Un retorno seguro y apropiado para las mujeres que huyen del conflicto en Liberia

Cuando las mujeres migrantes retornan pueden enfrentarse a desafíos sobrecogedores para reintegrarse, pero también pueden contribuir en el desarrollo y la transformación de las sociedades.  

Se estima que catorce años de guerra civil en Liberia desplazó a un tercio de la población tanto internamente,  como refugiados en países vecinos de África Occidental, Europa y América. Desde el fin de la guerra en 2003, una gran proporción de liberianos han regresado a sus hogares de manera voluntaria o mediante repatriaciones asistidas. Las mujeres se enfrentan a numerosos desafíos específicos en el proceso de retorno y sus necesidades son tan variadas y complejas, como las razones por las que migraron en un primer lugar. No obstante, generalmente los programas de retorno y reintegración enfocan las necesidades de las mujeres desde la perspectiva de víctimas del sistema negando, por tanto, de manera inadvertida su entidad como titulares de derechos. Es necesario que nos preguntemos cuál es el mejor modo de que las sociedades receptoras se adapten para satisfacer las necesidades y derechos de las mujeres retornadas y poder así garantizarles un entorno que permita la participación en el desarrollo.

En las situaciones de posguerra cada vez más mujeres se están convirtiendo en cabezas de familia pese a que reciben poco reconocimiento o consideración como tales; no tienen los mismos derechos que los hombres a la propiedad, a las tierras o al capital y tienen que luchar para sacar adelante a sus familias sin los medios para ello ni el derecho a adquirirlos. Algunas mujeres han sido combatientes o han sido utilizadas para servir a los soldados; también pueden haber sufrido violencia sexual y de género, en especial violaciones, durante el conflicto. La incidencia de la violencia sexual y de género sigue siendo alta en Liberia debido a una cultura de impunidad. Las mujeres afectadas por la violencia pueden dudar sobre si sus agresores han sido llevados ante la justicia o si continúan siendo una amenaza para su seguridad y supervivencia en las mismas comunidades.

Las mujeres retornadas también tienen necesidades de salud concretas que pueden ser tan básicas o complejas como la salud sexual y reproductiva y la necesidad de tratar traumas surgidos de la guerra. Suele estigmatizarse a quienes fueron víctimas de violaciones o sufrieron algún tipo de violencia o explotación sexual (y posiblemente fueron infectadas de VIH/SIDA) y su acceso a los servicios es, por lo general, escaso o nulo cuando regresan a sus comunidades de origen. Asimismo, pueden sufrir el abrupto cambio en sus roles y estatus al retornar a sus antiguas relaciones de género desde su vida en el desplazamiento. También puede darse un choque cultural entre una cultura posiblemente más liberal experimentada cuando formaban parte de la diáspora, la cual permanece como elemento integral de la realidad de la migrante retornada, y la cultura de la sociedad de origen, por lo general patriarcal.

Justicia transicional

El Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM)1 ha iniciado en Liberia un trabajo rompedor en el campo de la justicia transicional y género en colaboración con la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), el Secretariado de ONG de mujeres de Liberia (WONGOSOL, por sus siglas en inglés), el Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ, por sus siglas en inglés)2 , la Iniciativa Open Society para África Occidental (OSIWA, por sus siglas en inglés)3 y el Fondo de Acción Urgente .4 Estos organismos han mantenido una serie de diálogos comunitarios regionales para ampliar tanto el concepto, como el alcance de la CVR y la justicia transicional para las mujeres en las comunidades, muchas de las cuales han sido refugiadas o desplazadas internas por la guerra.

Este proyecto muestra cómo un compromiso profundo y extenso con las mujeres en torno a los procesos de justicia transicional les permite entender y participar en los procesos de paz de forma más sustantiva. Al llamar la atención sobre las necesidades inmediatas de las mujeres, los mecanismos de justicia transicional para las mujeres han llegado al nivel comunitario. Esto ha dado un sentido al valor y el cuidado de las mujeres, quienes no habían sido capaces de percibir que su propia curación era esencial para la curación de la nación.

Se ha implantado un proyecto liderado por el Gobierno de Liberia, con el apoyo del FNUAP y financiado por el Gobierno de Dinamarca, dirigido a cambiar la situación de impunidad de los agresores de violencia sexual y de género, estableciendo y equipando totalmente un tribunal especial donde se celebren de manera rápida y adecuada los procedimientos relacionados con estos delitos. Este proyecto ayudará también a aumentar las competencias de los profesionales y funcionarios de la justicia de este tribunal especial. El tribunal está equipado para llevar a cabo juicios a puerta cerrada de casos de violación, permitiendo proteger la identidad de la víctima y los testigos de acuerdo con las normas internacionales.

