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La digitalización de los procesos de solicitud de asilo en Estados Unidos y su externalización en México
  • Abril Ríos-Rivera
  • May 2024
Sunset at the Mexico-U.S. border wall from the Mexican side. Credit: Abril Ríos-Rivera

La aplicación CBP One, del Gobierno de Estados Unidos, se enmarca en un régimen de control migratorio digital que facilita la externalización de fronteras, paraliza la movilidad humana y satura la capacidad de las organizaciones que apoyan a solicitantes de asilo y migrantes en México.

En teoría, cualquier persona puede solicitar asilo en Estados Unidos, sin importar su estatus migratorio. En la realidad, la mayoría de las personas que buscan asilo en Estados Unidos necesitan acceso a Internet y un teléfono móvil en el que puedan descargar y utilizar la aplicación CBP One. Esta aplicación permite agendar citas para comenzar el proceso de solicitud de asilo en Estados Unidos. Solo se puede acceder a la función de programación de citas desde el centro y el norte de México. En consecuencia, el procedimiento de solicitud de asilo en Estados Unidos comienza en México, la frontera vertical que separa Estados Unidos y América Latina.

Este artículo analiza la aplicación CBP One como parte de un régimen de control migratorio digital y explora la manera en la que su uso moldea las políticas y las prácticas de asilo y migración en ambos lados de la frontera. El escrito refleja parte de los aprendizajes que recogí en mis actividades etnográficas en México entre octubre de 2022 y julio de 2023 en Tapachula, en el estado de Chiapas (en la frontera sur), en Ciudad de México y en Tijuana, en el estado de Baja California (en la frontera norte).

Los teléfonos inteligentes son un componente integral de los procesos migratorios. Son fundamentales para diseñar las rutas de viaje, crear y preservar los relaciones sociales, guardar y compartir información, enviar y recibir dinero, solicitar y renovar visados, y almacenar evidencias que sustenten las solicitudes de asilo. También sirven para facilitar la coordinación entre las personas migrantes y las organizaciones que las apoyan, lo que puede ayudar a las personas solicitantes de asilo a avanzar en sus objetivos y a alcanzar sus metas.

Si bien las tecnologías digitales pueden servir a los intereses de las personas migrantes y solicitantes de asilo, también son un instrumento de vigilancia y control. Por ejemplo, la aplicación SmartLINK, de la autoridad de Estados Unidos responsable de la migración, monitoriza a la población migrante con verificaciones virtuales y una comunicación periódica con agentes de migración. Otras tecnologías digitales, como Sisconare, la plataforma digital para los procedimientos de solicitud de asilo en Brasil, también se utilizan para el control migratorio. Si bien estas tecnologías pueden facilitar la comunicación y ahorrar tiempo a funcionarios y migrantes, su uso está limitado a las personas que tienen acceso a dispositivos tecnológicos, es decir, a personas alfabetizadas y con competencias digitales. Además, amenazan los derechos humanos y afectan al bienestar psicoemocional de quienes las usan. El uso de teléfonos inteligentes a lo largo de las rutas migratorias aumenta el número de chequeos migratorios y convierte a las personas migrantes en fronteras móviles.

¿Por qué se introdujo la aplicación CBP One?

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) puso en marcha CBP One en 2020 como portal de acceso a sus servicios. Aunque la aplicación no fue diseñada para las personas solicitantes de asilo, desde 2023 se convirtió en la principal manera de solicitar asilo o permiso humanitario en Estados Unidos desde México.

Antes de 2023, la CBP dependía principalmente del suministro de información por parte de terceros. Durante las restricciones derivadas del Título 42, las organizaciones autorizadas podían enviar información a la CBP en nombre de las personas solicitantes de una exención al Título 42 por motivos humanitarios. Desde abril de 2022, la CBP permitió a la ciudadanía ucraniana ingresar directamente sus datos en el marco del programa «Unidos por Ucrania». Este programa permitió que cientos de personas de origen ucraniano accedieran a Estados Unidos, mientras que otras personas migrantes y solicitantes de asilo tuvieron que seguir esperando en México. En enero de 2023, la CBP permitió a migrantes de otras nacionalidades ingresar sus propios datos.

