del campo, cableado eléctrico y tuberías de agua con fugas se entrelazan sobre sus cabezas como consecuencia de la ampliación de las redes para llegar hasta los nuevos habitantes.

Las ONG locales han recibido financiación para mejorar los alojamientos pero la calidad global de la construcción, la infraestructura del campo y la falta de espacio impiden que la gente se aloje de forma segura y confortable. La tensa relación entre las autoridades, la población libanesa y los refugiados palestinos ha significado que estos últimos a menudo se encuentren en una situación peor que los refugiados palestinos que viven en otros lugares de la región. Se les excluye de la mayoría de las profesiones, por lo que sus posibilidades de acceder a oportunidades laborales legales se limitan principalmente a los sectores de la construcción y la agricultura y a la recogida de basura. A los refugiados palestinos del Líbano se les prohíbe ser propietarios de inmuebles y su libertad de circulación está restringida. Al contrario de lo que ocurre con otros grupos de refugiados que llegan bajo el mandato de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, el proveedor de ayuda para los palestinos es el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS). Los refugiados palestinos del Líbano dependen mucho más del OOPS que otros refugiados palestinos de otros lugares de la región porque las autoridades libanesas prohíben a los palestinos acceder a los servicios estatales. El OOPS es el principal proveedor de asistencia médica y educación, así como el responsable de los sistemas de alcantarillado y de recogida de basuras en los doce campos oficiales, pero la falta de apoyo estatal y los servicios inadecuados del OOPS han dado lugar al desarrollo de una amplia red de ONG locales que operan en los campos.

El contraste en las necesidades de los tres grupos de refugiados

La condición jurídica de cada uno de los tres grupos de refugiados determina su acceso a la asistencia. Los refugiados palestinos en el Líbano acceden a los servicios del OOPS y de las ONG locales, que ahora comparten con los refugiados palestinos de Siria. Los refugiados sirios reciben asistencia de ACNUR y de las ONG locales, asimismo el Gobierno libanés les permite acceso a ciertos servicios estatales. Las ONG locales deben hacer que sus medidas se ajusten a las necesidades de los tres grupos —una tarea difícil, dado que es más fácil garantizar la financiación para los refugiados sirios que para los refugiados palestinos de Siria y los del Líbano y, a su vez, también para los palestinos de Siria que para los del Líbano. Inevitablemente, el desigual acceso a la asistencia y la estructura dual de las Naciones Unidas incrementan las tensiones entre los tres grupos, cada uno de los cuales cree que se favorece a los otros dos.

A las ONG locales también les ha resultado imposible satisfacer las necesidades de todos los grupos demográficos, otro reto que data de antes del conflicto sirio y que ahora se ha visto amplificado por la llegada de nuevos refugiados. Los donantes están interesados en financiar programas para mujeres y niños, pero no tanto para mayores, jóvenes y hombres. Las ONG locales creen que los donantes internacionales no ven a los mayores como “una buena inversión”. Los planes de respuesta regionales[ii] enfatizan la necesidad de que los jóvenes se involucren de forma positiva en sus comunidades, se les empodere y sean resilientes, pero las ONG locales no han sido capaces de asegurar la financiación de los programas para jóvenes. Esto resulta especialmente problemático en un lugar como Bourj el-Barajneh donde, con pocas opciones laborales, mucha gente joven se pasa el día bebiendo, fumando y consumiendo drogas y son vulnerables al reclutamiento por parte de bandas criminales y grupos armados. Los refugiados palestinos del Líbano varones intentan cumplir sus roles tradicionales de sustentadores pese a su restringido derecho al trabajo. Los hombres sirios, igual que las mujeres y niños sirios, experimentaron el trauma del conflicto y de la huida de Siria y su derecho a trabajar también está restringido. Las ONG locales denuncian que la frustración entre los hombres puede manifestarse en forma de violencia doméstica, lo que también puede dar lugar a que las esposas maltratadas, a su vez, maltraten a sus hijos. Las ONG locales consideran que los esfuerzos para implementar programas basados en el género, de acuerdo con los planes de respuesta regionales, solo dan apoyo a mujeres y niños.

Cada grupo de refugiados supone una mezcla de necesidades humanitarias y de desarrollo. Aunque los donantes están impacientes por pasar de los proyectos de emergencia a los de desarrollo, algunos de estos proyectos son poco específicos. Por ejemplo, los donantes quieren financiar a las ONG locales para que, a través de formación profesional o asesoramiento de negocios, fomenten los medios de vida pero, inevitablemente, estos proyectos tienen un impacto limitado debido a la restricción del derecho al trabajo de los refugiados. A las ONG locales con frecuencia se les ofrece financiar talleres para concienciar sobre los derechos, en vez de financiación para cubrir las necesidades básicas de los habitantes de los campos. Difundir información sobre los derechos es importante pero estas actividades están siendo duplicadas y, a las personas que no son capaces de cubrir sus necesidades básicas por sí mismas, esos talleres les parecen inapropiados y de difícil justificación.

