“La educación es clave para la vida”: la importancia de la educación desde la perspectiva de estudiantes desplazados

Los estudiantes del curso de OLIve de la Universidad del Este de Londres —un curso preparatorio para el acceso a la universidad específicamente adaptado a los refugiados y solicitantes de asilo en el Reino Unido— comparten experiencias de acceso a la educación como estudiantes desplazados.

La educación es un derecho humano básico para todos y debería ser accesible independientemente del hecho de que hayamos sido desplazados. Como estudiantes migrantes forzados, nos enfrentamos a varias barreras para entrar en la educación superior en el Reino Unido, entre ellas:

Situación migratoria: aunque que la mayoría de los solicitantes de asilo tiene el derecho de estudiar en el Reino Unido mientras su caso esté activo, este derecho no es ampliamente conocido y muchas universidades e instituciones educativas aún son reticentes a aceptarnos. Por lo general, cuando llamamos y consultamos acerca de nuestro derecho a estudiar, las personas con las que hablamos en estas instituciones no saben que tenemos el derecho de estudiar y nos rechazan.

Acceso a financiación: los solicitantes de asilo y aquellos que tienen permiso temporal para permanecer no tienen derecho a solicitar los préstamos para estudiantes otorgados por el gobierno, ni otros tipos de financiación para estudiantes, incluyendo fondos para hacer frente a casos de especial dificultad, becas y fondos para viajes. Para aquellos con condición de refugiados, el acceso a la financiación para estudiantes es limitado y depende del tiempo transcurrido en el Reino Unido, edad y nivel de estudios. La financiación para estudiantes solo está disponible cuando los estudiantes desean estudiar en un nivel superior al que han realizado antes, pero dado que tenemos problemas para obtener el reconocimiento de las calificaciones previas, es posible que tengamos que repetir los estudios a un nivel similar.

Reconocimiento de calificaciones previas: muchos de nosotros no tenemos acceso a nuestros expedientes académicos y para quienes sí tenemos copias, el costo de hacerlos traducir y validar es prohibitivo. Las universidades deben ser más proactivas en el reconocimiento y la acreditación del aprendizaje previo de los estudiantes refugiados y solicitantes de asilo.

Requisitos de lengua inglesa: para recibir un lugar en una universidad, debemos brindar pruebas de nuestra competencia en lengua inglesa. Las plazas en los cursos de inglés para hablantes de otros idiomas y del Sistema Internacional de Evaluación de la Lengua Inglesa (IELTS, por sus siglas en inglés) son limitadas y los solicitantes de asilo no cumplimos los requisitos automáticamente para su prestación gratuita. Muchas universidades son inflexibles con lo que aceptan como prueba que demuestre competencia, solicitando evaluaciones IELTS incluso cuando otros documentos pueden demostrar un logro similar. Presentarse a un examen de IELTS es costoso y el tiempo de espera para una evaluación oral puede ser de varias semanas. Coordinar y pagar un examen de IELTS generalmente es imposible dentro del marco de tiempo disponible después de haber obtenido un lugar para estudiar y una beca o financiación para estudiantes.

Traumas y luchas continuas para vivir una vida digna: las experiencias traumáticas —escapar de la guerra, el conflicto y la violencia, y luego ser colocados en el proceso de asilo— causan trastorno por estrés postraumático, ansiedad, depresión y otras problemas de salud mental. Esto reduce nuestra capacidad de dedicarnos a los procesos de solicitud y a nuestros estudios. Necesitamos apoyo e información adicional para pasar por estos procesos sin que nos generen más ansiedad y exclusión.

Competencias académicas y cultura: aunque muchos de nosotros hemos estado en la universidad antes, las expectativas de las universidades del Reino Unido son diferentes y la cultura es desconocida. No poder expresar nuestros pensamientos en perfecto inglés académico puede significar que las personas desestimen nuestra inteligencia y competencias. Nuestro camino educativo se vio interrumpido por conflictos, guerras, violencia y desplazamiento. Hay brechas en nuestra educación que son difíciles de salvar, y por las cuales necesitamos apoyo adicional, pero estos vacíos no son un indicador de falta de capacidad o motivación.

Falta de apoyo y exclusión: generalmente luchamos por acceder a los servicios de salud mental, ayuda para el cuidado infantil e información acerca de nuestros derechos. Estamos siendo trasladados a alojamientos en zonas donde no hay oportunidades educativas y no tenemos los fondos suficientes para viajar a los sitios donde hay cursos disponibles. Aquellos de nosotros cuyas solicitudes de asilo no prosperan terminamos perdiendo totalmente el alojamiento y los beneficios. Es prácticamente imposible estudiar y progresar ante estas presiones.

Falta de acceso a la información: aunque hay algunas oportunidades disponibles (incluyendo becas generosas para solicitantes de asilo), es difícil acceder a la información acerca de los servicios, las oportunidades de financiación, las políticas y prácticas relacionadas con la educación superior. A algunos de nosotros nos han ofrecido plazas en universidades y nos han invitado a ir a inscribirnos, solamente para llegar y que nos digan que no podemos comenzar porque nuestra situación no permite el acceso a financiación para estudiantes.

Políticas cambiantes: las políticas en constante cambio hacen que sea aún más difícil conocer nuestros derechos con respecto a la educación y ocasionan que muchas instituciones educativas estén renuentes a apoyarnos. En 2017, a algunos de nosotros nos prohibieron estudiar a través de una condición de fianza de inmigración aplicada en forma aleatoria[1]. Aunque luego se revocaron estas decisiones, esto llevó varios meses, aumentando aún más la brecha desde la última vez que estudiamos y dañando aún más nuestra confianza.