La transformación de CBP One en un instrumento de gestión migratoria es fruto de una serie de cambios en la política migratoria estadounidense. En particular, deriva de los cambios en las siguientes cuatro políticas:

(i) Las listas de espera o los cupos de entrada (febrero de 2016)
Esta política, conocida en inglés como «metering», se aplica en las ciudades fronterizas del norte de México, antes con listas en papel y después digitales. Las personas solicitantes de asilo y, más adelante, organizaciones y autoridades mexicanas gestionaban estas listas. Cada día, la CBP solicitaba las listas y permitía a un determinado número de personas acceder a Estados Unidos. En noviembre de 2021, esta política fue declarada ilegal y rescindida.

(ii) Los protocolos de protección de migrantes o «Quédate en México» (enero de 2019)
Esta política permitía el procesamiento de solicitudes de asilo presentadas en la frontera sur de Estados Unidos a la vez que se devolvía a las personas solicitantes a México, donde esperaban sus audiencias en Estados Unidos. Esta política fue suspendida en enero de 2021, abrogada en junio de 2021, enmendada y reinstaurada en diciembre de 2021, y suspendida en octubre de 2022. En este momento, no existen nuevos registros ni audiencias en virtud de esta ley.

(iii) El Título 42 (marzo de 2020)
Esta política permitió al Gobierno de Estados Unidos expulsar a migrantes y solicitantes de asilo arguyendo la protección de la salud pública. En virtud del Titulo 42, se registraron al menos 2,8 millones de devoluciones. Esta política recibió críticas por no sustentarse en motivos de salud pública. El estado de emergencia para la salud pública, que justificaba las expulsiones, se levantó el 11 de mayo de 2023.

(iv) La normativa de elusión de las vías legales o «prohibición del asilo» (mayo de 2023)
Esta ley dispone que las personas que cruzan la frontera sur de Estados Unidos sin autorización no pueden solicitar asilo a menos que tengan una cita agendada a través de CBP One. Tampoco pueden hacerlo si ya se les ha concedido asilo en otro país en su camino a Estados Unidos. Se pueden acoger a exenciones quienes tengan una autorización para viajar a Estados Unidos para continuar su proceso de permiso humanitario allí, quienes tengan una cita agendada por medio de CBP One, quienes no hayan podido acceder o utilizar la aplicación, quienes vieran denegada su solicitud de asilo en un país tercero y la niñez y la adolescencia no acompañada. Se han abierto dos casos contra esta ley.

Las tecnologías digitales han sustentado la implantación de estas políticas, que han permitido a las autoridades estadounidenses utilizar a México como frontera externa. Debido a las presiones económicas, incluyendo los aranceles a las exportaciones mexicanas, México ha aceptado esta condición. CBP One es un instrumento de control, una forma de metering 2.0 que mantiene a las personas migrantes en los límites del Sur Global.

El funcionamiento de CBP One ha cambiado con el tiempo. Cada día, la CBP reparte un número limitado de citas. Las personas rellenan su solicitud y entran en un sistema de lotería. Al día siguiente, se notifican las citas concedidas, que suelen ser para unas dos o tres semanas más tarde.

Las políticas y prácticas de migración y de asilo paralizan la movilidad

El uso y los efectos de CBP One no comienzan en la frontera entre Estados Unidos y México. Desde el inicio de sus procesos migratorios, muchas personas ya conocen esta aplicación. Debido a los múltiples cambios en las políticas migratorias, las personas migrantes y solicitantes de asilo se ven obligadas a cambiar sus planes continuamente, a solicitar asilo en México aunque no lo deseen y a esperar en ciudades donde no tienen redes de apoyo. Durante mi exploración, hubo numerosos cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos y de México y este último siguió siendo uno de los países con el mayor número de nuevas solicitudes de asilo en el mundo. Las detenciones de migrantes irregulares en México alcanzaron niveles récord en 2023.

¿Por qué es importante pensar en el refugio y la migración irregular en México en relación con CBP One? Miles de personas cruzan la frontera sur de México en busca de seguridad y oportunidades en Estados Unidos, Canadá y México. Sin embargo, las políticas y prácticas migratorias actuales obstaculizan su camino. El uso de la figura del refugio y la protección complementaria en México forman parte de una estrategia de disuasión.

