Qué nos aporta Ushahidi en los seguimientos de los desplazados.

Ushahidi es una herramienta cartográfica interactiva para situaciones de crisis que puede ser empleada por los trabajadores humanitarios para gestionar la asistencia.

 

Ushahidi, que significa ‘testimonio’ en Suajili, comenzó como una página web de colaboración entre periodistas keniatas que aportaban informes cartográficos de la violencia en Kenia tras las elecciones que tuvieron lugar a principios de 2008. Situaban en los mapas incidentes violentos e iniciativas pacifistas en todo el país a través de informes que se enviaban vía Internet y a través de teléfono móvil. Desde entonces Ushahidi se ha convertido en una empresa tecnológica sin ánimo de lucro especializada en desarrollar software libre y de código abierto para recopilar información, visualizarla y realizar unos mapas interactivos con el objetivo de ‘democratizar la información, aumentar la transparencia y disminuir las barreras para que los particulares compartan sus historias’.1 Ushahidi se utilizó tras el terremoto de Haití y las inundaciones de Pakistán, y actualmente se está usando en el norte de África.

Cuando el software cartográfico Ushahidi se utilizó en 2008 en la República Democrática del Congo (RDC), fue la primera vez que se invitaba a una población residente en una zona en crisis a denunciar los incidentes violentos para recopilarlos en un mapa online. La gente que se encontraba sobre el terreno podía enviar una notificación directa al mapa online registrándose en la página web o enviando un mensaje de texto. Tras ser moderadas por el equipo de Ushahidi, las notificaciones aparecían en la web como datos de un incidente y ordenadas por categorías como ‘disturbios’, ‘saqueos’ o ‘agresiones sexuales’, y también por tipo de actor. Con sólo mirar el mapa uno podía ver los focos de violencia globales en todas las categorías o seleccionar una en particular para saber dónde se produjeron los mayores incidentes de esa clase de violencia.

Hacer que este tipo de tecnología arraigara a nivel local en un lugar como la zona este de la RDC supuso algunos problemas básicos. El mayor reto derivó de la abrumadora condición de desplazamiento; los que vivían en campos, aquellos desplazados que se encontraban en pueblos cercanos o que huían hacia las ciudades, la gente que se encontraba en medio de la huida, cansada y luchando para proteger a su familia no tenían tiempo de enviar una notificación. Y gran parte de la violencia se producía en pueblos remotos y aislados de cualquier tipo de tecnología. Las barreras lingüísticas y el gran valor de la información en un conflicto complicado como el de la RDC aumentaba las probabilidades de recibir informaciones falsas y que se dieran casos de corrupción. Aun cuando pudieran enviar una denuncia, la preocupación por su seguridad disuadía a la mayoría por el temor a ser identificados y convertirse en objetivo de esa violencia. 

Dar sentido a los datos

Aunque Ushahidi no ha alcanzado sus aspiraciones en la RDC, el Centro de Estudios sobre Migraciones Forzadas (CFMS, por sus siglas en inglés) de la Northwestern University de Estados Unidos, que gestiona http://drc.ushahidi.com/,2 está explorando el potencial delsoftware cartográfico de código abierto de Ushahidi en otros lugares, combinándolo con la recopilación de datos y la investigación académica, para rastrear los patrones y causas de los desplazamientos y documentar así la condición de las personas desplazadas.

Más allá de servir como un recurso para proteger los derechos de los refugiados, la aplicación cartográfica de código abierto puede darnos capacidad de respuesta en las crisis a nivel local, dirigir los desplazamientos y proteger a las poblaciones de refugiados. En la RDC se puede al menos empezar a entender mejor la conexión entre los factores que contribuyen al desplazamiento. La recopilación de datos a través de denuncias por testigos presenciales de incidentes que tienen lugar allí; así como las denuncias por terceros como las ONG, las organizaciones intergubernamentales y las fuentes de los medios de comunicación; y mediante estudios académicos y otros informes, puede emplearse para realizar un seguimiento de la conexión entre el desplazamiento y variables como son las disputas por tierras, las explotaciones mineras, los proyectos de desarrollo agrícola y los incidentes violentos causados por diversos actores.

