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¿Identidad o supervivencia? La preservación digital del patrimonio cultural rohinyá
  • Saqib Sheikh y Muhammad Noor
  • May 2024
Tarjeta nacional de identidad de una persona procedente del norte de Maungdaw (Myanmar) emitida a finales de los 50. Autoría: Rohingya Project

El pueblo rohinyá se enfrenta a la amenaza de perder su propia identidad étnica. Un nuevo archivo digital les ofrece un modo de preservar documentos y otros materiales relacionados con su patrimonio cultural rohinyá, pero este innovador proyecto no está exento de desafíos.

El pueblo rohinyá tiene sus raíces indígenas en la tierra de Arakán, ahora denominado estado de Rakhine, en Myanmar. Desde que Myanmar se independizara en 1948, la población rohinyá ha sido objeto de una serie de medidas persecutorias por parte de las autoridades, lo que posteriormente la condujo al exilio y a la privación de la ciudadanía. Una de las formas de persecución es la imposición de restricciones sobre la expresión de sus prácticas culturales. Como consecuencia de dichas restricciones y del bajo índice de alfabetización de la población, hay una carencia de instituciones dedicadas a preservar y promover la cultura rohinyá. Actualmente, la Corte Internacional de Justicia está examinando un caso por el que se acusa al Estado de Myanmar de genocidio por la persecución del pueblo rohinyá. Un elemento crucial en este caso es el intento de las autoridades de Myanmar de deslegitimar la identidad étnica rohinyá, alegando que las personas rohinyás son de origen bengalí y que no tienen ningún vínculo con la tierra de Arakán, por lo que se las considera un grupo étnico ficticio.

Desde el último éxodo masivo de su tierra natal en 2017, la mayoría de los tres o cuatro millones de personas rohinyás viven dispersas por la región. Algunas se asentaron de manera temprana en Arabia Saudita y Pakistán, mientras que otras formaron grandes poblaciones de migrantes refugiados en Bangladesh y Malasia. Un gran número de personas rohinyás desplazadas siguen siendo apátridas y estando indocumentadas.

A medida que han surgido nuevas generaciones desde las primeras expulsiones en la década de los 70, muchas de las comunidades rohinyás afirman que sus integrantes se enfrentan a presiones para asimilarse y adaptarse a las sociedades anfitrionas. Esto ha provocado signos de erosión cultural, como la pérdida del idioma, las costumbres y las tradiciones rohinyás en favor de las de la comunidad anfitriona. Una pérdida menos evidente es la de la memoria cultural, concretamente, la conciencia histórica comunal de las raíces rohinyá en su tierra ancestral de Arakán.

Los esfuerzos para preservar digitalmente la cultura y la historia rohinyás

En los últimos años, se han puesto en marcha varias iniciativas para abordar la crisis de identidad colectiva que afecta a la comunidad rohinyá. Por ejemplo, en 2021, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estableció el Centro de Memoria Cultural Rohingya en Cox’s Bazar para exhibir y compartir aspectos de la ascendencia y la tradición rohinyá con la comunidad aledaña.

Como era de esperar, dado que la población está dispersa por la región, que los niveles de alfabetización son bajos y que los recursos físicos escasean, muchas de las iniciativas de base recurren a los medios digitales para promover la cultura rohinyá Esto incluye la creación de medios de comunicación y canales de noticias rohinyás en línea para informar sobre el conflicto en el estado de Rakhine. El alfabeto rohinyá ha sido normalizado y convertido a un formato digital que ha sido aceptado dentro del estándar Unicode, el sistema mundial de codificación que convierte la escritura manual en caracteres y números digitales.