La reconstrucción económica

La decisión de regresar al lugar de origen gira en torno a la probabilidad de recuperar los bienes perdidos, los ingresos o la capacidad de conseguir nuevos medios de subsistencia. La presencia de programas de recuperación económica y el acceso a los mismos por la población retornada, en especial por las mujeres, resulta de vital importancia para garantizar una reintegración sostenible. Los programas que abordan las necesidades económicas no sólo deberían centrarse en proporcionar nuevas habilidades, sino que también deberían considerar la oferta de servicios más individualizados para ayudar a los migrantes a recuperar o restablecer habilidades ya adquiridas, antiguos negocios, empleos o profesiones y añadir valor a la empresa.

De acuerdo con la Iniciativa Basada en Resultados del Banco Mundial ,5 UNIFEM está implementando un proyecto agrícola con el fin de llevar tecnología y conocimientos básicos a varios pueblos de Nimba, el segundo condado más poblado de Liberia. Los Ministerios de Género y Desarrollo, de Agricultura y del Interior, UNIFEM, el Banco Mundial, el Centro Internacional de Investigación sobre la Mujer (ICRW, por sus siglas en inglés) ,6 la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y la UNESCO trabajan junto con Ganta Concern Women Group (GCWG) para ayudar a transformar la producción de yuca a pequeña escala en un negocio agrícola sostenible. De acuerdo con este proyecto, la yuca se cultiva en terrenos comunales que la comunidad ofrece a miembros del GCWG para su uso exclusivo. Anteriormente plantaban la yuca en terrenos particulares y vendían los tubérculos crudos tan pronto se recolectaban, obteniendo sólo beneficios marginales. Este proyecto en concreto implica que la organización de agricultores adopte métodos mejorados para plantar y cosechar la yuca, entre los que se incluye el procesamiento de los tubérculos antes de su venta, además de una alfabetización básica. Esto está ayudando a que cientos de mujeres ganen mucho al adoptar pequeños cambios en la manera en que cultivan y venden la yuca, la cosecha más rentable de toda la región. Este proyecto está beneficiando a 525 agricultoras y 26 agricultores (todos miembros del GCWG) en 11 pueblos y comunidades.

El proyecto pretende demostrar que invertir en las mujeres puede contribuir en gran medida al crecimiento de la industria de la yuca en Liberia y a la reducción de la pobreza, además de que los proyectos de empoderamiento económico de las mujeres pueden contribuir a un cambio positivo en las relaciones de género dentro de hogares y comunidades. Se espera que el Gobierno aprenda de los resultados de la intervención e incorpore estas lecciones a sus estrategias políticas de reducción de la pobreza.

Necesidades políticas

La poca representación de las voces y perspectivas de las migrantes retornadas en la toma de decisiones es un problema que necesita una solución pragmática urgente. Este problema tiene implicaciones no sólo para migrantes retornados, sino también para la sociedad en general en términos de garantizar la cohesión, la tolerancia y la coexistencia pacífica.7

Una buena receta para promover la participación política de las retornadas es emplear la auto-organización. Un grupo auto-organizado (de mujeres) es cualquier grupo que incluya mujeres con experiencia directa en la cuestión sobre la que trabaja. El principal beneficio de la auto-organización a la hora de promover la participación política de las mujeres se basa en crear redes sociales mediante las cuales puedan aprovecharse las experiencias vividas relacionadas con la exclusión social como una valiosa fuente de recursos para ayudar a quienes se encuentren en la misma situación. Esto ofrece a los miembros la oportunidad de adoptar nuevos roles sociales y de contribuir al aprendizaje individual y colectivo. Por consiguiente, las mujeres pueden ganar autoconfianza al emprender acciones y, con el beneficio de  comunidades fuertes y de apoyo, pueden reivindicar su derecho a participar e influir en su situación.