Iniciativas y recomendaciones:

Desde abril de 2017, la Universidad del Este de Londres ha estado ofreciendo un curso de fin de semana durante diez semanas financiado por Erasmus+ para refugiados y solicitantes de asilo que desean prepararse para los estudios universitarios. Además del equipo de enseñanza principal, el curso es llevado a cabo por voluntarios entusiastas, que son estudiantes y personal en la UEL, colegas de otras instituciones y actores comunitarios. Este curso de Open Learning Initiative, OLIve (la Iniciativa Abierta de Aprendizaje) ofrece enseñanza en lengua inglesa, competencias y escritura académica, conferencias académicas, alfabetización informática, escritura creativa, fotografía y otros talleres y clases. También ofrece a los estudiantes asesoramiento en la planificación de sus itinerarios educativos; elección de universidades y programas, búsqueda de becas y tramitación de los procesos de solicitud. Un aspecto importante de este curso es el acceso físico a las instituciones de educación superior y las oportunidades de hacer contactos que brinda.

El curso —el primero de esta clase en el Reino Unido— tiene el potencial de ofrecer apoyo a los recién llegados en sus primeros pasos hacia alcanzar la independencia, proporcionándoles las competencias necesarias para finalmente progresar en forma significativa en su desarrollo personal y educativo. También brinda un espacio para reuniones sociales y apoyo entre iguales para inmigrantes forzados, que generalmente se sienten aislados. Las principales limitaciones del programa son la falta de fondos para viajar, la falta de acceso al cuidado de niños y las oportunidades limitadas una vez que finaliza el curso. Dado que las oportunidades como esta son muy limitadas en todo el Reino Unido, algunos estudiantes recorren largas distancias para asistir, desde lugares tan lejanos como Birmingham, Swansea y Manchester.

Agradecemos los planes de becas que han establecido muchas universidades, pero hace falta una mejor coordinación y disponibilidad de información con respecto a estas oportunidades, sobre todo dentro de las instituciones que las ofrecen. También se necesitan más oportunidades de becas, en todo el país, en una variedad más amplia de cursos y universidades, y estas deberían recibir el apoyo del Estado, así como de las universidades individuales.

Sin embargo, las becas solas no resuelven todos los problemas. Nos gustaría alentar a otras universidades, en especial las que se encuentran fuera de Londres, a desarrollar programas de acceso, anteriores al curso académico y de base con exención de pago y fondos adicionales para viajes y materiales de estudio de los inmigrantes forzados. Los programas educativos comunitarios fuera de las instituciones educativas formales también son importantes, ya que pueden ayudar a mejorar las competencias que necesitamos para estudiar y trabajar en el Reino Unido, y también nos pueden ayudar a formar comunidades de apoyo, reduciendo la sensación de exclusión.

Aunque Student Action for Refugees y el Artículo 26[2] han realizado grandes esfuerzos para difundir la información sobre derechos y oportunidades, debería estar disponible más fácilmente a través de la estructura de apoyo que ofrece el Estado para aquellos que se encuentran en el proceso de asilo. Estaríamos muy agradecidos si existiera una plataforma abierta y accesible que brinde información en varios idiomas acerca del sistema educativo, los procesos de solicitud, los derechos de los estudiantes y el apoyo disponible. Además, nos gustaría ver el establecimiento de centros de consulta educativa donde podamos encontrar apoyo y acceso a toda esta información.

Algunas de las barreras a las que nos hemos enfrentado, en particular las financieras, son específicas del Reino Unido, pero la mayoría se pueden aplicar a los contextos de todos los países de acogida. Se necesita una perspectiva más amplia y una evaluación a gran escala de los desafíos a los que se enfrentan los migrantes forzados, que involucre a todas las partes interesadas. Esto ayudaría al Reino Unido y a otros países de acogida a desarrollar mejores estrategias y políticas para mejorar el acceso a la educación de todos los niveles de las personas desplazadas. Creemos que la educación es clave para la vida. Nos beneficia a todos individualmente, pero también tiene un efecto positivo en las personas que nos rodean. A través de la educación superior podemos obtener conocimientos, competencias y cualificaciones que nos pueden dar mejores empleos y mejores vidas.

 

Estudiantes del curso de OLIve[3] Israel Esenowo I.Esenowo@uel.ac.uk Instructor de Informática Aura Lounasmaa A.Lounasmaa@uel.ac.uk Directora y oradora del curso de OLIve, Cass School of Education and Communities

Curso de OLIve, Universidad del Este de Londres www.uel.ac.uk/research/olive  

 

[1] Ver el artículo de Baron en este número.

[2] Ver el Artículo 26 http://article26.hkf.org.uk y Student Action for Refugees www.star-network.org.uk

[3] Susan Razawy, Elizabeth, Senait, Jamaalatu, Nisaar Ahmeed, Fernando Chathveragh, Majid Adin, Rajmonda Kurti, Mohamed Alie Jalloh, Elizabeth K Johnson, Fatema, Elijah, B U, Ghirmay, Talatu Stella Bernard, Hatixhe Madana, Cleofe Pingol, Saud Aman, Adnan Baessa, Mahmouod Sarsak, Younes Soaryeni, Muhammad Babar y Yusuf Ferah Iman.

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