Y es que nos pueden proporcionar información útil respecto a los patrones y ciclos que siguen los traslados entre pueblos o dentro de una región. Como sistema de alarma temprana puede emplearse también para alertar a los trabajadores humanitarios de que podrían producirse movimientos de la población dadas determinadas condiciones, y puede ser de ayuda a la hora de realizar un seguimiento de los derechos humanos de los refugiados y las poblaciones desplazadas.

Ante la expectativa de que las personas desplazadas no necesariamente van a remitir un informe con su testimonio a Ushahidi, el CFMS ha desarrollado un protocolo para recopilar informes de terceros, datos relevantes y fiables y estudios académicos que permitan una comprensión polifacética del origen, la condición y los factores que contribuyen al desplazamiento. En la actualidad no existen otras tecnologías cartográficas que dispongan de esto, aunque puedan ofrecer datos en un formato visual que posibilite a los usuarios ver las relaciones entre las circunstancias y el desplazamiento.

Retos

El reto más básico es la recopilación de datos. La reciente formación de la Comisión para los Movimientos de Población -liderada por la OCAH para comparar y consolidar datos- y el nuevo Centro de Datos para Desplazados Internos gestionado por UNOPS en la RDC3 mejorarán en gran medida los conocimientos sobre los desplazados internos en este Estado. Aunque antes de que los datos se conviertan en un recurso efectivo para Ushahidi es necesario establecer una metodología normalizada de recopilación. Un problema concreto de los sistemas cartográficos de código abierto es que pueden remitirse múltiples informes de primera mano de un único incidente, por lo que debe gestionarse de manera efectiva para que en el sitio no aparezca como varios.

El problema de verificar la exactitud y objetividad de un informe resulta complicado, especialmente en las regiones remotas, y exige que se construya una red de ONG locales de confianza sobre el terreno. Aunque Ushahidi se ha empleado con éxito en Kenia para ubicar cartográficamente las denuncias de violencia tras las elecciones, la RDC presentaba un nuevo reto dado que el equipo de Ushahidi no había establecido redes sobre el terreno para popularizar esta nueva tecnología ni para verificar las denuncias que iban recibiendo. Por eso crearon la nueva categoría de ‘fuente verificada’, para diferenciarlas de las que llegaban al sistema desde informantes desconocidos.

Aunque el problema de la verificación no se ha resuelto, el CFMS ha iniciado conversaciones con ONG locales y organizaciones internacionales interesadas para ver cuál es el mejor modo de construir una red de socios locales que puedan informar a la población autóctona sobre Ushahidi; que ofrezcan recursos como conexiones a Internet, ordenadores y teléfonos por satélite; y comprobar las fuentes.

Aunque si bien es comprensible que gran parte de la población local se centre en su supervivencia, ahora existe una red de ONG locales más desarrolladas en los Kivus del Norte y del Sur y en la RDC que en 2008-09 y, gracias a la formación y la educación, permite a la población autóctona estar más al día de las nuevas tecnologías (aunque los problemas, como la falta de electricidad en los pueblos remotos, los frecuentes cortes de electricidad incluso en las ciudades y el limitado acceso a Internet, persisten). Desde que se relanzó el sitio web de Ushahidi RDC, numerosas organizaciones interesadas en colaborar o asociarse se han puesto en contacto con el CFMS. Se centran principalmente en el uso de Ushahidi como sistema de alerta temprana para casos de violencia sexual y en realizar esfuerzos para establecer la paz. No hay ninguna razón por la que estos distintos objetivos no sean compatibles con Ushahidi.

Está claro que una tecnología como Ushahidi permite agregar datos sobre las poblaciones desplazadas. Sin embargo está menos claro qué implica para su seguridad el dar a las poblaciones locales la capacidad de emitir ese conocimiento. Tampoco está claro que el tener acceso a más conocimiento vaya a servir para proteger a los refugiados y a las poblaciones desplazadas, o sus intereses.

Galya B. Ruffer (g-ruffer@northwestern.edu) es directora del Centro de Estudios sobre Migraciones Forzadas en la Northwestern University (www.cics.northwestern.edu/programs/migration/).

 

2 Alojado en el Buffett Center for International and Comparative Studies (Centro de estudios internacionales y comparativos).

3 Véase ‘El Centro de Datos para los Desplazados Internos en Kivu del Norte’, de Laura Jacqueline Church www.migracionesforzadas.org/RDCongo/church.htm

 

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