La contribución de la Red Mujeres para la Construcción de la Paz (WIPNET, por sus siglas en inglés) a la finalización de la guerra civil de Liberia y la instauración de la democracia es un buen ejemplo de cómo los grupos de mujeres auto-organizados pueden dirigir y sostener el cambio de actitudes y normas, creando así espacio para la participación de las mujeres en la toma de decisiones durante el conflicto y en tiempos de paz. A través de su campaña Acción Total por la Paz (Mass Action for Peace), mediante estrategias de resistencia no-violenta, WIPNET y sus organizaciones hermanas (MARWOPNET y la Iniciativa de Mujeres Liberianas) en Liberia y en la diáspora liberiana movilizaron a mujeres de distintas religiones, etnias y afiliaciones políticas a fin de presionar al Gobierno y a los rebeldes para negociar el fin de las hostilidades en 2003, así como a la comunidad internacional para que interviniera de manera más concreta en el fin del conflicto y el comienzo de la reconstrucción. Empleando la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas 8 como marco rector, exigieron y consiguieron la inclusión de las mujeres en las negociaciones de paz y de desarme tras el conflicto, en la desmovilización, rehabilitación, reintegración y reconstrucción, no sólo por parte del Gobierno, sino también por las ONU y otras entidades internacionales.9

La experiencia adquirida en autorrepresentación y liderazgo en situaciones graves puede transformarse en herramientas valiosas para el compromiso en otros procesos políticos más amplios. En el período preparatorio de las elecciones de 2005, WIPNET y sus socios intervinieron en el censo de votantes para dar respuesta al problema del bajo registro de mujeres votantes, con el fin de garantizar la inclusión de las mismas como participantes y candidatas. Sus esfuerzos, que contaban con el apoyo de UNIFEM y otros socios de desarrollo, culminaron con la elección de la primera Presidenta en África, un aumento del número de mujeres en el parlamento y en el Gabinete ministerial, un fuerte Ministerio de Género y el fortalecimiento de las mujeres en la sociedad civil.

Recomendaciones

  • Asegurarse de que los programas de reintegración incluyen la provisión de cuidados especializados y de asesoramiento para las migrantes retornadas que hayan sufrido violencia sexual y de género.
  • Llevar las voces de las mujeres a los procesos de verdad y reconciliación.
  • Individualizar los programas de retorno y reintegración en la medida de lo posible para eliminar amenazas específicas al retorno seguro de las migrantes a sus comunidades de origen.
  • Proporcionar formación a las migrantes retornadas en desarrollo y gestión de programas basados en la comunidad, incluidos los negocios.
  • Eliminar las barreras para que las mujeres accedan al capital.
  • Permitir que las migrantes retornadas puedan volver a desempeñar las profesiones que ejercían antes de su migración involuntaria.
  • Favorecer la formación y formalización de grupos auto-organizados de mujeres retornadas y proporcionarles apoyo técnico para entender su situación, reclamar sus derechos y lograr la autorrepresentación; proporcionarles formación en defensa y negociación con los gobiernos/autoridades y en prácticas democráticas.
  • Entender el rol de las ONG y la comunidad internacional como el de apoyo, en lugar de como el de director o propietario; el grupo auto-organizado debería, en última instancia, conservar  el poder de decisión.

La reintegración de las mujeres migrantes retornadas en la sociedad no sólo contribuye a proporcionar a las mujeres estabilidad psicológica, económica y social, sino que su impacto positivo en la sociedad es muy amplio. Las consecuencias de la no-reintegración resultan obvias y una sociedad que está saliendo de una crisis o de una guerra no puede permitírselas. Las necesidades sociales, políticas y económicas de las migrantes retornadas están entrelazadas y satisfacerlas puede producir un importante impacto en la estabilidad de los procesos de establecimiento y consolidación de la paz. Por tanto, los enfoques hacia estas necesidades deben ser globales y multidimensionales.

Victoria Ijeoma Nwogu (vickylegal@yahoo.co.uk) es asesora de violencia sexual y de género, PNUD Sierra Leona (http://www.sl.undp.org/index.htm)

Una versión más extensa de este artículo se presentó en el panel sobre migración en el “Coloquio Internacional sobre Empoderamiento de la Mujer, Desarrollo de Liderazgo, Paz y Seguridad Internacional”, en marzo de 2009 en Monrovia, Liberia.

7 Como define la Alianza Global contra la Trata de Mujeres (GAATW, por sus siglas en inglés).

8 La resolución UNSCR1325 exige que todos los actores implicados adopten una perspectiva de género cuando negocien e implementen los acuerdos de paz en áreas como la repatriación y el reasentamiento y para la rehabilitación, reintegración y reconstrucción tras el conflicto.

9 La Golden Tulip Declaration de las mujeres liberianas que asistieron a las Conferencias de Paz de Accra, Ghana, el 15 de marzo de 2003. http://tinyurl.com/Golden-Tulip-Declaration

 

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