Crear proyectos exitosos

A pesar de estas dificultades, las ONG locales obtienen algunas experiencias positivas, entre las que se incluyen los Programas de Aprendizaje Acelerado (ALP, por sus siglas en inglés) implementados por numerosas organizaciones en todo el Líbano para integrar a los niños de Siria en la enseñanza general. Los ALP tienen objetivos educativos y psicosociales: están diseñados para ayudar a los niños a ponerse al día con las lecciones perdidas, desarrollar aptitudes para ser capaces de estudiar por su cuenta y crear mecanismos de afrontamiento que les ayuden a lidiar con el acoso escolar al que podrían enfrentarse por estar rezagados o ser nuevos en la escuela. Los ALP se han centrado en el desarrollo de las aptitudes lingüísticas de los niños de Siria para que puedan participar en las escuelas del Líbano, donde el plan de estudios a menudo se imparte en inglés y francés. Los elementos de los ALP ayudan a los niños a lidiar con el trauma y ofrece apoyo a los padres para ayudarles a entender cómo las experiencias pueden haber afectado a sus hijos y cómo ellos pueden ayudarles. Este planteamiento integral ha sido elogiado por los niños participantes, por los padres y por el personal encargado de su ejecución. Sin embargo, los ALP no se combinan con otros medios de ayuda y el personal de las ONG locales insta a que, una vez que los niños hayan completado con éxito el ALP y entren en la enseñanza general, dispongan de más ayuda para reforzar lo que han aprendido, incluido apoyo psicosocial continuo para los niños y para sus familias, si es necesario. Los niños que se encuentran en Bourj el-Barajneh han buscado y recibido apoyo de forma extraoficial por parte de sus antiguos maestros del ALP pero sería preferible una ampliación oficial del programa.

Otros proyectos incitados por las ONG locales contienen planes de dinero por trabajo, diseñados para promover la cohesión social mediante actuaciones relacionadas con salud e higiene. Por ejemplo, a los refugiados palestinos de Siria y a los refugiados palestinos del Líbano se les paga por complementar los servicios de recogida de basura del OOPS en Bourj el-Barajneh. Además de recoger residuos, los participantes llevan mensajes de salud básica e higiene a las familias. Las reacciones de los participantes han sido positivas, especialmente las de las mujeres, que disfrutan teniendo una actividad fuera de casa y reuniéndose con otra gente del campo, además de la utilidad del dinero extra. Sin embargo, su impacto ha sido limitado y, a veces, negativo. Algunos refugiados palestinos del Líbano se han sentido ofendidos por los mensajes de salud y de higiene porque eso supone que son sucios. Los campos están notablemente más limpios mientras se están ejecutando los proyectos pero, debido a la limitada financiación, operan solo durante unas pocas semanas cada vez.

La mejora del apoyo internacional a las ONG locales

La situación de Bourj el-Barajneh no es única. Las ONG locales se encuentran en la frustrante posición de ser conocedoras de las necesidades de la población del campo pero incapaces de financiar actividades para cubrirlas. Entre las recomendaciones para mejorar la orientación específica de la ayuda internacional se incluyen las siguientes:

  • consultar con las ONG locales cuáles son las necesidades de la población local para que la financiación esté disponible para todos los colectivos identificados como vulnerables y no solo para aquellos grupos a los que los donantes prefieran ayudar
  • poner la financiación a disposición tanto de la población receptora como de la refugiada
  • que los donantes se centren en lo factible: en vez de intentar crear oportunidades de medios de vida, sería mejor dar ayudas al empleo que cubrieran los costes de transporte, financiar la compra de herramientas a los jornaleros o proporcionar servicios de cuidado infantil
  • que las organizaciones internacionales presionen a los Gobiernos de acogida para que respeten los derechos de los refugiados, ya que ellas tienen más peso para hacerlo que las ONG locales
  • que los donantes operen a nivel nacional: por ejemplo, negociando oportunidades laborales para los refugiados y facilitando su inclusión como mano de obra en los programas de trabajo públicos planificados a gran escala
  • programas de cohesión social que permitan a las ONG locales trabajar con personas de todos los sectores de la población y centrarse en los más necesitados
  • financiación que permita a las ONG locales ajustar sus programas para complementar los planes de respuesta regionales y nacionales
  • que los programas que tengan éxito se respalden de forma consistente y se amplíen cuando haga falta basándose en las lecciones aprendidas.

Olfat Mahmoud Palwho@gmail.com

Directora, Palestinian Women’s Humanitarian Organization http://www.palwho93.org

Rebecca Roberts rebekah_roberts@yahoo.co.uk

Asesora independiente

 

[i] Las cifras de población comparadas por el Comité Popular del campo de Bourj el-Barajneh antes del conflicto sirio y en agosto de 2017 incluyen a todos los habitantes del campo y no solo a los refugiados palestinos procedentes de Siria y a los refugiados palestinos procedentes del Líbano que el OOPS registra.

[ii] Plan Regional de ACNUR para los Refugiados y la Resiliencia 2017-2018 en respuesta a la crisis de Siria www.unhcr.org/uk/partners/donors/589497237/2017-2018-regional-refugee-resilience-plan-response-syria-crisis-12-december.html y el Plan de Respuesta a la Crisis del Líbano 2017-20 del Gobierno del Líbano y las Naciones Unidas http://bit.ly/LebCrisisResp-2017-20  

Renuncia de responsabilidad
Las opiniones vertidas en los artículos de RMF no reflejan necesariamente la opinión de los editores o del RSC.
Derecho de copia
Cualquier material de RMF impreso o disponible en línea puede ser reproducido libremente, siempre y cuando se cite la fuente y la página web. Véase www.fmreview.org/es/derechos-de-autor para más detalles.

facebook logo Twitter logo RSS logo email.png

Forced Migration Review
Refugee Studies Centre
Oxford Department of International Development
University of Oxford
3 Mansfield Road, Oxford OX1 3TB, UK
fmr@qeh.ox.ac.uk  +44 (0)1865 281700
skype: fmreview