Esto se puede ver en el caso de Nicole y Ale (de 25 y 30 años), una pareja trans heterosexual procedente de Centroamérica que huyó de la violencias tránsfoba y esperó durante meses en Tapachula para conseguir su documentación.i Miles de personas están varadas en Tapachula a la espera de que se les conceda refugio o de recibir otros documentos que les permitan transitar por México de forma segura y evitar las rutas irregulares. A pesar de no querer permanecer en México por miedo a que sus agresores les identificaran, Nicole y Ale solicitaron y recibieron refugio en México.

Gabriela, refugiada salvadoreña de 29 años, también explicó que «no quería refugio… era para poder avanzar…».

La figura del refugio se está utilizando como permiso de tránsito y es casi la única manera de acceder a documentación migratoria en México. Este proceso lleva meses y, en algunos casos, los expedientes de las personas solicitantes de asilo quedan pendientes de resolución de manera indefinida. En 2023, solo se evaluaron el 20 % del total de solicitudes de asilo. «La estrategia es cansar a las personas», explicó Guillermo Naranjo, defensor de los derechos humanos.

Resulta problemático que México utilice la figura del refugio como documento de identificación principal para las personas que migran por su territorio. Esto no solo se debe a que la postura de México como «país seguro» es cuestionable, sino también a que obtener refugio en México puede influir en la probabilidad de que la persona pueda conseguir asilo en Estados Unidos. Una de las exenciones que recoge la normativa de prohibición del asilo en Estados Unidos es que se haya denegado asilo en un país tercero, incluyendo México. Sin embargo, ¿cómo pueden las personas solicitantes de asilo cumplir este requisito si México cuenta con una capacidad limitada para evaluar sus solicitudes? El uso generalizado de la condición de persona refugiada es una estrategia de externalización de las fronteras que vincula el procedimiento de asilo de Estados Unidos con el de México.

CBP One constituye una forma de documentación que, en determinados casos, permite el tránsito por México. Las personas migrantes y solicitantes de asilo entrevistadas confirmaron que las compañías de autobuses se niegan a vender boletos de viaje a quienes no cuentan con ningún tipo de documentación migratoria. Estas compañías y las autoridades migratorias mexicanas suelen solicitar un comprobante de CBP One que indique que la persona en cuestión debe estar en el centro o en el norte de México.

Madison, una mujer trans ecuatoriana refugiada de 22 años a la que conocí en Tapachula, explicó que, aunque le habían concedido un visado humanitario que le permitía viajar por México, la compañía de autobuses no le permitió subir hasta que no consiguiera un mensaje de confirmación de su cita en CBP One. «Saqué la confirmación de CBP One de que tenía que llegar a un puerto de entrada para que pueda viajar yo. Ahí nos dejaron subir, nos fuimos a Ciudad de México», explicó Madison.

El uso de la condición de persona refugiada y CBP One en México ayuda a retener a las personas migrantes en los límites de América Latina. En comparación con los sistemas de control migratorio anteriores, la estrategia ha sido eficaz para distribuir a las personas que migran por la fuerza por todo el territorio del país, pero ha saturado las ciudades y los refugios para migrantes, en particular, en las fronteras norte y sur de México. Las personas solicitantes de asilo siguen teniendo que esperar por largos periodos en zonas en las que no tienen empleo ni redes de apoyo, lo que dilata ese periodo de incertidumbre y exacerba los riesgos físicos y psicosociales a los que hacen frente.

Las (des)ventajas de CBP One: ¿qué podemos aprender de ello?

Una de las principales ventajas de CBP One es que agiliza el proceso administrativo para las autoridades estadounidenses. Les permite monitorizar a las personas, recopilar información de manera sistemática y limitar el número de personas que entran a Estados Unidos. Aunque la aplicación presenta ventajas, quienes se benefician son las autoridades y no quienes necesitan protección.