Tras reconocer que algunos aspectos de la crisis cultural rohinyá requerían mayor atención, en 2021 se estableció el Rohingya Historical Archive, o R-Archive, para identificar y clasificar diversos documentos u otros soportes de valor ancestral para el pueblo rohinyá. Esta iniciativa fue puesta en marcha por el Rohingya Project, una organización de base que se centra en el uso de la tecnología para abordar los problemas de la apatridia ligados a la diáspora rohinyá. La intención de R-Archive era recopilar los diversos documentos y objetos relacionados con la conexión del pueblo rohinyá con su tierra natal, ya que estaban dispersos y su pérdida podría poner en peligro el futuro de la comunidad en lo relacionado con su memoria histórica. R-Archive es, por tanto, un archivo comunitario para la dispersa población rohinyá, un recurso sobre su patrimonio que se puede usar en investigación y, además, un repositorio de evidencias para futuros procesos judiciales que permitan exigir responsabilidades por los crímenes cometidos contra el pueblo. Esta iniciativa fue financiada mediante una subvención catalizadora de la Fundación Roddenberry y ejecutada en colaboración con la empresa tecnológica Arweave.

R-Archive implicó a oficiales rohinyá sobre el terreno ubicados en Bangladesh, Malasia y Arabia Saudita en el proceso de recopilación de documentación dentro de sus comunidades. En la fase piloto, se escanearon más de 100 documentos considerados importantes para el patrimonio rohinyá, como antiguos títulos de propiedad en Arakán, documentos de identidad revocados emitidos por Myanmar y fotografías familiares. Este proceso se realizó con el consentimiento de las personas propietarias de dichos documentos, que también proporcionaron testimonios que fueron grabados y, posteriormente, todo el material se cargó en un sistema de almacenamiento web privado y encriptado.

La infraestructura del sistema, conocida como Blockweave (desarrollada por Arweave), consiste en un protocolo de almacenamiento de datos descentralizado, similar a la tecnología de cadena de bloques tradicional, pero con una escalabilidad más eficiente en términos de costes, generalmente, en un rango de tres a ocho dólares por gigabyte en el momento de la creación del archivo (sin cuota de suscripción). Se consideró que este sistema era adecuado para este proyecto, ya que se preveía una mayor necesidad de almacenamiento en vista de la cantidad de memoria necesaria para archivar documentos escaneados y material audiovisual a medida que R-Archive fuera ampliando su alcance. Los sistemas tradicionales de cadena de bloques suelen tener un coste más alto para la carga de archivos en cadena, especialmente para los archivos más pesados. Blockweave, por el contrario, utiliza un mecanismo de consenso único que reduce los requisitos de consenso para las matrices asociativas a medida que aumenta la cantidad de datos en el sistema, lo que reduce los costes generales de almacenamiento a largo plazo.

Desafíos prácticos en la preservación digital

Muchas de las dificultades para preservar digitalmente la cultura rohinyá están relacionadas con la precaria situación de seguridad a la que se enfrentan las diversas comunidades refugiadas y de la diáspora. Las personas rohinyás refugiadas que viven como migrantes sin documentación intentan pasar desapercibidas para eludir a las autoridades. Encontrar a personas que posean documentos y conseguir que accedan a que estos sean preservados puede ser complicado. La preservación de documentos personales familiares de Myanmar es un asunto tremendamente delicado y quienes poseen dichos documentos temen que registrarlos pueda ayudar a identificarlos.

Además, los oficiales rohinyá sobre el terreno y otras personas implicadas en las actividades de promoción cultural afirman que hay poca concienciación sobre la necesidad de preservar la cultura y que hay probabilidades de que se produzca una pérdida cultural intergeneracional. Según el Dr. Qutub Shah, un activista y profesor rohinyá que lidera un proyecto para traducir por primera vez el Corán al idioma rohinyá, la cuestión de fondo es primar la supervivencia por encima de la preservación de la identidad[i]. Las necesidades inmediatas de supervivencia, como los medios de vida y la atención sanitaria, son primordiales, mientras que la preservación cultural se percibe como un esfuerzo más propios de las «élites». En los países de acogida donde el sentimiento hacia la población rohinyá ha pasado de la solidaridad a la animadversión, la conciencia y la promoción de la identidad colectiva rohinyá pueden ser percibidas como contrarias a los intereses del grupo.

Esta sensibilidad hacia la exposición en línea es ligeramente superior en la generación de personas rohinyá de edad más avanzada, ya que muchas de ellas han vivido en primera persona los ataques directos a la identidad rohinyá en Myanmar y encarnan el legado de la persecución. Es precisamente esta generación la que posee la memoria histórica comunitaria de la experiencia directa en su tierra natal, que se está perdiendo cada vez más de manera progresiva. La juventud rohinyá es más propensa a utilizar las plataformas digitales, en particular, YouTube, en los programas de promoción de la cultura, si bien su actividad también puede verse limitada en las épocas de mayor escrutinio por parte de las sociedades anfitrionas.

Aunque el bajo índice de alfabetización impide comprender mejor la necesidad de preservar la cultura de manera digital, en general el nivel de acceso a las tecnologías móviles es alto en la mayoría de las comunidades rohinyás asentadas y se suelen compartir contenidos y noticias sobre el pueblo rohinyá. A pesar de esto, en circunstancias concretas, especialmente en Cox’s Bazar (Bangladesh), se han impuesto restricciones de acceso a Internet, lo que complica aún más los esfuerzos para coordinar este trabajo de preservación. En los campamentos de Cox’s Bazar, donde aún se pueden encontrar muchos documentos relevantes, las condiciones de seguridad han empeorado y las personas rohinyá involucradas en el proceso de preservación tienen que tomar precauciones adicionales para que otros miembros de la comunidad no sospechen que puedan tener motivos ocultos para solicitar esta información.

Por último, la preservación digital puede generar otras preocupaciones adicionales para el pueblo rohinyá, principalmente en lo relacionado con los posibles riesgos de fuga o mal uso de sus datos. Aunque algunas de las preocupaciones sobre el acceso centralizado a los datos y la seguridad de estos pueden abordarse mediante los sistemas de cadena de bloques, especialmente, a través de Blockweave, ya que ofrece un sistema de transacciones descentralizado más inmutable para compartir los datos entre quienes realizan la minería, los usuarios rohinyá sienten que la opción de poder eliminar datos cargados podría ponerles en riesgo y que los protocolos y las mejores prácticas en este sentido pueden ser prohibitivos para la información personal más sensible.

A ojos de la Dra. Anne Gilliland, profesora de Ciencias de la Información en la Universidad de California y asesora de R-Archive, el problema radica en que, aunque es crucial proteger la seguridad y la privacidad de las personas que proporcionan datos para las labores de preservación, en ocasiones ciertas medidas de seguridad podrían poner en riesgo involuntariamente la calidad probatoria de los datos recopilados[ii]. La misión es mantener un equilibrio entre los diversos derechos «enfrentados», priorizar los derechos individuales inmediatos y la necesidad de consentimiento informado sin perder de vista los riesgos existenciales a los que se enfrenta toda una comunidad si no se comparten sus datos.

Conclusiones

Según lo aprendido de R-Archive, se debe centrar una parte sustancial de la atención en educar a las comunidades sobre la importancia de su propio patrimonio cultural, al tiempo que se respetan sus temores y las restricciones a las que se enfrentan en las sociedades anfitrionas más duras. Poner el foco en formatos de preservación cultural más «seguros» centrados en recursos culturales intangibles con una amplia resonancia comunitaria, como la narración oral, podría ser una ruta más pragmática. Respetar las prioridades percibidas por la comunidad debe ser primordial, al tiempo que se les permite comprender la relevancia de este proyecto, cuyo objetivo es la conservación de aspectos clave de su identidad colectiva. También recomendamos intentar acceder a los principales archivos digitales de instituciones donde una parte de los datos relacionados con el pueblo rohinyá ya esté almacenada o haya sido recientemente desclasificada, por lo que basta con hacer búsquedas para encontrarla.

 

Saqib Sheikh
Director de proyectos en el Rohingya Project e investigador doctoral, S. Rajaratnam School of International Studies, Universidad Tecnológica de Nanyang, Singapur
saqibmun001@ntu.edu.sg

Muhammad Noor
Director gerente del Rohinya Project
noor@rohingyaproject.com

LEER EL NÚMERO COMPLETO

[i] Shah, Qutub. Entrevista realizada por Saqib Sheikh. 26 de diciembre de 2023.

[ii] Gilliland, Anne. Entrevista realizada por Saqib Sheikh. 1 de enero de 2024.

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