Las organizaciones de defensa de los derechos de las personas migrantes han denunciado de manera reiterada que la aplicación representa una violación del derecho al asilo, que desvía los recursos económicos en forma de dispositivos móviles y saldo telefónico y que presenta numerosos fallos técnicos. La aplicación solo está disponible en inglés, en español y en criollo haitiano. Esto ha generado problemas, en particular, para las comunidades indígenas que hablan otros idiomas y para las personas que no saben leer, en su mayoría, mujeres. Los hombres suelen ser los que controlan la aplicación en el seno de una unidad familiar, lo que exacerba la subordinación de las mujeres y perpetúa las relaciones desiguales de poder.

La aplicación CBP One se diseñó para favorecer la reducción del tráfico de migrantes y la delincuencia organizada. Sin embargo, se ha comprobado que incentiva el fraude y comercio irregular. Muchas personas migrantes pagan para que otras las ayuden a utilizar la aplicación o a inscribir a personas que no se encuentran en el norte o en el centro de México por medio de una red privada virtual (o VPN). CBP One promueve la delincuencia digital y refuerza una economía digital del control migratorio, que se impone desde arriba y se perpetúa desde abajo.

El uso de esta tecnología expande los tiempos de espera, genera una inmovilidad forzada y deriva en la saturación de los albergues en México. Los albergues para migrantes y las organizaciones solo atienden parcialmente las necesidades de las personas migrantes y solicitantes de asilo. Nicole y Ale tuvieron que esperar un año en el sur, en el centro y en el norte de México. En Tijuana, Nicole explicaba: «Todavía estoy en el refugio. La aplicación no me ha dado cita… El Internet es inestable en el albergue porque todos están aplicando para la cita».

Las organizaciones de la sociedad civil y otras que asisten a las comunidades refugiadas y migrantes ofrecen principalmente albergue, cobijo y alimentación. Algunas ofrecen también acceso a Internet, apoyo psicosocial, asesoría jurídica, información, educación y transporte. Estas organizaciones deben asumir el trabajo que emana de políticas cambiantes y restrictivas. Si bien la labor de estas organizaciones es fundamental para la supervivencia de la población migrante, está limitada a soluciones cortoplacistas.

La experiencia de CBP One muestra que las tecnologías digitales tienen el potencial de mejorar el proceso migratorio, pero que también lo perjudican, al impedir el acceso a protección internacional. A continuación, se recogen algunas recomendaciones:

(i) A corto plazo:
a. La CBP debe corregir los errores técnicos de su aplicación.
b. La CBP debe incluir otros idiomas en su aplicación, en especial, lenguas indígenas.
c. La CBP debe integrar estrategias de ayuda visual en su aplicación para las personas que no saben leer.
d. La CBP debe desarrollar, actualizar y compartir materiales informativos y de resolución de problemas sobre la aplicación.
e. Estados Unidos debe abrogar la ley de prohibición del asilo.
f. Se deben desarrollar programas con perspectiva de género, que son fundamentales para minimizar la vulnerabilidad de las personas migrantes de género diverso que esperan en México. Los programas de trabajo para las personas de género diverso podrían ayudarlas a ampliar sus oportunidades de acceder a medios de vida y evitar que recurran al trabajo sexual como única opción viable.

(ii) A medio plazo:
a. La CBP debe eliminar el requisito de tener una cita en el momento de llegada a la frontera y ofrecer soluciones dentro del territorio estadounidense.
b. Canadá debería estar implicado en los procesos de reubicación y asistencia, ya que este país es el destino último de miles de migrantes.

Pero no bastará con implantar estas recomendaciones mientras no cambie la política migratoria y de asilo entre Estados Unidos y México. La retórica política en México y en Estados Unidos es la de la inversión en programas humanitarios y de desarrollo. Sin embargo, la práctica refleja la inversión en la protección fronteriza. Como expone de Haas, la migración global no está en su punto más alto y las restricciones fronterizas producen más migración. Es importante invertir en programas que permitan la movilidad como una alternativa real y no como la única opción posible.

«Nadie quiere migrar de su país y dejar a su gente, es por necesidad» – Gabriela, refugiada salvadoreña de 29 años.

 

Abril Ríos-Rivera
Doctoranda del Centro de Migración, Política y Sociedad (COMPAS), Universidad de Oxford
Abril.riosrivera@compas.ox.ac.uk linkedin.com/in/abrilrios/

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iLas citas recogidas en el presente artículo provienen de entrevistas realizadas por la autora. Se han empleado pseudónimos.

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